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¿La demencia se puede revertir?

Algunas causas de pérdida de memoria pueden mejorar. Y aunque exista una demencia neurodegenerativa, hay intervenciones que pueden ayudar a conservar capacidades, reducir riesgos y mantener la autonomía durante más tiempo.

Lo que sí puede mejorar aunque exista deterioro cognitivo

Cuando una madre o un padre empieza a perder memoria, a desorientarse, a caerse o a estar más apagado, muchas familias se hacen una pregunta muy concreta:

¿Esto tiene vuelta atrás?

A veces lo formulan de otra manera:

  • “¿Será Alzheimer?”
  • “¿Será demencia?”
  • “¿O no será nada?”

Y ahí aparece una de las trampas más frecuentes: pensar que solo existen dos posibilidades.

  • O no pasa nada.
  • O ya no hay nada que hacer.

Pero la realidad clínica es mucho más amplia.

Algunas causas de pérdida de memoria pueden mejorar: la medicación, la depresión, el aislamiento, el mal sueño, el dolor, las caídas, la pérdida de fuerza, la falta de actividad, los problemas de audición o visión, y algunas enfermedades médicas que afectan al funcionamiento cerebral.

Y aunque exista una demencia neurodegenerativa, como la enfermedad de Alzheimer, también hay mucho que se puede hacer.

  • No siempre podemos borrar el diagnóstico.
  • Pero sí podemos mejorar el funcionamiento.
  • Y en una persona mayor, mejorar el funcionamiento puede significar mucho: menos caídas, menos confusión, más autonomía, más seguridad y más tiempo viviendo con la mejor capacidad posible.

Primero: ¿a qué llamamos demencia?

La palabra “demencia” se usa muchas veces como si fuera una sentencia única.

Pero médicamente conviene distinguir.

La demencia es un síndrome: significa que existe un deterioro cognitivo suficiente como para interferir en la vida diaria de la persona.

Pero no todas las demencias tienen la misma causa.

Y no todo problema de memoria es una demencia.

Una persona puede parecer más deteriorada por muchas razones:

  • medicación sedante,
  • depresión,
  • duelo,
  • aislamiento,
  • mal sueño,
  • dolor,
  • infecciones,
  • alteraciones metabólicas,
  • problemas de audición,
  • problemas de visión,
  • pérdida de fuerza,
  • caídas,
  • falta de estructura diaria,
  • o una combinación de varias de estas cosas.

Por eso, antes de decir “es Alzheimer” o “es normal para su edad”, hay que valorar bien.

La pregunta no debería ser solo:

“¿Tiene demencia o no?”

La pregunta más útil es:

“¿Qué parte de lo que le pasa puede mejorar?”

Entonces, ¿la demencia se puede revertir?

Depende de qué estemos llamando demencia.

Si hablamos de una enfermedad neurodegenerativa establecida, como la enfermedad de Alzheimer, lo habitual es que no desaparezca ni vuelva completamente al estado previo.

Pero eso no significa que no haya nada que hacer.

Y esta idea es fundamental.

Una cosa es no poder curar una enfermedad neurodegenerativa.

Otra muy distinta es abandonar a la persona a su evolución sin intervenir sobre todo lo que sí se puede mejorar.

  • En muchos casos se puede mejorar el sueño.
  • Se puede revisar la medicación.
  • Se puede tratar el dolor.
  • Se puede mejorar la nutrición.
  • Se puede trabajar la fuerza.
  • Se puede prevenir caídas.
  • Se puede estimular la memoria y las capacidades conservadas.
  • Se puede mejorar la rutina.
  • Se puede reducir el aislamiento.
  • Se puede acompañar mejor a la familia.
  • Y todo eso puede cambiar la trayectoria real de una persona.

Quizá no cambiamos el diagnóstico.

Pero sí podemos cambiar cómo vive esa persona con el diagnóstico.

Causas de pérdida de memoria que pueden mejorar

1. Medicación

Algunos medicamentos pueden producir somnolencia, confusión, desorientación, enlentecimiento, caídas o empeoramiento cognitivo en personas mayores.

Entre ellos, las benzodiacepinas y algunos antipsicóticos merecen especial atención.

  • Esto no significa que no deban usarse nunca.
  • Hay situaciones clínicas en las que pueden estar indicados.
  • Pero sí significa que deben revisarse con cuidado, especialmente si la persona está más apagada, más torpe, más somnolienta, más confusa, con más caídas o con más fallos de memoria.
  • Tampoco significa que haya que retirarlos de golpe.
  • Eso también puede ser peligroso.

La pregunta correcta es:

  • ¿Por qué los toma?
  • ¿Desde cuándo?
  • ¿Siguen siendo necesarios?
  • ¿La dosis es adecuada?
  • ¿Se pueden reducir poco a poco?
  • ¿Existen alternativas reales?

En una persona mayor, la medicación no se debe mirar solo como una lista de fármacos.

Se debe mirar como parte de la historia clínica completa.

2. Depresión, duelo y apatía

La depresión en personas mayores no siempre se presenta como tristeza evidente.

A veces aparece como apatía, pérdida de iniciativa, lentitud, aislamiento, falta de energía o quejas de memoria.

Una persona deprimida puede parecer más deteriorada cognitivamente de lo que realmente está.

También puede salir menos, moverse menos, hablar menos, dormir peor, comer peor y perder fuerza.

Todo eso afecta al funcionamiento cognitivo y físico.

Por eso, cuando aparece un cambio de memoria, no basta con preguntar si recuerda o no recuerda.

También hay que preguntar:

  • ¿Cómo está de ánimo?
  • ¿Qué ha pasado en su vida en los últimos meses o años?
  • ¿Ha perdido a alguien?
  • ¿Ha dejado actividades importantes?
  • ¿Tiene con quién hablar durante el día?
  • ¿Tiene alguna rutina que la sostenga?

3. Aislamiento

El aislamiento no es un detalle menor.

Una persona que pasa muchas horas sola, que conversa poco, que no sale, que no tiene actividades cercanas y que no se siente vinculada a su entorno puede ir perdiendo estimulación, seguridad e iniciativa.

A veces la familia dice:

“Mi madre está peor de memoria.”

Pero al explorar la situación aparece algo más amplio:

  • no habla con casi nadie,
  • no tiene rutina,
  • no sale,
  • no participa,
  • no se mueve,
  • y cada vez depende más de que otros organicen su vida.
  • El cerebro necesita estímulo.

Pero la persona también necesita vínculo, propósito y estructura.

4. Mal sueño

Dormir mal afecta a la atención, la memoria, el estado de ánimo, la marcha, el equilibrio y la capacidad de tomar decisiones.

  • Una persona mayor que duerme mal puede estar más confusa, más irritable, más cansada, más lenta y más torpe durante el día.
  • Además, el mal sueño puede favorecer el uso de medicación sedante.
  • Y esa medicación, a su vez, puede aumentar la somnolencia, la confusión y el riesgo de caídas.
  • De nuevo, el problema rara vez es una sola cosa.
  • Suele ser una cadena.

5. Dolor

El dolor persistente consume atención.

También reduce movilidad, empeora el sueño, favorece el aislamiento y puede alterar el ánimo.

Una persona con dolor puede parecer más apagada, más lenta o menos participativa.

Si además se mueve menos por miedo, pierde fuerza.

Y si pierde fuerza, aumenta el riesgo de caídas.

Por eso, cuando una persona mayor parece empeorar cognitivamente, también conviene preguntarse:

  • ¿Tiene dolor?
  • ¿Lo expresa bien?
  • ¿Se mueve menos?
  • ¿Ha dejado de caminar?
  • ¿Ha cambiado su postura, su marcha o su forma de levantarse?

6. Pérdida de fuerza y caídas

Las caídas no son solo un accidente.

En geriatría, una caída puede ser una señal de alarma.

Puede indicar pérdida de fuerza, problemas de equilibrio, efectos de medicación, alteraciones visuales, dolor, bajadas de tensión, miedo a caminar, deterioro cognitivo o una combinación de varios factores.

Después de una caída, muchas personas mayores empiezan a moverse menos.

Al moverse menos, pierden fuerza.

Al perder fuerza, aumenta el riesgo de nuevas caídas.

Y así puede empezar un círculo de fragilidad, miedo, dependencia y pérdida de autonomía.

Por eso, si una persona empieza a caerse y además está más despistada, más somnolienta o más desorientada, conviene valorar el conjunto.

El caso de María: parecía demencia, pero había factores modificables

María había tenido una depresión muy importante tras la muerte de su hijo.

Durante un tiempo necesitó tratamiento. Eso podía tener sentido en aquel momento.

Pero cuando la conocí habían pasado años.

El duelo, en gran parte, ya se había elaborado.

La depresión ya no era el problema principal.

Sin embargo, María seguía tomando una medicación que quizá ya no encajaba con su situación actual: dos antidepresivos, dos benzodiacepinas y un antipsicótico.

  • Y empezaron los cambios.
  • Perdía memoria.
  • Se desorientaba.
  • Estaba más apagada.
  • Tenía menos iniciativa.
  • Y empezó a caerse.
  • La familia se hizo la pregunta habitual:
  • “¿Será Alzheimer?”
  • Pero en una persona mayor la pregunta no puede ser solo esa.

También había que mirar otras cosas.

  • María no tenía con quién hablar en el día a día.
  • No tenía actividades cercanas.
  • No tenía una estructura que la sostuviera.
  • Había medicación que podía estar empeorando su somnolencia, su orientación, su equilibrio y su funcionamiento cognitivo.
  • Se hizo una valoración integral.

No tenía criterios de deterioro cognitivo mayor; es decir, no tenía criterios de demencia.

Pero sí tenía problemas de memoria incipientes, caídas y varios factores que podían estar empujándola hacia abajo.

El plan no fue simplemente “quitar una pastilla”.

Eso habría sido una simplificación peligrosa.

El plan fue mirar la historia completa.

  • Se ajustó la medicación con criterio.
  • Se incorporó terapia psicológica.
  • Se reorganizó el apoyo familiar.
  • Cambió de casa para vivir más cerca de sus hijos.
  • Empezó a tener más actividad, más estructura y más acompañamiento.

Con esos cambios, sus problemas iniciales de memoria mejoraron claramente.

Este caso no significa que todas las pérdidas de memoria sean reversibles.

Tampoco significa que toda persona con deterioro cognitivo mejore igual.

Significa algo más importante:

Antes de asumir que todo es Alzheimer o que todo es irreversible, conviene valorar qué factores están empeorando a esa persona concreta.

Si ya existe una demencia, todavía hay mucho que hacer

Esta es una de las ideas más importantes.

Incluso cuando ya existe una demencia, no es verdad que “no haya nada que hacer”.

Hay mucho margen de intervención.

  • Se puede trabajar para que la persona duerma mejor.
  • Coma mejor.
  • Se mueva mejor.
  • Tenga menos dolor.
  • Tenga menos caídas.
  • Tenga una medicación más ajustada.
  • Mantenga rutinas.
  • Conserve actividad social.
  • Estimule sus capacidades conservadas.
  • Tenga un entorno más seguro.
  • Y tenga una familia que sepa qué esperar, qué vigilar y cómo actuar.
  • Todo eso no es secundario.

Es tratamiento del funcionamiento.

Y en personas mayores, el funcionamiento es central.

Porque la pregunta no es solo qué diagnóstico tiene.

La pregunta es:

  • ¿Puede caminar con seguridad?
  • ¿Puede comer mejor?
  • ¿Puede dormir mejor?
  • ¿Puede participar más?
  • ¿Puede tener menos caídas?
  • ¿Puede estar menos confundida?
  • ¿Puede conservar autonomía durante más tiempo?
  • ¿Puede la familia tomar decisiones antes de llegar a una crisis?

No se trata solo de memoria: se trata de autonomía

Muchas familias llegan a consulta pensando que el problema es “la memoria”.

Pero cuando se valora bien, aparecen otras preguntas:

  • ¿Está tomando bien la medicación?
  • ¿Se equivoca con citas?
  • ¿Maneja bien el dinero?
  • ¿Cocina con seguridad?
  • ¿Sale sola?
  • ¿Se orienta en su entorno?
  • ¿Ha dejado de hacer actividades?
  • ¿Camina peor?
  • ¿Se ha caído?
  • ¿Está más apagada?
  • ¿Necesita más supervisión que antes?

Estas preguntas son importantes porque la demencia no se mide solo por lo que una persona recuerda.

También se mide por cómo sostiene su vida diaria.

  • Una persona puede hablar bien y, aun así, estar empezando a perder autonomía.
  • Puede contar historias antiguas y, sin embargo, fallar con la medicación de esta semana.
  • Puede comportarse correctamente en una comida familiar y no ser capaz de organizar sus citas, sus compras o sus documentos.
  • Por eso no basta con preguntar:

“¿Se acuerda o no se acuerda?”

Hay que preguntar:

“¿Puede sostener su vida igual que antes?”

Qué riesgo hay en no valorar a tiempo

El riesgo de no hacer nada no es solo que la persona “siga igual”.

A veces el problema es que los factores modificables siguen actuando.

  • Más somnolencia.
  • Más confusión.
  • Más caídas.
  • Más miedo.
  • Más aislamiento.
  • Más pérdida de fuerza.
  • Más dependencia.
  • Más riesgo de fractura.
  • Y si ya existe deterioro cognitivo, esos factores pueden hacer que la pérdida de autonomía sea más rápida.

No se trata de asustar.

Se trata de llegar antes.

Porque muchas familias consultan cuando ya ha ocurrido una caída, un ingreso, una fractura, una crisis familiar o una pérdida clara de autonomía.

Y en geriatría, llegar antes cambia mucho el margen de actuación.

Cuándo conviene valorar

Conviene pedir una valoración si su madre o su padre:

  • se repite más que antes,
  • olvida citas o medicación,
  • se desorienta,
  • está más apagado,
  • ha perdido iniciativa,
  • duerme peor,
  • se cae,
  • camina peor,
  • ha dejado de salir,
  • se mueve menos,
  • come peor,
  • está más somnoliento,
  • se equivoca con compras, dinero o documentos,
  • o necesita más supervisión que hace unos meses.
  • Esto no significa necesariamente que tenga demencia.

Pero sí significa que no conviene explicarlo todo como “normal para la edad”.

Una valoración médica geriátrica no tiene como objetivo poner una etiqueta rápida.

Tiene como objetivo ordenar el caso.

Ver qué parte puede mejorar.

Qué parte hay que estudiar mejor.

Qué riesgos existen.

Qué decisiones conviene tomar ahora.

Y qué necesita realmente la familia.

Conclusión

¿La demencia se puede revertir?

A veces, lo que parece demencia no lo es. Hay causas de pérdida de memoria, confusión o deterioro funcional que pueden mejorar mucho si se identifican y se tratan.

Otras veces sí existe una enfermedad neurodegenerativa.

Pero incluso entonces es falso que no haya nada que hacer.

Dormir mejor, comer mejor, moverse mejor, revisar la medicación, tratar el dolor, prevenir caídas, estimular capacidades conservadas, mejorar la rutina, reducir el aislamiento y acompañar a la familia puede cambiar mucho la evolución real de una persona.

Quizá no siempre cambiamos el diagnóstico.

Pero sí podemos cambiar el funcionamiento.

Y en una persona mayor, eso puede significar más autonomía, más seguridad y más vida.

La clave no es adivinar.

La clave es valorar.

Porque una familia no necesita solo saber si es Alzheimer.

Necesita saber qué está fallando, qué puede mejorar y qué decisiones tomar antes de que llegue una crisis.

Por cierto:

Este domingo 28 de junio a las 9 om, hora de Madrid España, hablaremos de todo esto. Te puedes registrar gratis aquí

https://geriatriacontigo.com/acompanar-padres-consulta-abierta-online/

Bibliografía breve

American Geriatrics Society. 2023 updated AGS Beers Criteria for potentially inappropriate medication use in older adults. Journal of the American Geriatrics Society. 2023.

Livingston G, et al. Dementia prevention, intervention, and care: 2024 report of the Lancet standing Commission. The Lancet. 2024.

Ngandu T, et al. A 2 year multidomain intervention of diet, exercise, cognitive training, and vascular risk monitoring versus control to prevent cognitive decline in at-risk elderly people: a randomised controlled trial. The Lancet. 2015.

National Institute for Health and Care Excellence. Dementia: assessment, management and support for people living with dementia and their carers. NICE guideline NG97. 2018.

World Health Organization. Risk reduction of cognitive decline and dementia: WHO guidelines. 2019.

Publicado el

Geriatra a Domicilio en Madrid | Guía 2025 + Valoración Estratégica 360º

Dra. Paola Rios German, médico geriatra en Madrid, especialista en envejecimiento activo.

Cuidar de un familiar mayor puede ser una de las experiencias más intensas y agotadoras de la vida.
Lo sé porque he acompañado a miles de familias… y también he estado en esa misma silla, buscando respuestas y encontrando solo fragmentos.

No hablo solo de dormir poco.
Hablo de acostarte con ese nudo en el estómago, de leer informes que no entiendes, de sentir que cada día pierdes un poco más de la persona que quieres.

Y mientras todo esto ocurre, las respuestas que escuchas se repiten:
«es normal por su edad»
«no se puede hacer más»
«es lo que toca»

Aquí no vas a escuchar resignación.
Aquí vas a encontrar dirección: un análisis completo, un plan claro y un seguimiento real para que sepas qué hacer, cuándo y cómo.

Quién soy y por qué creé Geriatría Contigo

Dra. Paola Rios German, médico geriatra en Madrid, especialista en envejecimiento activo.
Dra. Paola Rios German, médico especialista en Geriatría y Medicina Preventiva.

Soy la Dra. Paola Ríos Germán, médica especialista en Geriatría, Medicina Preventiva y Cuidados Paliativos, Doctora Cum Laude, investigadora en IdiPAZ y parte de los grupos de investigación del RNFC IdiPaz, equipo galardonado por la OMS.

Mi verdadera autoridad no nació en un despacho, sino en la silla de un familiar al que un día le dijeron:
“Esto es así. No hay nada que hacer.”

Ese día decidí que mi trabajo no sería solo tratar síntomas, sino diseñar un plan integral para mejorar la calidad de vida de cada adulto mayor y devolverle tranquilidad a su familia.


Nuestro método: PIAIS360º

Programa Integral de Atención Individualizada Senior

Un adulto mayor es un sistema complejo.
Si no abordamos todas sus esferas al mismo tiempo, cualquier intento de mejoría será incompleto.

Analizamos y actuamos sobre cinco áreas clave:

  • Fuerza Física: prevenir caídas, mejorar movilidad e independencia.
  • Cognición: memoria, atención y orientación para mantener la lucidez.
  • Estado Emocional: tratar tristeza, apatía o ansiedad para recuperar motivación.
  • Nutrición y Hormonas: optimizar energía, masa muscular y salud ósea.
  • Entorno y Apoyo: reforzar la seguridad y reducir la sobrecarga familiar.

Comparativa honesta

Sanidad PúblicaSeguro PrivadoOtros PrivadosPIAIS360º
Tiempo por consulta~30 min~15 min~40 min~70 min
Visión globalParcialParcialIrregularCompleta
Plan escritoNoNoA veces
Seguimiento realNoNoIrregular
Enfoque multidisciplinarLimitadoLimitadoVariableIntegrado

No agendas citas.
Adquieres un plan de recuperación.

Historias reales. Cambios reales.

Atanasio, 87 años: De no salir de casa a caminar 800 m sin bastón en 30 días.

Rachel (hija): “Me siento segura, me siento bien, me siento tranquila.”

Preguntas que quizá no te atreves a formular

¿Y si mi padre/madre se niega a que venga un médico?

Siempre empiezo desde lo que él desea, nuestro plan se adapta a él o ella y no al revés

¿Este plan es un gasto?

En realidad, perder la independencia de una persona tiene un coste emocional que no se puede cuantificar, con varios eventos posteriores para la persona mayor como para la familia. Por ejemplo, no sé porqué no quiere comer, no sé porqué no quiere salir, no sé porqué se cae, no sé si debería pensar en una residencia.

Familiarmente, el coste de no tener un plan claro y efectivo además desgasta mucho a la familia y repercute en las responsabilidades de los hijos. Por último, está demostrado que no ver a una persona de forma integral aumentan los gastos de personal extra, residencias, etc. Este plan no es un gasto, es un inversión que nos ahorrará futuras complicaciones y gastos que se pueden evitar.

El Próximo Paso: Su Hoja de Ruta Hacia la Tranquilidad

Si ha llegado hasta aquí, es porque ha reconocido que seguir como hasta ahora no es una opción. Es el momento de convertir la preocupación en un plan de acción clínico.

El primer paso es una Llamada de Claridad de 15 minutos directamente conmigo.

En esta conversación, sin coste y sin compromiso, haremos dos cosas:

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Para garantizar la excelencia y el tiempo que cada familia merece, solo abro un número limitado de plazas para nuevas valoraciones cada mes.

No es una consulta. Es el punto de partida para construir su plan.

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¡Bienvenido al inicio de la mejoría!

Dra. Paola Ríos Germán, PhD
Triple especialista · Investigadora · Premiada por la OMS · Mejor Geriatra Doctoralia 2021-2022-2023-2024. Directora de Geriatría Contigo

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Depresión en Personas Mayores: Más Allá de la Tristeza

Padre mayor sentado con expresión seria junto a su hija preocupada, representando signos invisibles de depresión en adultos mayores.

Cuando Chris Martin habla de depresión…

Chris Martin, vocalista de Coldplay, ha compartido públicamente que sufre depresión. En un vídeo grabado durante su gira asiática, cuenta cómo lo vive y qué le está ayudando en su día a día. No habla de curas milagrosas (ni que querer es poder, ni que estas prácticas le hayan sacado completamente, como a veces se escucha en redes sociales). Habla de herramientas que le sirven a él: escribir durante 12 minutos y quemar lo escrito, practicar meditación trascendental, usar la propiocepción o bailar en la calle. Recomienda música (como la de John Hopkins), libros (como El enfoque del oxígeno) o películas (Sing, Sing).

Su mensaje es simple pero poderoso: la depresión no distingue fama ni edad, y todos necesitamos recursos para vivir mejor.

Chris Martin, vocalista de Coldplay, con camiseta negra y gesto reflexivo mientras camina por una calle urbana.

Este tipo de testimonios nos ayuda a entender que la depresión no es cosa «de otras personas con problemas mentales» y no siempre tiene cara triste. Puede afectarnos a cualquiera, incluso si cumplimos con todo lo que se espera de nosotros. También en la madurez.

¿Qué es la depresión y cómo reconocerla?

La depresión es un trastorno del estado de ánimo caracterizado por una tristeza persistente, pérdida de interés o placer, fatiga, y cambios físicos o mentales que afectan el funcionamiento cotidiano.

En personas mayores, sin embargo, rara vez se presenta como tristeza evidente. A menudo se manifiesta como irritabilidad, quejas físicas (dolores, mareos, insomnio), aislamiento, o pérdida del habla y del interés por la vida cotidiana.

Muchas veces se confunde con deterioro cognitivo o se normaliza como parte del envejecimiento. Pero no lo es.

“Mi madre ya no sale, duerme mal, se ha vuelto muy irritable y dice que todo le duele.”
Esta frase, que escucho a menudo en consulta, no describe una vejez normal. Puede describir una depresión no reconocida.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente el 14% de los adultos mayores viven con un trastorno mental, y la depresión es una de las condiciones más frecuentes.

Síntomas emocionales, físicos, cognitivos y vegetativos

Emocionales: apatía, irritabilidad, pérdida de interés, culpa, desesperanza.
Físicos y somáticos: cansancio crónico, molestias digestivas, cefaleas, insomnio, pérdida de apetito o de peso, alteraciones del sueño, cambios de apetito, pérdida de energía.
Cognitivos: olvidos, dificultad para tomar decisiones, pensamiento lento.

Ver entrada sobre pérdida de peso en la persona mayor

Causas y factores de riesgo

  • Historia personal o familiar de depresión
  • Enfermedades crónicas
  • Medicación inadecuada
  • Duelo o pérdida de sentido
  • Soledad e invisibilidad social
  • Falta de actividades gratificantes en la rutina diaria
  • Falta de una rutina diaria mínima que incluya hábitos como caminar, hacer ejercicios, quedar con amistades

La OMS destaca el aislamiento social y la soledad como factores de riesgo clave para los trastornos de salud mental en la vejez.

Ver ejemplo de prescripción inadecuada de antidepresivo

Tipos de depresión

  • Mayor: intensa y disruptiva.
  • Distimia: más leve pero crónica.
  • Reactiva: causada por eventos estresantes.
  • Somática o «enmascarada»: aparece como somatización o cambios conductuales.

Personas con demencia y riesgo elevado de depresión

Las personas mayores con demencia moderada o severa, especialmente quienes tienen dificultad para expresarse, tienen un riesgo muy alto de sufrir depresión. Los signos no siempre se reconocen: pueden estar más irritables, negarse a comer, llorar sin motivo aparente o tener alteraciones del sueño.

Algunos sanitarios pueden pensar que es parte del deterioro, pero no siempre lo es. Hay cosas que sí se pueden hacer, incluso en etapas avanzadas de la demencia: mantener rutinas, estimular con música, tocar con suavidad, crear momentos de conexión, y sí, en algunos casos, recurrir a medicación específica con muy buenos resultados.

Ver entrada sobre deterioro cognitivo y afectividad

¿Cómo se diagnostica?

  • Entrevista clínica profesional
  • Evaluación funcional y del ánimo
  • Descarte de causas orgánicas
  • Cuestionarios validados

Ver ejemplo de valoración geriátrica integral

Tratamientos disponibles

  • Psicoterapia individual o grupal
  • Fármacos adecuados a la edad y condición
  • Ejercicio físico adaptado
  • Rutinas con actividades significativas
  • Red de apoyo emocional estructurada
  • Intervenciones para fomentar la conexión social: grupos de conversación, talleres de memoria, espacios de expresión creativa, paseos grupales, programas intergeneracionales

Estos espacios —como los programas de voluntariado, de artes creativas o de acompañamiento vecinal— están alineados con las recomendaciones de la OMS para fomentar salud mental positiva, satisfacción vital y calidad de vida en personas mayores.

Ver entrada sobre ejercicio y recuperación funcional

No todos los antidepresivos están indicados en personas mayores. Es esencial acudir a un médico con formación en envejecimiento, como el geriatra.

Mujer mayor sonriente caminando acompañada por una cuidadora en un parque otoñal.

¿Qué puedes hacer tú si sospechas depresión en ti o en un ser querido?

  • Observar más allá de la tristeza: cambios en la conducta, quejas físicas, abandono de rutinas
  • Escuchar sin juicio ni soluciones rápidas
  • Ofrecer acompañamiento real: ir juntos a consulta, ayudar a organizar citas
  • No asumir que «ya se le pasará con el tiempo»
  • Recordar que muchas veces no pueden pedir ayuda. Pero necesitan que se la ofrezcamos

Cuidarte también es prevención

Conocer lo que te hace sentir bien es tan importante como cumplir con las obligaciones. En mi caso: leer, caminar por el parque, hablar con alguien, ver una película con mis hijos, entrenar con mi entrenador.
¿Tú sabes lo que te ayuda a ti? Escríbelo. Hazlo más a menudo. Protégelo.

Si has llegado hasta aquí buscando algo parecido, bienvenid@. Este espacio está creado para ti. 

La depresión se trata. Y tiene salida.

La tristeza es una emoción válida. La depresión es otra cosa. Es una condición médica que necesita abordaje. Ignorarla solo la empeora.

La depresión se trata (no me enfoco en medicamentos). La vida con depresión puede mejorar. Hay estrategias, profesionales y recursos. No estás solo.

Dra Paola Rios Germán

Si tú o alguien a quien quieres está pasando por algo parecido, busca ayuda profesional. Reconocerlo es el primer paso para recuperar la energía, el deseo, la conexión.

“Casito de Geriatría con final feliz”
Caso real (nombre cambiado para preservar la privacidad).


1. Contexto inicial
María, 75 años, llegó a mi consulta en plena pandemia (entonces tenía 70).
Su hija me había descubierto en redes sociales; tras ver varios de mis vídeos, decidió contactarme porque “algo no iba bien” con su madre, aunque no sabía describirlo con claridad.
2. Síntomas “invisibles”
Se había jubilado de forma repentina y había dejado de salir o ver a sus amistades.
Relataba tristeza persistente, insomnio y cansancio diurno.
Olvidos recientes y dificultad para tareas cotidianas, lo que estaba minando su autonomía (inicio de dependencia funcional).
3. Intervención
Integré a María en mi programa “Recupera tu Fuerza Física y Mental”, que aborda:
Actividad física adaptada (fuerza y equilibrio).
Estimulación cognitiva y social.
Revisión exhaustiva de medicación.
Optimización osteomuscular (hueso y músculo).
Tratamiento específico de la depresión (psicoterapia y ajustes farmacológicos).
4. Evolución y resultado
Cinco años después:
Sin rastro de depresión clínica.
Función física recuperada; camina a diario y cuida de su nieto.
• • Hija tranquila y con pautas claras de seguimiento: “El día que entendí que mi madre no estaba solo triste, sino deprimida, todo cambió”.

maría, 75 años

Checklist rápido de señales cotidianas para descartar depresión

(Para familiares y cuidadores – 1 minuto)

  •  ¿Ha dejado de realizar actividades que antes disfrutaba?
  •  ¿Llora o se muestra triste con frecuencia?
  •  ¿Se queja a menudo de dolores sin causa médica clara?
  •  ¿Evita salir de casa o rechaza invitaciones?
  • ¿Tiene problemas de memoria?
  •  ¿Ha sufrido una pérdida importante (pareja, jubilación, etc)?

Si marcas 1 o más casillas, pasa al mini?screening de abajo y considera pedir ayuda profesional.

Miniscreening validado (GDS5 en español)

(Adaptación de la Geriatric Depression Scale – Yesavage)

Responde Sí / No a cada pregunta:

  1. ¿Está básicamente satisfecho/a con su vida?
  2. ¿Ha perdido muchas de sus actividades e intereses?
  3. ¿Siente que su vida está vacía?
  4. ¿Se siente a menudo aburrido/a?
  5. ¿Está de buen humor la mayor parte del tiempo?

Interpretación

  • 0 – 1 respuestas indicativas -> Poca probabilidad de depresión clínica.
  •  2 respuestas indicativas -> Recomendable valoración profesional (médico de familia o geriatra).

    Recuerda
  • Este minitest no reemplaza una evaluación médica completa. Sirve como primera alerta. Si las respuestas sugieren riesgo, agenda una consulta. La depresión en la persona mayor se trata y mejora con intervención adecuada.

Este artículo forma parte de la serie sobre salud mental y envejecimiento de Geriatría Contigo. Puedes seguir leyendo sobre problemas de memoriavaloración geriátrica, o actividad física en la persona mayor

8 Preguntas Clave sobre la Depresión en Adultos Mayores (Con Respuestas de Expertos)

Entender la depresión en la tercera edad puede ser un desafío. Por eso, he recopilado las preguntas más frecuentes que las personas tienen sobre este tema, junto con respuestas basadas en la evidencia de fuentes como Mayo Clinic y la OMS.

¿Cómo se comporta un adulto mayor con depresión?

Suele mostrarse irritable, reacio a socializar y con quejas físicas repetidas; puede aparentar cansancio o “olvidos” constantes que no son solo envejecimiento. HelpGuide – Depression in Older Adults

¿Qué síntomas de depresión en ancianos difieren de los de personas jóvenes?

En mayores predominan los dolores somáticos (cefaleas, artralgias), el aislamiento y los cambios de apetito o sueño, más que la tristeza «visible». MedlinePlus – Depresión en adultos mayores

¿Qué actividades pueden ayudar a prevenir o mejorar la depresión en la vejez?

Ejercicio adaptado (caminatas, gimnasia suave), talleres de memoria, grupos de conversación intergeneracionales y hobbyes creativos (música, pintura). OMS – Salud mental en adultos mayores

¿Cuáles son los predictores de riesgo de depresión en la tercera edad?

Pérdida de seres queridos reciente, dependencia funcional, enfermedades crónicas múltiples y aislamiento social marcado. APA – Depression in Older Adults

¿Cómo actuar si mi familiar mayor muestra señales de depresión?

Observa y anota síntomas durante 2 semanas, comparte esos datos con un médico (geriatra o médico de familia) y acompáñale a la cita. Evita minimizar sus quejas como “cosas de la edad”. Mayo Clinic – Senior Depression

¿Qué cuestionarios rápidos existen para cribado en consulta?

La GDS?5 (versión ultrabreve de la Geriatric Depression Scale) y el PHQ?2 son ideales para cribaje inicial en menos de 2 minutos. PMC – Validación GDS?5 en población mayor

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Valoración del deterioro cognitivo: ¿qué es y cómo puede ayudarte?

Soy la Dra. Paola Ríos Germán, Especialista en Medicina Preventiva, Geriatría y Cuidados Paliativos. En Geriatría Contigo, sabemos que el deterioro cognitivo no solo afecta la memoria, también influye en la calidad de vida, la independencia y las relaciones sociales de nuestros pacientes.

¿Qué incluye una valoración completa del deterioro cognitivo?

Para realizar una evaluación precisa del deterioro cognitivo es fundamental:

  • Historia Clínica Completa: Información detallada sobre antecedentes médicos, síntomas y evolución.
  • Evaluación Neuropsicológica del deterioro cognitivo: Adaptada a cada paciente para medir áreas como memoria, atención, lenguaje y funciones ejecutivas.
  • Analítica Completa: Para detectar y descartar causas tratables como alteraciones en tiroides, calcio, B12, ácido fólico, déficit de hierro, otras hormonas, vitaminas, minerales, etc
  • Pruebas de Imagen Cerebral: Como resonancia magnética o TAC, para descartar patologías estructurales como hidrocefalia o tumores.

En España, la valoración del deterioro cognitivo suele ser realizada por geriatras o neurólogos, ambos profesionales capacitados para diagnosticar y orientar adecuadamente.

¿Por qué elegir una valoración geriátrica integral en Geriatría Contigo?

Porque nuestros especialistas no solo evalúan tu salud cognitiva, también consideran tu estado físico, nutricional, emocional y social, además de revisar exhaustivamente tu medicación. Sabemos que la persona es un conjunto integral, no solo una cabeza.

Una evaluación integral del deterioro cognitivo ayuda a:

  • Diagnosticar con precisión.
  • Crear planes personalizados de tratamiento.
  • Mejorar tu calidad de vida y autonomía.

Próximos pasos:

Enlaces útiles:

Comparte esta entrada con alguien que pueda necesitar esta información sobre deterioro cognitivo y no olvides dejarnos tu comentario o pregunta aquí abajo. Tu salud y la de tus seres queridos merecen una atención integral y de calidad.

Dra. Paola Ríos Germán
Especialista en Medicina Preventiva, Geriatría y Cuidados Paliativos
Doctora en Medicina
Fundadora de Geriatría Contigo

#DeterioroCognitivo #SaludMental #Geriatría #Prevención #SaludIntegral #Neuropsicología

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Cómo hacer un plan de acción en salud

paciente de doctora Paola Rios German geriatra

Ser mi propio coach y cómo diseñar un plan de acción en salud

Hace 14 meses, mi «nuevo año» comenzó de una forma inesperada. Descubrí que un familiar cercano tenía un problema de salud que desconocía por completo. Ya estaba desbordada con otros temas personales y de salud, pero algo dentro de mí —mi moral— quiso hacerse escuchar.

No sabría explicarlo, pero sentí que mi moral y yo necesitábamos sentarnos a hablar como amigas. Reflexionamos sobre miedos, objetivos y metas. Esta práctica se convirtió en un hábito semanal. Fui mi propio coach. Y así diseñé un plan de acción en salud, como lo hago con mis pacientes. Desde el comienzo vi resultados y aún los sigo viendo.

Si tú también te sientes abrumad@ con problemas de salud familiares, aquí tienes las líneas generales para crear tu propio plan.


Los 4 pasos para diseñar un plan de acción en salud

1. Saber dónde estás

Responder a la pregunta «¿En qué momento estamos?» es el primer paso para un buen plan. Para ello es importantísimo un buen diagnóstico.

Busca:

  • Profesionales de confianza que te hablen claro (y no lo atribuyan todo a la edad).
  • Personas empáticas que te guíen con estrategias concretas.

En mi caso, una profesional apareció en el momento justo, pero tuve que buscar al resto durante meses.

2. Plan de acción en salud

Aunque un diagnóstico es importante, no es suficiente. Necesitas un plan de acción en salud con metas claras que te brinden paz mental.

Consejo: No te conformes con un «es normal por la edad». Como geriatra y como familiar, sé que siempre hay algo que se puede hacer.

3. Un plan debe incluir mejoras

Un plan de acción en salud efectivo debe centrarse en avances visibles:

4. Dividir el plan en mini objetivos

No intentes hacerlo todo de golpe. Divide el plan en pequeños pasos mensuales para que sea manejable.

paciente de doctora Paola Rios German geriatra

Un caso real: Manuel

Manuel tenía varias caídas al mes y un deterioro mental progresivo que preocupaba a toda su familia. Durante años, buscaron soluciones en diferentes países sin éxito.

Hace 14 meses comenzamos a trabajar juntos, y los resultados han sido increíbles:

  • Ya no se cae. ? [Enlace a post sobre alteraciones de la marcha y equilibrio https://geriatriacontigo.com/2022/07/03/equilibrio]
  • Ha recuperado habilidades cognitivas: ahora lee, razona, hace la compra solo e incluso realiza cálculos mentales.
  • La enfermedad sigue ahí, pero hemos logrado frenarla y mejorar su calidad de vida.

Este verano, tras 30 años, me reencontré con Manuel en Valencia. Como puedes ver en la foto, su vitalidad física y mental me llenó de satisfacción. Puedes ver el vídeo de su recuperación aquí:
Ver vídeo aquí


¿Necesitas ayuda con tu plan de acción en salud?

Si tú o un ser querido necesitan orientación en un caso similar, estoy aquí para ayudarte. Juntos podemos diseñar un plan que marque la diferencia.


¿Quieres saber más sobre cómo responder «¿En qué momento estamos?»?

Estoy desarrollando un curso gratuito donde profundizo en esta pregunta clave y en cómo diseñar un buen plan de acción en salud. ¡Para familiares y profesionales!

Escríbeme para más información:
info@geriatriacontigo.com

Paola Ríos Germán
Médico especialista en Geriatría y Medicina Preventiva



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ABVD del Adulto Mayor 2025: Recupera Tu Autonomía

Consulta geriátrica: Revisión y ajuste de la medicación en un paciente mayor.

Descubre qué son las ABVD (Actividades Básicas de la Vida Diaria) en el adulto mayor, su importancia para la autonomía, independencia y cómo la geriatría puede ayudar. También descubrirás porqué aparecen las las historias clínicas de las personas mayores y porqué nos sirven de guía para decisiones médicas. Este post, incluye un caso práctico y consejos para cuidadores.

ABVD en el Adulto Mayor: Guía Completa para Recuperar la Autonomía

La autonomía en el adulto mayor es fundamental para mantener la calidad de vida y la dignidad. Las ABVD, o Actividades Básicas de la Vida Diaria, juegan un papel crucial en este aspecto.

Sin embargo, las familias se encuentran con el término ABVD en los informes médicos de sus seres queridos y no comprenden completamente su significado. Por esto, puede haber una dificultar a la hora de la toma de decisiones sobre el cuidado y el bienestar del adulto mayor. Las ABVD también nos debería servir a los médicos para saber qué pruebas o no deberíamos priorizar en cada situación. Como verás más adelante, las indicaciones médicas no deberían hacerse por la edad biológica, sino por la fortaleza, fragilidad o dependencia de las personas mayores. Aprenderás que las ABVD hay que evaluarlas en cada situación, dado que pueden cambiar para mejor o al revés si hay un problema.

Comparación "Antes" y "Después": Una persona mayor con expresión de tristeza sentado en la cama rodeado de pastillas, versus el mismo anciano sonriendo y lanzando una pelota de baloncesto con una cuidadora sonriente en un salón.
La geriatría puede marcar una gran diferencia en la vida de los adultos mayores, mejorando su capacidad para realizar las ABVD y disfrutar de una vida plena

Por ello, y para ilustrar el impacto de las ABVD, compartiremos la inspiradora historia del Sr. A, un paciente que logró recuperar su autonomía gracias a un enfoque geriátrico integral. Su caso demuestra que la esperanza y la recuperación son posibles, incluso en edades avanzadas.

¿Qué Son las ABVD (Actividades Básicas de la Vida Diaria)? ¿porqué son importante?

Imagen de un paciente geriátrico antes del tratamiento, mostrando dificultades con la alimentación y aislamiento.
Pre-tratamiento: Observamos la tristeza y falta de energía del paciente, que afectan su capacidad para alimentarse de forma independiente y disfrutar de la comida.

Para comenzar, las ABVD son las acciones esenciales que una persona realiza diariamente para su autocuidado y supervivencia. Estas actividades son fundamentales para la independencia funcional y la capacidad de vivir de forma autónoma.

Por otro lado, la pérdida de la capacidad para realizar las ABVD en el adulto mayor puede tener un impacto significativo en su bienestar físico, emocional y social. La dependencia de otros puede generar frustración, pérdida de autoestima y aislamiento. En este ejemplo, podemos ver al Sr. A que no podía a veces levantarse de la cama para comer (afectación de las transferencias, lo que es una alteración en las ABVD)

Sin embargo, es crucial comprender la diferencia entre las ABVD y las AIVD (Actividades Instrumentales de la Vida Diaria). Mientras que las ABVD se centran en el autocuidado, las AIVD involucran tareas más complejas que permiten a una persona vivir de forma independiente en la comunidad, como cocinar, manejar el dinero o usar el transporte.

Lista de las Principales ABVD

Las principales ABVD en el adulto mayor incluyen:

  • Alimentación: Capacidad de comer y beber. ¿El adulto mayor necesita ayuda para cortar la comida, llevarse la comida a la boca o masticar?
  • Aseo: Capacidad de lavarse y mantener la higiene personal. ¿Requiere asistencia para bañarse, ducharse o lavarse el cabello?
  • Vestido: Capacidad de ponerse y quitarse la ropa. ¿Necesita ayuda para elegir la ropa o vestirse?
  • Movilidad: Capacidad de moverse y desplazarse. ¿El adulto mayor puede caminar de forma independiente, levantarse de una silla o acostarse sin ayuda? (Ver La Velocidad de la Marcha Predice la Salud)
  • Uso del retrete: Capacidad de usar el inodoro y realizar la higiene posterior.
  • Continencia: Control de la vejiga y el intestino.
ABVD: comer, raspados, retrete, ducha, vestido, deambular, vestirse, continencia fecal, urinaria, salvar escalones

 Importancia de las ABVD en la Geriatría

En la geriatría, la evaluación de las ABVD es un componente esencial de la valoración geriátrica integral. Esta evaluación proporciona información valiosa sobre el estado funcional del adulto mayor, lo que permite a los geriatras diseñar planes de atención personalizados y adaptados a sus necesidades específicas.» (¿Qué es la geriatría?)

Además, la evaluación de las ABVD es crucial para monitorizar la progresión de enfermedades, evaluar la efectividad de los tratamientos y determinar el nivel de atención que requiere el adulto mayor.º

¿Por qué las ABVD están siempre en los informes médicos?

Porque hoy sabemos que la edad cronológica no define el tratamiento, lo define la reserva funcional.

  • Adulto robusto: suele beneficiarse de la misma batería diagnóstica y terapéutica que un paciente más joven.
  • Adulto frágil o dependiente: cualquier prueba o intervención debe pasar un filtro de “beneficio vs. riesgo” centrado en calidad de vida.

Si un mayor es dependiente en la mayoría de sus ABVD, tratamientos agresivos como UCI, RCP avanzada, intubación prolongada o quimioterapia de alta toxicidad pueden causar más daño que beneficio.
Las decisiones, por tanto, no deberían basarse en la edad, sino en el grado de autonomía: robusto, frágil o dependiente.

Por eso insistimos tanto en medir y difundir las ABVD:

  • Orientan pruebas diagnósticas inteligentes.
  • Evitan sobremedicación y procedimientos invasivos innecesarios.
  • Garantizan que el plan médico coloque la calidad de vida en el centro.

(Basado en guías OMS Healthy Ageing).

Señales de Alerta de Deterioro en las ABVD en el Adulto Mayor

  • Es fundamental que los cuidadores y familiares estén atentos a las señales de alerta que pueden indicar un deterioro en la capacidad del adulto mayor para realizar las ABVD. La detección temprana permite una intervención oportuna y puede mejorar significativamente el pronóstico.

Principales Señales de Alerta

  • Dificultad para realizar tareas cotidianas: Si el adulto mayor tarda más en vestirse, tiene problemas para alimentarse o muestra dificultad para asearse, es importante prestar atención.
  • Necesidad de asistencia: Si requiere ayuda para levantarse, acostarse, usar el baño o bañarse, esto indica una pérdida de independencia.
  • Cambios en la higiene personal: El descuido en la higiene personal puede ser un signo de deterioro funcional o cognitivo.
  • Problemas de movilidad: La inestabilidad, las caídas frecuentes o la necesidad de dispositivos de asistencia para la marcha son señales de alerta. (Equilibrio en la persona mayor)
  • Incontinencia: La pérdida del control de la vejiga o el intestino requiere atención médica.
  • Cambios en el estado de ánimo o el comportamiento: La depresión, la apatía o la irritabilidad pueden acompañar al deterioro funcional. (Depresión en Personas Mayores: Más Allá de la Tristeza).
  • Aislamiento social: La falta de interacción social puede empeorar el deterioro funcional y cognitivo.
  • Ante cualquiera de estas señales, se recomienda consultar con un geriatra para una evaluación completa y un plan de atención adecuado.

Historia de Éxito: El Sr. A y la Recuperación de las ABVD

Para ilustrar el impacto positivo de la geriatría en la recuperación de las ABVD en el adulto mayor, presentamos el caso del Sr. A, un paciente de 90 años que experimentó una notable mejoría en su autonomía funcional.

Consulta geriátrica: Revisión y ajuste de la medicación en un paciente mayor.
La polifarmacia (uso de múltiples medicamentos) es común en los adultos mayores y requiere una cuidadosa gestión.

El caso, los problemas

La historia es la siguiente: El Sr. A llegó a nuestra consulta con dificultades para realizar la mayoría de las ABVD. Necesitaba ayuda para vestirse, asearse, moverse y alimentarse. Su calidad de vida estaba significativamente afectada, y su familia estaba preocupada por su bienestar.

Tras los primeros datos, se hizo la valoración geriátrica integral, se diseñó un plan de atención personalizado que incluyó la revisión de su medicación (se retiraron 15 medicamentos que no necesitaba y si tenían efectos secundarios), la implementación de un programa de ejercicio adaptado, la estimulación cognitiva y el apoyo nutricional en domicilio. En este caso, lo que había pasado era que el señor A. tuvo un deterioro físico y mental (ABVD, AIVD) por un exceso de medicación. En el hospital le dijeron varios profesionales que su problema era la edad. La familia se negó a creer esto y buscó más información.

Resolución y final feliz

Dado que todo fue muy rápido (agudo), las pautas se pudieron iniciar tempranamente y se pudieron seguir por la familia y por él mismo. En otros casos, va a ser necesario la ayuda de otros profesionales (lo veremos más adelante).

Con el tiempo, el Sr. A experimentó una notable mejoría en su capacidad para realizar las ABVD. Recuperó la autonomía para vestirse, asearse y moverse con mayor independencia. Su estado de ánimo mejoró, y volvió a disfrutar de sus actividades favoritas. Con el tiempo, también recupero las AIVD, como comprar, hacer algunos platos y sacar cuentas. Finalmente se fue a la huerta y un día jugamos al baloncesto en su casa como puedes ver el vídeo que te muestro abajo.

¿Cómo se Evalúan las ABVD en el Adulto Mayor?

Cómo te estarás imaginando, la evaluación de las ABVD en el adulto mayor se realiza mediante herramientas y escalas estandarizadas que permiten medir el grado de independencia y dependencia en cada una de las actividades

Escalas de Valoración de las ABVD

  • Índice de Barthel: Esta escala mide la independencia en 10 actividades básicas, asignando una puntuación a cada una. Una puntuación más alta indica mayor independencia.
  • Índice de Katz: Esta escala evalúa la independencia en 6 funciones básicas: baño, vestido, uso del baño, movilidad, continencia y alimentación.

En conclusión, son importantes tener escalas unificadas que proporcionan una medida objetiva del estado funcional del adulto mayor. Estas escalas son útiles para monitorizar los cambios a lo largo del tiempo, planificar la atención y evaluar la efectividad de las intervenciones

La Importancia de las ABVD en la Ley de Dependencia

En España, la Ley de Dependencia reconoce el derecho de las personas en situación de dependencia a recibir los apoyos y servicios necesarios para promover su autonomía personal.

Es importante destacar que, la evaluación de las ABVD es un componente clave en el proceso de valoración de la dependencia. El grado de dependencia se determina en función de la capacidad de la persona para realizar las ABVD.

Por ello, en Geriatría Contigo te ayudamos a una valoración física y cognitiva enfocada a que si deseas pasar la ley de dependencias, puedas tener un informe claro de la situación de la persona evaluada.

ABVD y el Enfoque de la Atención de Geriatría Contigo

La atención en Geriatría Contigo se centra en mantener y mejorar la funcionalidad del adulto mayor, incluyendo la capacidad para realizar las ABVD.

De ahí es que, nuestra Especialista en Geriatría trabaja en colaboración con otros profesionales de la salud y servicios sociales para proporcionar una atención integral que aborde las necesidades físicas, cognitivas, emocionales y sociales del adulto mayor.

Personas que mejoran o mantiene las ABVD de las personas mayores

Orden de intervenciónPerfil profesional¿Qué aporta a la recuperación?Cuándo interviene
1. Geriatra especialista en recuperación funcional
(Dra.Paola Ríos)
Dirección clínica integral• Realiza la Valoración?Geriátrica?Integral (VGI).
• Ajusta medicación y reduce polifarmacia.
• Diseña pautas nutricionales de base (proteínas, vitamina?D, hidratación)
• Marca objetivos y coordina a todo el equipo (TO, fisio…)
Primera visita, revisiones mensuales y seguimiento posterior.
2. Familia + cuidador principalAcompañamiento diario• Refuerzan la práctica de las ABVD.
• Registran cambios y adherencia.•
Son ojos y manos del plan en casa.
Desde el día 1, formados por la geriatra.
3. Terapeuta ocupacionalRe entrenar ABVD• Trabaja higiene, vestido, alimentación, transferencias.
• Adapta el domicilio y enseña uso de ayudas técnicas.
Dependencia en >1 ABVD o tras inmovilización prolongada.
4. Fisioterapeuta geriátricoMovimiento y fuerza• Planes de fuerza progresiva y equilibrio.
• Prevención de caídas y sarcopenia.
• Manejo de dolor articular.
Debilidad, caídas o tras fractura/cirugía.
5. Enfermera geriátricaMonitorización clínica• Control de constantes, heridas y continencia.
• Educación en autocuidado y medicación.
Polifarmacia, úlceras, sonda o apósitos.
6. Psicólogo clínicoÁnimo y motivación• Maneja depresión, ansiedad y apatía.
• Refuerza la adherencia al plan de ejercicio y ABVD.
Síntomas afectivos o baja motivación.
7. Logopeda / Terapeuta del hablaDeglución y comunicación• Rehabilita disfagia y lenguaje post?ictus/demencia.Atragantamientos o alteraciones del habla.
8. Trabajador socialRecursos y ayudas• Gestiona Ley de Dependencia, teleasistencia, respiro familiar.
• Orienta sobre subvenciones de adaptación del hogar.
Cuando la familia necesita soporte económico, legal o de cuidados.

Consejos Prácticos para Cuidadores de Adultos Mayores con Dependencia en ABVD

Como ves, sabemos que cuidar de un adulto mayor con dependencia puede ser un desafío, pero hay estrategias que pueden facilitar la tarea y mejorar la calidad de vida de ambos.

Guía exprés para cuidadores: cómo potenciar las ABVD en casa?

ObjetivoQué puedes hacer hoy mismoEjemplo práctico en casa+Recursos
1. Fomentar la independenciaDivide cada ABVD en micro tareas y ofrece ayuda solo en el paso que aún no domina.? Ten a mano ayudas técnicas sencillas (calzador largo, esponja con mango, plato hondo antideslizante).Vestirse: pon la ropa en orden de colocación sobre la cama; deja que él/ella empiece por la camiseta y solo intervén si el brazo se atasca.Comer: usa cubiertos con mango grueso.Cómo identificar el punto exacto de ayuda  Actividades básicas de la vida diaria
2. Adaptar el entornoInstala barras de apoyo en ducha e inodoro (altura cadera).? Ilumina pasillos con sensores de movimiento.? Quita alfombras sueltas y cables.Baño: coloca una silla de ducha plegable y alfombra antideslizante.Dormitorio: sube la altura del colchón con tacos de cama para que la transferencia sea más fácil.Guía de prevención de caídas  Equilibrio en la persona mayor
3. Comunicación efectivaMira a la persona a la cara, habla despacio y en frases cortas.? Pregunta «¿Prefieres hacerlo solo o con mi apoyo?» para respetar su autonomía.Aseo: «¿Te viene mejor si dejo la toalla cerca y salgo unos minutos?»Test rápido de memoria y lenguaje  Valoración del deterioro cognitivo
4. Apoyo emocional y motivaciónAgenda mini retos diarios («hoy caminamos al buzón», «mañana preparamos la ensalada juntos»).? Celebra cada logro con refuerzos positivos (“¡Lo hiciste sin bastón!”).Cocinar: elige una receta familiar; que lave y corte los tomates mientras tú supervisas el fuego.Caso real de recuperación Vídeo de Atanasio – De la cama a la cancha
5. Cuidado del cuidadorReserva 15 min al día para estiramientos o respiración guiada. Únete a un grupo de apoyo (online o centro de salud). Aplica la regla “Si puedo delegar, delego”.Programa teleasistencia para medicamentos y usa el tiempo libre para un paseo breve o leer.Estrategias anti-burnout  Depresión en cuidadores y mayores

Recuerde que no está solo. Hay profesionales y recursos disponibles para ayudarle en la tarea de cuidar a un adulto mayor con dependencia.

Preguntas Frecuentes sobre ABVD y el Adulto Mayor que se hacen los usuarios y respuestas de expertos

1. ¿Qué significan exactamente las siglas ABVD y por qué son tan importantes para los adultos mayores?

ABVD son las Actividades Básicas de la Vida Diaria (comer, asearse, vestirse, deambular, uso del baño y continencia). Son el indicador clave de autonomía: su pérdida multiplica el riesgo de caídas, hospitalización y depresión. Fuente: OMS – Envejecimiento y salud.

2. ¿Cuál es la diferencia principal entre ABVD y AIVD?

Las ABVD miden autocuidado básico; las AIVD (cocinar, finanzas, transporte) evalúan la autonomía comunitaria. Se valoran juntas para planificar apoyos individualizados. Fuente: National Institute on Aging –Aging in Place. Ver también: Actividades Instrumentales de la Vida Diaria (post interno).

3. ¿Qué señales de alerta indican que un adulto mayor necesita ayuda en las ABVD?

Higiene descuidada, tardanza al vestirse, pérdida de peso, incontinencia reciente, caídas o aislamiento social. Ante cualquiera de estas señales consulta a un geriatra o terapeuta ocupacional. Guía clínica: Sociedad Española de Geriatría y Gerontología.

4. ¿Cómo se evalúan las ABVD en consulta?

Se utilizan escalas validadas como el Índice de Barthel y el Índice de Katz, que asignan una puntuación al grado de independencia. Artículo de referencia: PubMed – Validity of the Barthel Index.

5. ¿Qué enfermedades impactan más en la capacidad de realizar ABVD?

Ictus, demencia, Parkinson, fracturas por fragilidad, artrosis severa, insuficiencia cardiaca y depresión son las más frecuentes. Información oficial: CDC – Healthy Aging.

6. ¿Cómo ayuda la terapia ocupacional a recuperar ABVD?

Re?entrena habilidades, adapta el hogar y prescribe ayudas técnicas que facilitan vestir, asearse y transferirse. Referencia profesional: American Occupational Therapy Association – Older Adults.

7. ¿Qué puede hacer la familia para apoyar sin generar dependencia?

Dividir tareas en pasos pequeños, ofrecer ayuda solo donde es imprescindible y celebrar cada micro?logro. Caso práctico interno: “Mi madre no puede caminar desde la hospitalización”.

8. ¿Cómo influye la Ley de Dependencia en España?

La puntuación de ABVD decide el grado I, II o III y, por tanto, las ayudas (domicilio, centro de día, teleasistencia). Info oficial: Ministerio de Derechos Sociales – Dependencia.

9. ¿Qué ayudas técnicas existen para mejorar las ABVD?

Barras de apoyo, elevadores de WC, sillas de ducha, cubiertos engrosados, calzadores largos y andadores. Catálogo de dispositivos: MedlinePlus – Assistive Devices.

10. ¿Se puede recuperar la independencia en ABVD tras fractura o inmovilización?

Sí. Con valoración geriátrica integral, fisioterapia progresiva y ajuste nutricional puede revertirse la dependencia leve?moderada en 8?12 semanas. Plan de acción OMS: WHO – ICOPE Handbook. Ejemplo interno: Recuperación geriátrica integral.

Geriatría Contigo como aliada en la recuperación de las ABVD: Un Enfoque Geriátrico para una Vida Plena

Como has visto, las ABVD son un indicador clave de la autonomía y la calidad de vida en el adulto mayor. Por ello, la geriatría ofrece un enfoque integral para evaluar, tratar y mejorar la capacidad de los adultos mayores para realizar estas actividades.

Finalmente, si te preocupa la capacidad de tu ser querido para realizar las ABVD, no te preocupes, estás en sitio adecuado. La Dra. Paola Ríos Germán y su equipo están a tu disposición para brindarte la atención y el apoyo que necesitas.

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Ejemplo del uso de la valoración geriátrica integral para tomar decisiones

Voy a poner un ejemplo del uso de la valoración geriátrica integral para tomar decisiones

El ejemplo será una infección respiratoria.

En otras especialidades, ante una infección respiratoria se agrega un antibiótico. Los antibióticos pueden variar si la infección es leve o no, si necesita de hospitalización o no, y puede que, de las veces que la persona haya ido al hospital, o si han encontrado un microorganismo multiresistente en algún momento. Nosotros no solo ponemos antibióticos.

Noticia en un medio de comunicación

Esta entrada viene dada porque hace unos días, en El País, nos decía que algunas personas de 100 años entran en quirófano. Es cierto!. En geriatría no nos dejamos llevar por la edad.

De hecho, puede que alguien mucho más joven, ante un problema parecido, no requiera entrar en quirófano. Pero esta decisión no viene dada por la edad. Esta decisión se toma después de una valoración exhaustiva de la situación global de la persona, la valoración geriátrica integral.

Ejemplo, persona de 80 años con infección respiratoria

Aquí lo que hacemos es

  • Presentarnos,
  • Recoger las alergias, los antecedentes médicos y quirúrgicos y comenzamos
  • La valoración geriatra integral comienza con la la parte física o función.
    • Se inicia por la marcha, yo uso el Functional Ambulation Categories. Luego uso el indice de Barthel para la dependencia física a actividades básicas de la vida diaria. Luego, las actividades instrumentales de la vida diaria. Actividades físicas o deportes.
  • Posteriormente, paso a la parte mental, si tiene deterioro cognitivo o no. Si tiene problemas de memoria. Si reconoce a familiares, si habla. Además, si se encuentra deprimido y si puede dormir
  • Además, veo la parte social a través de un cuestionario parecido a la escala de Guijon.
  • Puedo además, preguntar por la nutrición, caídas, disminución visual o auditiva, lo que serían los síndromes geriátricos
  • Pregunto por las expectativas del paciente y los familiares
  • Reviso que cada enfermedad tenga una medicación con una indicación clara> que se ajuste a su condición
  • y llego a una conclusión, que podría ser
Las personas mayores de la misma edad, no tienen la misma situación global
Valoración geriátrica integral en las personas mayores

Conclusiones después de hacer una valoración geriatría integral

Ante una infección respiratoria,

Puede que a una persona mayor, terminemos diciendo que puede continuar con antibiótico en casa, en su residencia, o que probablemente necesite dos días de hospitalización *aqui de tejo algunos consejos en la hospitalización

Si no dicen que una persona no puede salir de casa porque no puede bajar ni subir escaleras y que no tiene suficiente familia. Tratamos la infección respiratoria e igualmente de importante es llamar al trabajadora social

Si una personas ha pasado por un duelo muy importante, y desde hace un mes se mueva mal y con muchos problemas del equilibrio…. Aquí probablemente, después tratar la infección respiratoria, evaluaremos si necesita de una unidad de recuperación funcional para que pueda reforzar la musculatura y mejorar el equilibrio *para evitar caídas o fracturas de cadera.

Puede que una persona lleve meses sin movilizarse, con una demencia muy severa, que no emita palabras, que no reconozca a sus familiares. Puede que esta persona haya tenido una infección respiratoria por aspiración, y haya tenido más de una en la ultima semana. Puede que nos daría la impresión que esta persona nos est;a dejando. Aquí es importante decir, que tenemos que hacer otras preguntas>

  • que opina de esto la familia,
  • que opinaría el paciente
  • Puede que un nuevo curso de antibiótico no le beneficie.
  • Puede. Pero lo que queda claro es que no estamos en los ejemplos anteriores

Uno de los fines de la geriatría seria conocer el situación de cada persona para ofrecer ayuda en las necesidades distintas que tienen cada persona. Adaptamos la medicina a cada situación y no al revés .

Comparte si te ha gusta,

Besos,

Peggy