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La historia por la que dejo el Sistema Público Español después de 20 años (con final feliz)

por Dra. Paola Ríos Germán

Capítulo 1. Inicios de 2020 — El hogar de los diagnósticos

En 2020, en mi casa no llegaban postales: llegaban diagnósticos.
Cada vez que sonaba el teléfono, alguien tenía una cita, un informe o un tratamiento nuevo.

Un día comprendí que, como soy muy parlanchina, podía desahogarme hablando.
Así nació Geriatría Contigo®, un refugio donde hablaba y alguien me escuchaba.
Un espacio terapéutico que, sin saberlo, se convertiría en el cimiento de varias exclusivas que hoy quiero compartirte.

(Recuerda esto para el final — Exclusividad 1)


Capítulo 2. 2019–2025 — Partirme en dos y tocar fondo

No lo llamo resiliencia.
Lo llamo partirme en dos y petar en el intento.

Durante años intenté mantenerme en el sistema público. Trabajaba varios meses, luego “descansaba” para poder atender todas las terapias familiares, y después volvía para seguir costeándolas.
Así, año tras año.

En los últimos dieciocho meses, el entorno se volvió hostil.
Toqué fondo.

Pero, como dice Buster Moon en Canta:

“Lo bueno de tocar fondo es que solo se puede ir hacia arriba.”

(Recuerda esto para el final — Exclusividad 2)


Capítulo 3. Diciembre de 2020 — La frase que lo cambió todo

Hace cinco años, cuando comenzaron a llegar los diagnósticos, María Soto me dijo una frase que me cambió la vida:

“Puedes quedarte en tu dolor o transformarlo en algo que ayude a los demás.”

No sabía cómo se hacía eso.
Empecé leyendo biografías de personas que habían vivido historias duras —“chunguetas”, como decimos coloquialmente— y que lograron transformar su dolor en algo bueno para los demás.
No te contaré cuáles, porque no son historias fáciles.
Pero existen.

(Recuerda esto para el final — Exclusividad 3)


Capítulo 4. Julio de 2020 — Las voces que me sostuvieron

Soy muy parlanchina, sí.
Y he tenido suerte: me rodearon personas buenas.

Amigos, colegas (Joaquín, Natalia), mujeres que me regalaron su tiempo, sus audios de WhatsApp (Clío, Mili), su compañía (Esther, Lucía, Oyana, Juan).
Muchos más —aunque son las cinco de la mañana y aún medio dormida no los enumere todos—, casualmente sanitarios.

No conocían todo el contexto, pero me veían distinta.
En julio de 2020, al romperme, les conté cosas inconfesables.
Y ellos me sostuvieron.
De aquel grupo nació algo que hoy te quiero contar.

(Recuerda esto para el final — Exclusividad 4)


Capítulo 5. Enero–Octubre de 2025 — “Sueña, sueña alto”

Con mis amigos y colegas soñé con el día de hoy, 25 de octubre de 2025.
Yo soñaba mucho.
Y ellos me decían:

“Puedes soñar más aún.”

Me ponían ejemplos.
Marita, Nora, mis profesores y compañeros de Cracks y HotMamas.
Hay más, seguro.

Como soy soñadora, pasé del “¿y si…?” a trabajar en un proyecto que hoy quiero compartirte.

(Recuerda esto para el final — Exclusividad 5)


Capítulo final — 25 de octubre de 2025

EXCLUSIVIDAD 1 — Gracias a ti

No solo creé Geriatría Contigo, sino que cada vez que me sentía mal, venía aquí a contarte mi vida en forma de cuentos e historias.
Así nació, por ejemplo, Un casito de geriatría con final feliz.
Tú te alegrabas; yo me sentía mejor.
Por eso el nombre: Geriatría CONTIGO.
Contigo he transformado los días negros en días llenos de luz.


EXCLUSIVIDAD 2 — Salgo del sistema público español después de veinte años

No porque no crea en él, sino porque mi cuerpo ya no puede sostenerlo.
¿Para siempre? No lo sé.
Pero por un tiempo, sí.


EXCLUSIVIDAD 3 — Lo que me enseñó María Soto era cierto

El dolor puede transformarse.
Y lo he hecho.

Convertí mi dolor en un Programa de Recuperación Funcional a Domicilio para personas mayores y jóvenes.
Y he comenzado un nuevo proyecto de investigación, cuyos primeros resultados verán la luz muy pronto.


EXCLUSIVIDAD 4 — Geriatría Contigo crece

Desde ya, aquellas voces que me sostuvieron serán también las voces que sostendrán a toda una comunidad.


EXCLUSIVIDAD 5 — Soñar, soñar y seguir soñando

El Programa de Recuperación Funcional a Domicilio pasa a otro nivel,
para ayudar a más familias que hoy están donde yo estaba en 2019 y 2020.

Y desde mañana te iré contando…
Porque son las seis de la mañana, y voy a parar por hoy.

Gracias. GRACIAS. GRACIAS.
Geriatría Contigo® está creciendo.
Y crecerá contigo.


¿Te ha gustado esta historia?

Puedes dejar tu comentario o compartir esta entrada si crees que puede dar esperanza
a alguien que esté pasando por un proceso difícil.
Si quieres acompañarme en esta nueva etapa,
suscríbete a mi newsletter o sígueme en redes
para conocer los próximos pasos de Geriatría Contigo®.

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Problemas de memoria: 7 días para comprobar si no es la edad (con ejemplos)

mi madre tiene problemas de memoria

Soy la Dra. Paola Ríos Germán. He acompañado a más de 10.000 familias y, en la mía, también vivimos esa duda que duele: “¿Esto es normal o no?” A veces nos dijeron que sí… y no lo era.
Escribo esto para darte dirección, no para asustarte. Si ves alguna señal, no te culpes. Obsérvala y anótala. Llegarás a consulta con claridad y eso acelera un buen plan.

Nota breve: tu médico de familia puede iniciar la valoración; el diagnóstico formal se hace en los servicios de memoria/geriatría/neurología. Y por su puesto en Geriatría Contigo. Tú trae el contexto. Yo pongo el plan.


6 señales que no son “normales por la edad” (y qué hacer hoy)

1) Repite la misma pregunta varias veces al día

Lo que ves: vuelve a preguntar lo mismo en poco tiempo.
Primer paso (5 min): no discutas; responde breve y anota 3 ejemplos con hora y situación.
Ejemplo real: “12:30, después de comer ? pregunta otra vez por la cita”.
Idea clave: Como geriatra me preocupa que  la información nueva no se quede, aunque recuerde muy bien el pasado.

2) Se pierde en rutas conocidas

Lo que ves: dudas para volver a casa o desorientación en el barrio.
Primer paso (10 min): apunta si en el último año se ha perdido. Haz 3 paseos cortos, por la misma ruta y acompañados, observando qué le ayuda.

Ejemplo real: el 12 de febrero y el 21 de julio de 2025 no supo como volver a casa después de su paseo diario.

3) Tareas “de siempre” empiezan a fallar

Lo que ves: recetas cada vez más simples, dejar el fuego encendido, lío con recibos; los hijos asumen el banco.
Primer paso (5 min): elige una tarea y colócale un post-it con 3 pasos (p. ej., “apagar fuego ? servir ? fregar”). Observa si sigue la secuencia y anota diferencias respecto a hace 1–5 años.
No lo justifiques:  aunque sea por su seguridad, terminar pensando “mejor llevamos los familiares el banco” son datos valiosos.

4) Cambios de carácter (irritabilidad, desconfianza, apatía)

Lo que ves: saltos de humor, aislamiento, pierde interés por lo que antes disfrutaba; duerme mal o está somnoliento.
Primer paso (3 min): lista cuándo aparece y con qué se relaciona (dolor, sueño, discusiones).
Importante: algunos fármacos pueden empeorar memoria y energía. No cambies nada tú: lleva la lista a consulta.

Ejemplo real: hasta hace 5 años le gustaba salir con las amigas y ahora ya no.

5) La forma de caminar cambia

Lo que ves: camina más lento, “a pasitos”, se agarra a muebles o a ti.
Primer paso (15 min hoy): recuerda cómo andaba hace 5 y 1 año; retira alfombras y cables; haz 10’ de paseo seguropor el pasillo cada día.
Por qué importa: caminar es un termómetro de salud. Si cae, la autonomía se pierde rápido.

No lo justifiques con un «es que son las rodillas» sólo anótalo y tráelo a consulta.

6) Caídas o “casi caídas” recientes

Lo que ves: tropiezos “tontos”, resbalones, golpes contra muebles.
Primer paso (5 min): anota hora, lugar y qué hacía. Señala si hubo cambios de medicación en las últimas semanas.
Acelera la cita si… hay golpe en la cabezapérdida de conciencialesiónno pudo levantarse o 2 caídas en 12 meses.

Ejemplo real: El día 13 de marzo y 15 de agosto de 2025 se resbaló.


Tu cuaderno de 7 días (la prueba casera más útil)

Cada noche, 2–3 líneas:

  • Fecha y señal (memoria, ruta, tarea, carácter, marcha o caída).
  • Dónde/cuándo pasó y qué lo disparó o mejoró.
  • Nota rápida para la consulta.

Cómo se ve una página:

  • “Lun 19: Repite pregunta — 12:30 tras comer — mejora si le muestro la cita escrita.”
  • “Mar 20: Duda al volver del pan — 10:15 — con mi brazo va mejor.”
  • “Mié 21: Recibo luz/agua confundidos — tarde — necesita pasos escritos.”

Regla de oro: no ajustes medicación por tu cuenta. Con tu cuaderno, es más fácil salir con plan.


Señales rojas para no esperar

  • Golpe en cabezapérdida de conciencia o lesión tras una caída.
  • Dos caídas en el último año (o una si no pudo levantarse).
  • Somnolencia intensaconfusión súbitaboca muy seca u orina muy oscura.
  • Empeora después de empezar o subir un fármaco.

De piezas sueltas… a música que suena

Ir a “todo” sin orden agota. Lo que necesitas es dirección: qué va primero, quién hace qué y cómo sabremos si mejora.
En Geriatría Contigo® mi trabajo es ser tu directora de orquesta para ganar lucidezseguridad al andarmejor sueñoy, sobre todo, calma en casa.

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— Dra. Paola Ríos Germán
Geriatría • Medicina Preventiva • Cuidados Paliativos
Doctora en Medicina (Cum Laude) • Investigadora RNFC/IdiPaz
Premio OMS • 4× nº1 Doctoralia

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El Hombre que Saltó las Rejas de la Residencia para Recuperar su Vida

quetiapina

La fuga que lo cambió todo

La llamada que recibí no fue por una caída ni por una receta más. Fue por una fuga.

Juan (nombre ficticio), un hombre de 88 años, había intentado escapar de su residencia. No por una puerta abierta, sino trepando las rejas de la entrada.

La respuesta de la dirección fue tajante:
“O se calma, o lo atamos. O lo echamos.”

Discusión en una residencia de ancianos por agitación de un residente

Así de crudo.

Esa imagen es la fotografía perfecta de la desesperación.

quetiapina
Persona que tiene quetiapina

Pero la verdadera tragedia no era el intento de fuga.
Era lo que había detrás: veinte años de medicación acumulada sin una revisión integral.


La anatomía de una sujeción química, en este caso, quetiapina

La historia de Juan con la quetiapina, un antipsicótico muy utilizado, no empezó por un trastorno psiquiátrico grave.

  • Comenzó tras la muerte de su esposa, cuando el duelo le provocó insomnio y sueños extraños. La solución rápida fue recetar una primera dosis de quetiapina.
  • Con los años, cada nuevo síntoma se trató igual: más medicación.
  • ¿Desorientación? Otra dosis.
  • ¿Inquietud en la residencia? Una tercera.
  • Nadie preguntaba por la causa raíz. Nadie reevaluaba.
  • Se limitaban a añadir capas de sedación, como quien intenta tapar el sol con un dedo.

La evidencia científica es clara: los antipsicóticos en mayores con demencia aumentan el riesgo de muerte, por eso, el uso debería ser bajo estricta necesidad y cuando ya se han probado otras vías (Maust et al., JAMA 2015).

Cuando conocí a Juan, ya no era él

Estaba atrapado en una silla, con una marcha inestable, apatía profunda y un resultado de 16/30 en el test cognitivo (muy bajo). Lo que llamamos, deterioro físico y mental.


La pregunta clave: ¿y si la agitación no fuera el problema?

En Geriatría Contigo empezamos siempre por lo esencial: una Valoración Geriátrica Integral (VGI) a a través de nuestro Método PIAIS 360º

En Juan descubrimos algo que nadie había mirado:

  • Sufría una artrosis severa con dolor crónico no tratado, que podría ser la causa tanto del insomnio, como de la agitación, etc.
  • Estaba mal nutrido, lo descubrimos en el transcurso de las visitas
  • Apenas se movía.

Su “agitación” no era un problema de conducta. Era la única forma de comunicar sus necesidades.


El plan: quitar, no poner

Decidimos hacer lo contrario de lo que se había hecho durante 20 años.
Iniciamos un protocolo de deprescripción, retirando la quetiapina de forma controlada.

Y en el espacio que dejó el sedante, comenzamos a reconstruir:

  • Fisioterapia, caminatas y analgesia para tratar el dolor y devolver fuerza.
  • Plan de nutrición y suplementos para recuperar masa muscular y energía.
  • Estimulación cognitiva adaptada a su nivel.
  • Apoyo emocional a la familia, que por fin entendía lo que ocurría.

hombre haciendo ejercicios con Dra. Paola Ríos Germán

Los resultados: dignidad recuperada

Los cambios no fueron inmediatos, pero sí profundos:

  • Pasó de la silla a caminar con andador.
  • Del andador al bastón.
  • Y un día, caminó solo por las calles de Valencia.

Su test cognitivo subió de 16 a 23 sobre 30 (¡mejoría importante!)
Los sueños extraños desaparecieron.
Y su familia volvió a ver en sus ojos la serenidad que creían perdida.

El hombre al que querían atar no solo había recuperado sus pasos. Había recuperado su dignidad.


Lo que esta historia nos enseña

Esta no es una crítica a un medicamento en concreto.
Es una denuncia a un modelo reduccionista que responde con sedación en lugar de investigar la causa real.

La tranquilidad de una familia no puede construirse sobre la sedación de un ser querido.
La última etapa de la vida merece un plan de trabajo, no una receta más.


¿Y tú?

Quizá también ves a tu padre o a tu madre cada vez más apagados, con más pastillas que sonrisas.
Quizá te preguntas si eso es realmente “cuidar”.

No estás solo en esa duda. Y sí, hay otra forma.

Yo soy la Dra. Paola Ríos Germán, médica especialista en Geriatría.
En Geriatría Contigo ofrecemos evaluaciones clínicas completas, con un enfoque físico, mental, social, nutricional y médico.

Aquí no prometemos milagros.
Prometemos un plan.

Reserva tu consulta aquí


FAQ: Preguntas Frecuentes

¿Qué es la Valoración Geriátrica Integral (VGI)?
Es una herramienta clínica de la Geriatría, que evalúa al adulto mayor en cinco áreas: física, mental, social, nutricional y médica, para diseñar un plan individualizado. Nuestro Método PIAIS360º es un método integral e individualizado con un plan pormenorizado mes a mes.

¿La quetiapina siempre es mala?
No. Puede ser útil en casos muy concretos y graves. El problema surge cuando se receta de forma rutinaria para síntomas que tienen otras causas tratables.

¿Qué alternativas existen a la sedación en adultos mayores?
Ejercicio, fisioterapia, terapia psicológica, estimulación cognitiva, nutrición y un ajuste adecuado de la medicación. Todo dentro de un plan integral.

Publicado el

Geriatra a Domicilio en Madrid | Guía 2025 + Valoración Estratégica 360º

Dra. Paola Rios German, médico geriatra en Madrid, especialista en envejecimiento activo.

Cuidar de un familiar mayor puede ser una de las experiencias más intensas y agotadoras de la vida.
Lo sé porque he acompañado a miles de familias… y también he estado en esa misma silla, buscando respuestas y encontrando solo fragmentos.

No hablo solo de dormir poco.
Hablo de acostarte con ese nudo en el estómago, de leer informes que no entiendes, de sentir que cada día pierdes un poco más de la persona que quieres.

Y mientras todo esto ocurre, las respuestas que escuchas se repiten:
«es normal por su edad»
«no se puede hacer más»
«es lo que toca»

Aquí no vas a escuchar resignación.
Aquí vas a encontrar dirección: un análisis completo, un plan claro y un seguimiento real para que sepas qué hacer, cuándo y cómo.

Quién soy y por qué creé Geriatría Contigo

Dra. Paola Rios German, médico geriatra en Madrid, especialista en envejecimiento activo.
Dra. Paola Rios German, médico especialista en Geriatría y Medicina Preventiva.

Soy la Dra. Paola Ríos Germán, médica especialista en Geriatría, Medicina Preventiva y Cuidados Paliativos, Doctora Cum Laude, investigadora en IdiPAZ y parte de los grupos de investigación del RNFC IdiPaz, equipo galardonado por la OMS.

Mi verdadera autoridad no nació en un despacho, sino en la silla de un familiar al que un día le dijeron:
“Esto es así. No hay nada que hacer.”

Ese día decidí que mi trabajo no sería solo tratar síntomas, sino diseñar un plan integral para mejorar la calidad de vida de cada adulto mayor y devolverle tranquilidad a su familia.


Nuestro método: PIAIS360º

Programa Integral de Atención Individualizada Senior

Un adulto mayor es un sistema complejo.
Si no abordamos todas sus esferas al mismo tiempo, cualquier intento de mejoría será incompleto.

Analizamos y actuamos sobre cinco áreas clave:

  • Fuerza Física: prevenir caídas, mejorar movilidad e independencia.
  • Cognición: memoria, atención y orientación para mantener la lucidez.
  • Estado Emocional: tratar tristeza, apatía o ansiedad para recuperar motivación.
  • Nutrición y Hormonas: optimizar energía, masa muscular y salud ósea.
  • Entorno y Apoyo: reforzar la seguridad y reducir la sobrecarga familiar.

Comparativa honesta

Sanidad PúblicaSeguro PrivadoOtros PrivadosPIAIS360º
Tiempo por consulta~30 min~15 min~40 min~70 min
Visión globalParcialParcialIrregularCompleta
Plan escritoNoNoA veces
Seguimiento realNoNoIrregular
Enfoque multidisciplinarLimitadoLimitadoVariableIntegrado

No agendas citas.
Adquieres un plan de recuperación.

Historias reales. Cambios reales.

Atanasio, 87 años: De no salir de casa a caminar 800 m sin bastón en 30 días.

Rachel (hija): “Me siento segura, me siento bien, me siento tranquila.”

Preguntas que quizá no te atreves a formular

¿Y si mi padre/madre se niega a que venga un médico?

Siempre empiezo desde lo que él desea, nuestro plan se adapta a él o ella y no al revés

¿Este plan es un gasto?

En realidad, perder la independencia de una persona tiene un coste emocional que no se puede cuantificar, con varios eventos posteriores para la persona mayor como para la familia. Por ejemplo, no sé porqué no quiere comer, no sé porqué no quiere salir, no sé porqué se cae, no sé si debería pensar en una residencia.

Familiarmente, el coste de no tener un plan claro y efectivo además desgasta mucho a la familia y repercute en las responsabilidades de los hijos. Por último, está demostrado que no ver a una persona de forma integral aumentan los gastos de personal extra, residencias, etc. Este plan no es un gasto, es un inversión que nos ahorrará futuras complicaciones y gastos que se pueden evitar.

El Próximo Paso: Su Hoja de Ruta Hacia la Tranquilidad

Si ha llegado hasta aquí, es porque ha reconocido que seguir como hasta ahora no es una opción. Es el momento de convertir la preocupación en un plan de acción clínico.

El primer paso es una Llamada de Claridad de 15 minutos directamente conmigo.

En esta conversación, sin coste y sin compromiso, haremos dos cosas:

  1. Escucharé su caso para entender la situación real de su familiar.
  2. Determinaremos juntos si mi método es la solución que necesita.

Para garantizar la excelencia y el tiempo que cada familia merece, solo abro un número limitado de plazas para nuevas valoraciones cada mes.

No es una consulta. Es el punto de partida para construir su plan.

?? Reserve aquí su Llamada de Claridad de 15 minutos (Al hacer clic, se abrirá mi calendario para que elija la hora que mejor le convenga)

https://calendly.com/geriatriacontigo/llamada-de-cortesia

¡Bienvenido al inicio de la mejoría!

Dra. Paola Ríos Germán, PhD
Triple especialista · Investigadora · Premiada por la OMS · Mejor Geriatra Doctoralia 2021-2022-2023-2024. Directora de Geriatría Contigo

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Microbioma y Cáncer: Lo que tu intestino tiene que decir

nfografía en azul y amarillo que muestra cuatro estrategias para mejorar el microbioma intestinal —dieta rica en fibra y alimentos fermentados, ejercicio físico regular, precaución con probióticos comerciales y trasplante de microbiota fecal— elaborada por la Dra. Paola Ríos Germán (Geriatría Contigo).

El microbioma y el cáncer están estrechamente relacionados. ¿Sabías que los billones de microbios que viven en tu intestino pueden influir en cómo evoluciona un cáncer, cómo responde al tratamiento… e incluso si aparece?

Cada vez hay más estudios que lo confirman: el microbioma intestinal no es un espectador pasivo. Es un protagonista silencioso.


¿Qué es el microbioma?

El microbioma es el conjunto de bacterias, virus, hongos y otros microorganismos que habitan en tu cuerpo, sobre todo en el intestino. Y no solo ayudan a digerir… también comunican con tu sistema inmune, modulan la inflamación y afectan cómo respondes a ciertos medicamentos, incluidos los tratamientos contra el cáncer.

¿Qué es la geriatría y por qué importa en estos temas?


¿Qué ha descubierto la ciencia?

Un intestino sano puede ayudar a que los tratamientos funcionen mejor

La diversidad microbiana (lo que llamamos eubiosis) potencia la respuesta inmunitaria y reduce los efectos adversos.

La disbiosis empeora los resultados

Cuando el microbioma está desequilibrado, puede aumentar la inflamación, debilitar las defensas y disminuir la eficacia de la inmunoterapia o la quimioterapia.

Los antibióticos pueden interferir

Tomarlos antes o durante ciertos tratamientos reduce la diversidad del microbioma… y con ello, las probabilidades de respuesta favorable.

Las bacterias dentro del tumor también influyen

Sí, incluso dentro de algunos tumores hay microbios. Algunos pueden bloquear el efecto de la inmunoterapia o generar resistencia a la quimioterapia.

La microbiota intratumoral influye en la respuesta a la inmunoterapia (JAMA, 2025)


¿Se puede mejorar el microbioma?

Sí. Aunque muchas estrategias aún están en investigación, hay varias intervenciones prometedoras:

  • Dieta rica en fibra y alimentos fermentados
    Favorece el crecimiento de bacterias beneficiosas (como Faecalibacterium prausnitzii) y reduce la inflamación.
    Pérdida de peso y salud intestinal en adultos mayores
  • Ejercicio físico regular
    Mejora tanto la inmunidad como la calidad del microbioma intestinal.
    Falta de ejercicio físico y enfermedades
  • Cuidado con los probióticos comerciales
    No todos son útiles. Algunos pueden incluso interferir con el tratamiento inmunológico.
  • Transplante de microbiota fecal
    En fase experimental. En algunos pacientes con melanoma ha ayudado a revertir la resistencia a la inmunoterapia.
nfografía en azul y amarillo que muestra cuatro estrategias para mejorar el microbioma intestinal —dieta rica en fibra y alimentos fermentados, ejercicio físico regular, precaución con probióticos comerciales y trasplante de microbiota fecal— elaborada por la Dra. Paola Ríos Germán (Geriatría Contigo).
Cómo mejorar tu microbioma intestinal: cuatro intervenciones basadas en evidencia.

En resumen

Tu intestino y tus microbios tienen mucho que decir en la historia del cáncer. No son culpables ni salvadores mágicos, pero sí aliados potenciales que aún estamos aprendiendo a comprender.

Cada elección cuenta: lo que comes, cómo te mueves, y cómo proteges tu microbioma puede marcar la diferencia.


¿Quieres saber más sobre cómo mejorar la salud intestinal, prevenir efectos secundarios o mejorar la respuesta a los tratamientos oncológicos?

Escríbeme o revisa otros temas en Geriatría Contigo.


Lecturas recomendadas:

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Consejos prácticos para facilitar la higiene en personas con Alzheimer

El cuidado de una persona con Enfermedad de #Alzheimer no sólo implica #paciencia y dedicación, sino también aprender a manejar situaciones delicadas como la #higiene personal. Muchas veces, estas tareas pueden generar resistencia, incomodidad o estrés tanto para el cuidador como para la persona cuidada.

A continuación, comparto estrategias probadas para que este proceso sea más #respetuoso, fluido y efectivo en esta entrada: «Consejos prácticos para facilitar la higiene en personas con Alzheimer»

1. Cómo preparar el momento para evitar el rechazo

Hablar directamente de cambiar el pañal o bañar /duchar puede generar #incomodidad o incluso #agresividad, ya que toca aspectos muy personales. Es mejor introducirlo como parte de otra actividad que tenga más #sentido para la persona. Por ejemplo:

  • En lugar de decir: «Vamos a cambiarte el pañal», prueba con: «Es hora de arreglarnos para estar listos para desayunar, para ver a tus nietos, para salir al médico.»
  • Si solía arreglarse después del desayuno, puedes decir: «Vamos a refrescarnos para empezar el día.»

Estas frases redirigen el foco hacia algo positivo, cotidiano y que tenga sentido para la persona, evitando el rechazo inicial.

2. La importancia del ambiente: reduce el estrés desde el entorno

Un ambiente calmado puede hacer que la persona se sienta más relajada y dispuesta a colaborar. Aquí tienes algunas ideas:

  • #Música: Pon canciones que sean familiares para la persona, como aquellas que escuchaba en su juventud. La música no solo relaja, sino que también mejora el estado de ánimo. No siempre funcionan, pero tenemos que probar.
  • Aromas: Difunde un olor suave y agradable, como lavanda o cítricos, que ayudan a evocar tranquilidad.

Un entorno positivo marca la diferencia entre una experiencia estresante y una más llevadera.

3. Distracciones que funcionan

Si la persona tiende a mostrarse #inquieta o #ansiosa, darle algo que le guste puede ser una gran ayuda. Algunas opciones que han demostrado ser útiles:

  • Un peluche o un cojín suave que pueda sostener durante el proceso.
  • Una foto que despierte su interés.
  • Una pequeña actividad que le guste, como una tela con diferentes texturas.

Estas distracciones no solo calman, sino que también ocupan su atención, facilitando el momento de la higiene.

4. El lenguaje importa: dignidad ante todo

Las palabras que utilizamos pueden influir profundamente en cómo perciben la situación. Evitar términos que puedan generar vergüenza o incomodidad es crucial. Algunas alternativas:

  • En lugar de «pañal», utiliza «vamos a ponerte cómodo o cómoda».
  • Cambia «caca» o «está muy sucio» por «te vas a sentir mucho mejor después.»
  • Reemplaza «cómo huele» o expresiones negativas con frases como «esto no llevará mucho tiempo, y luego estarás perfecta.»

Pequeños cambios en el lenguaje pueden reducir la resistencia y aumentar la colaboración.

5. Privacidad: respeta su espacio personal

Una de las mayores fuentes de estrés durante la higiene es la sensación de exposición. Para minimizarla:

  • Cubre a la persona con una toalla durante el proceso, incluso si se mancha. Esto crea una barrera que le da mayor sensación de control y protección.
  • Si está de pie, realiza los cambios de manera gradual, cubriendo las partes del cuerpo que no estés atendiendo en ese momento.

Respetar su privacidad ayuda a preservar su dignidad y reduce su incomodidad.

6. Refuerzo positivo: termina siempre con una nota amable

Cuando completes el proceso, refuerza su autoestima con frases positivas. Por ejemplo:

  • «Has estado estupendo, qué bien lo has hecho.»
  • «Ahora sí, estás lista para sentirte genial.»
  • «Qué guapo o guapa te ves, me encanta cómo ha quedado todo.»

Este refuerzo no sólo mejora la percepción del momento, sino que genera una actitud más receptiva para futuras ocasiones.

7. Ajusta la rutina a su ritmo

Para muchas personas con Alzheimer, los horarios habituales o la fatiga pueden influir en su disposición. Algunas recomendaciones:

  • Realiza solo el cambio de pañal por la mañana para evitar estrés innecesario.
  • Deja el baño /ducha completo para la tarde, si notas que está más tranquila en ese momento. Muchos cuidadores comentan que el baño vespertino resulta más relajante.
  • Intenta que estas actividades coincidan con momentos que solían ser parte de su rutina diaria anterior.
  • Si la persona sólo se duchaba/bañaba dos veces a la semana, puede que la mejor opción sea esa.

Conclusión: el acompañamiento profesional como clave

Cada persona con Alzheimer es única. Lo que funciona para unos puede no ser igual de efectivo para otros. Como especialista en Geriatría, trabajo directamente con familias para personalizar estrategias que respeten la dignidad y las necesidades de cada persona.

Si sientes que necesitas apoyo para manejar situaciones como estas o quieres optimizar el cuidado de tu ser querido, estaré encantada de ayudarte.

Además, en mi newsletter comparto regularmente estrategias prácticas, recursos actualizados y estudios que pueden ayudarte a mejorar tu día a día como cuidador.

Suscríbete ahora para recibir contenido exclusivo y continuar aprendiendo cómo hacer la diferencia en el cuidado de las personas con Alzheimer.

Gracias por tu dedicación y por cuidar con tanta empatía y compromiso.

Otros enlaces de interés

un abrazo,

Dra. Paola Ríos Germán, PhD

Médico. Especialista en Geriatría. Enfermedad de Alzheimer

Especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública. Máster en Cuidados Paliativos

Doctora por la Universidad Autónoma de Madrid

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Mi madre no puede andar desde la hospitalización

Este hecho, de no poder andar después de una hospitalización se llama deterioro funcional (físico) agudo y es uno de los principales problemas des salud pública del mundo. Es que es muy frecuente, pero aún así: no es lo que debemos esperar de una hospitalización.

Ya he hablado en otras entradas de lo que tenemos que hacer durante la hospitalización para evitar este problema.

Una vez que lo tenemos, lo ideal es ver varios puntos dentro de la Valoración Integral

De todos los puntos que tenemos que valorar, no deben faltar estos 4.

1. La desnutrición proteica:

Una persona que ha estado en el hospital, probablemente haya tenido un problema importante que haya hecho que el metabolismo vaya de forma acelerada (catabolismo). Esto cuándo se produce. Es muy frecuente en las personas hospitalizadas por neumonía, insuficiencia cardiaca, fractura de cadera, COVID, etc. Como os digo, es muy frecuente

2. Delirium

Es un problema muy frecuente. Aunque se ha normalizado su aparición durante la hospitalización, no siempre se presenta y debemos tratar de evitarlo. Una vez que lo tenemos, tratarlo. ¿Qué vamos a ver? Aunque es más largo que esto, finalmente vamos a ver o agitación, o adormecimiento o ambos. Es importante tratarlo pronto, porque influye negativamente en la salud global de la persona (como todos los problemas que estoy mencionando). Los 3 casos pueden cursar con que veamos que la persona tiene dificultad para caminar.

3. Anemia

También es muy frecuente la anemia durante la hospitalización. Por varios factores. Sea el factor que sea: la sangre es lo que lleva oxígeno a los órganos. Sin oxígeno lo que vamos a ver es que la persona no camina. No puede.

4. Exceso de medicación

España es el principal país donde se recetan benzodiacepinas. Muchas veces es una de las causas por las que la persona no puede caminar durante el día. Tenemos que tener en cuenta que las benzodiacepinas son uno de los principales factores de riesgo de caídas, fracturas, etc. Por lo que lo ideal es retirarlos pero muy poquito a poco.

Finalmente recordad que tanto el acto de diagnosticar como de tratar como de desprescribir (retirar medicación) es un acto médico, por lo que te recomiendo que consultes para ver que está pasando en casa.

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Las palabras no se las lleva el viento. Muchas veces quedan… para toda la vida

Te voy contar una cosa que me pasó a noche y porqué veo que las palabras no se las lleva el viento. Muchas veces quedan… para toda la vida. Incluso cuando somos personas mayores

Anoche acosté a Diego (mi hijo mayor) y justamente antes de quedarse dormido me preguntó:

  • ¿Mamá, estas orgullosa de mí? La verdad es que me pareció una pregunta muy difícil para un niño de de 7 años ¿dónde lo habría escuchado?
  • Sí, y te quiero muchísimo. Él volvió a preguntar: 
  • ¿Pero estás orgullosa de mí? Paré, respiré y le dije, 
  • Estoy muy orgullosa de ti cariño, te quiero mucho. Además, estoy muy contenta de poder ser tu madre y ¿sabes qué acabo de recordar?
  • ¿Qué? – me dijo él
  • Recuerdo, que cuando comenzó todo estos del COVID, tú, que acababas de cumplir 5 años, me dijiste que me ibas a ayudar con tu hermano de 2 años. Y así fue. Yo me iba a al hospital temprano y os quedabais con papá que estaba teletrabajando. Daniel, con dos años, tenía la edad de hacer pataletas. Pues no las hizo. Cada vez que ponía la carita como si fuese a llorar, tú le decías ¡ayyy, que me da algo!. Y te tirabas al suelo, acto seguido, hacías chistes que yo no entendía del todo. Pero tu hermano no lloraba, no. Tu hermano con dos años, solo reía, reía y reía. Cuando yo llegaba, me sentaba en salón y miraba al infinito. Y tu padre tú y tu hermano me abrazaban sin decir nada. Y me llenaban de besos. Y me decíais “te quiero mamita”. Y fui feliz. Estoy muy orgullosa de ti mi niño. Gracias por todo. Buena noches. 
  • Gracias mamá, yo también te quiero, buenas noches.

Lo que decimos los adultos a los niños, va a influir en toda su vida. Cuando sean adultos, se hablarán así mismos muchas veces: como les hablaban de pequeños. Esto puede seguir siendo así cuando son adultos mayores. Puede que en el camino encontremos personas o amigos que hagan que esa voz varíe. Pero de verdad que os digo, que veo a muchas personas mayores, y esas palabras, quedan en un pequeño o gran lugar de nuestras cabezas y corazones. 

También quedan en nuestras cabezas y corazones las palabras de las personas que quisimos o que nos han acompañado en algún momento importante de nuestras vida. Estas personas pueden ser nuestra pareja o nuestros propios hijos. Lamentablemente, no infrecuentemente, la persona mayor siente que primero fue criticada por su madre, luego por su marido y luego por sus hijos. No sabe qué es recibir palabras de aliento o ánimo. Sin tener muchas más opciones que callarse o rendirse. 

Las palabras son regalos, no cuestan nada. Los abrazos son regalos, tampoco cuestan nada. Necesitamos perdonarnos más, amarnos más y decirnos frases bonitas. Es muy necesario. Son un regalo para toda la vida. 

Besos,

Peggy

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Uso medicinal de Cannabis para algunos síntomas en las personas con demencia

cannabis en alucinaciones o agitación

El uso medicinal del Cannabis se está usando cada vez con más frecuencia. Les explicaré cómo son los estudios de investigación que hay detrás de este producto. En este post enumero los síntomas más difíciles con los que se encuentran algunas familias que conviven con personas con demencia. Además hablo del tratamiento no farmacológico, farmacológico para el control de estos síntomas.

La demencia: un reto mundial, personal y familiar

La demencia es una enfermedad muy frecuente en las personas mayores. El Informe Mundial de Alzheimer dice que alrededor de 50 millones de personas presentaron esta enfermedad en 2018. Esta enfermedad cursa con problemas importantes, no solo de memoria, sino también de dependencia física y alteraciones del comportamiento. Estos trastornos son algunas veces difíciles de resolver.

Los síntomas más difíciles con lo que se enfrenta una persona que cuida a una persona con demencia

Los síntomas neuropsiquiátricos más difíciles en las personas con demencia pueden ser varios. En algunas ocasiones son difíciles de controlar y además pueden ser desgastantes. Los síntomas más difíciles causan una gran preocupación, estrés, insomnio, ansiedad y depresión en el paciente como en los familiares. Por ello, se recurre a las consultas de Geriatría, buscando una solución que mejore el día a día y haga que el cuidado de la persona con demencia sea más llevadera. Estos síntomas pueden ser:

  • agitación,
  • agresión verbal,
  • agresión física,
  • apatía,
  • alteraciones del sueño,
  • depresión,
  • ansiedad,
  • alucinaciones auditivas como visuales o
  • problemas del sueño, etc.

Primera línea de tratamiento para abordar los síntomas neuropsiquiátricos de las personas con demencia

Una valoración geriátrica intregal, hecha por un Geriatra, brinda muchas oportunidades para encontrar el problema o problemas que podrían estar detrás de las alteraciones de conducta. Por ejemplo, en las personas que consultan por alteraciones del comportamiento podemos ver:

  • Poca movilidad: la movilidad en el paciente con demencia sigue siendo fundamental para disminuir algunos de estos síntomas. Los estudios al respecto indican que la movilidad mejorar su calidad de vida, mejora la marcha y el equilibrio y tiene un efecto positivo sobre el deterioro cognitivo.
  • No se tiene acceso a las recomendaciones básicas de una alimentación equilibrada (post de alimentación aquí): la alimentación siempre va a ser la gasolina del cuerpos. Hay deficiencias de vitaminas, hormonas o minerales que pueden producir agitación, delirium, astenia, alteración de la marcha, fatiga e incluso falta de apetito.
  • El dolor no controlado, no diagnosticado ni tratado es muy frecuente en las personas mayores con demencia. El dolor puede agitación, insomnio, depresión e hiporexia (disminución de ganas de comer).
  • Problemas de insomnio, este en un problema que tenemos que tratar. Pero primero debemos conocer un poco la causa que lo puede desencadenar (dolor, ansiedad, depresión, falta de movilidad).
  • El estreñimiento puede causar agitación en las personas con demencia, además de inapetencia, infecciones urinarias, retención urinaria, caídas, etc.
  • Y por supuesto, hacer un estudio de la medicación y de la polifarmacia es una de las bases del tratamiento farmacológico.
  • A nuestro hogar no es el lugar más recomendado para la persona con demencia. En algunos casos se recomiendan centros para que la persona pueda hacer terapia física, cognitiva, aumente la sociabilidad y cuidados (por ejemplo, a veces en casa la persona con demencia rechaza la medicación).

Segunda línea de tratamiento para abordar los síntomas neuropsiquiátricos de las personas con demencia

  • Cuando se ha abordado lo anterior, pasamos a la necesidad o no de usar un tratamiento farmacológico.
  • Cuando esté indicado, los inhibidores de la acetilcolinesterasa pueden mejorar en algunas ocasiones los síntomas neuropsiquiátricos.
  • Podemos apoyarnos, sobre todo si el paciente puede hacerse daño o hace daño a los demás con antipsicóticos atípicos, pero siempre apoyándonos en la terapia no farmacológica. El objetivo nunca será que la persona con demencia esté adormecido durante el día, sino que el paciente y las personas en su entorno puedan descansar bien.
  • En algunas oportunidades podemos usar antidepresivos u otros fármacos en combinación.
  • Tratamos de no usar benzodiacepinas, porque podrían exacerbar el deterioro cognitivo y son un factor de riesgo de caídas.

Uso medicinal del Cannabis para el tratamiento de síntomas neuropsiquiátricos en personas con demencia

El Cannabis es una planta que contiene 70 compuestos químicos a los que se llaman canabinoides. En algunos países el Cannabis se puede vender como uso medicinal.

Las revisiones científicas hechas en los últimos años, con el fin de poder implantar el Cannabis como uso medicinal, no han dado buenos resultados. La revisión de los trabajos científicos han demostrado que los trabajos científicos donde se estudia su uso:

  • son de baja calidad,
  • son estudios con un número muy pequeño de pacientes,
  • a veces los estudios se hacen con el producto completo y a veces con algunos de sus compuestos químicos (por lo que estos estudios no pueden compararse con ellos mismos).
  • no sabemos la evolución de los pacientes porque los datos son a corto plazo como uso medicinal, pero el uso recreativo puede generar muchos trastornos neuropsiquiátricos para el que lo consume.
  • no se tratan de investigaciones rigurosas (usando placebo- pacientes randomizados – doble ciego, etc).
  • Por lo que diferentes organismos internaciones han concluido que el uso medicinal del Cannabis no puede recomendarse, incluso en países donde está legalizado su uso.

Diferentes estudios han demostrado que una valoración global del adulto mayor mejora su estado de salud y su calidad de vida

Te recomiendo una valoración global del paciente, que tenga en cuenta los problemas que puedan haber detrás de las alteraciones de conducta de la persona con demencia. Como te muestro, no siempre vamos a usar fármacos para ayudar a estas personas y a sus familias.

Por último, te repito (porque es una de los problemas que más veo) muchas veces la personas mayores tienen fármacos que no necesitan pero generan efectos secundarios en las personas que lo consumen. Lamentablemente, hay personas con problemas muy difíciles de tratar, pero la idea es que mejoren al trabajar con varios parámetros.

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Duelo por la muerte de los pacientes

duelo personal sanitario por muerte de pacientes

Hoy quiero haceros una pregunta ¿creéis que los médicos nos ponemos o debemos ponernos muy tristes si muere un paciente? ¿o llegamos a hacer algún tipo de duelo? Creo que la respuesta es un poco compleja. Primero me gustaría recapitular algunas cosas en nuestra formación.

En la facultad nos enseñan casi de todo: cómo nace un niño, cómo es una gestación normal, cuáles son las complicaciones. Cuando la persona a mediana edad comienza a tener diferentes enfermedades crónicas y sus respectivos tratamientos. Nos hablan de cirugías, de porcentajes de curación, de tasas de fallecimientos después de un evento grave como una pancreatitis severa, etc.

Pero nos hablan muy poco de temas que también son importantes y frecuentes:

  • Nos hablan muy poco de personas mayores (los que van a tener en mayor medida estas enfermedades crónicas y estos acontecimientos severos),
  • No nos enseñan a reconocer a un paciente que puede fallecer en los próximos meses,
  • No nos hablan de fragilidad, que me parece muy importante para ofrecer diferentes tipos de tratamiento ante una misma enfermedad,
  • No nos enseñan a dejar ir (lo descubres luego, o no),
  • No nos enseñan a enseñar a los familiares a dejar ir,
  • Tampoco qué hacer / sentir / pensar cuando una persona que has atendido fallece,
  • ¿los médicos hacemos un duelo cuando alguien que atendemos muere? esa asignatura lo tenemos pendiente.

Después de la facultad nos encontramos en distintos lugares, países, culturas, hospitales y con distintas personas. Cada lugar y persona tien vivencias diferentes. En un mismo hospital, cada especialista ante un mismo paciente puede tomar decisiones diferentes. Donde un especialista puede ver a una persona mayor con una posible infección de orina, otro especialista puede ver una persona mayor que está en sus últimos días de vida.

A nuestra especialidad, tenemos que sumar que tenemos «maestros» distintos» y sobre todo: tenemos una mochila distinta a nuestras espaldas. Finalmente, cada persona decide vivir su especialidad de forma u otra. Os voy a contar mi experiencia personal, y además os voy a dejar un vídeo de cómo he vivido la muerte de una paciente que he tratado por varios meses. Cada uno decide vivir esta situación de una forma u otra y creo que ninguna de estas formas es mejor o peor, simplemente es nuestra forma personal y única que tenemos cada uno de trabajar.

La muerte de los pacientes en el contexto social

Yo hice la carrera en una Universidad donde pasó una cosa muy curiosa. Sí nos hablaron del final de vida. El problema fue que la teoría fue una cosa y la práctica fue otra. En concreto, el caso fue que en las plantas del hospital, me insistían mucho en mantener algo parecido a una muralla entre nosotros y los pacientes. Una muralla para no sentir, no padecer, no ponerte tan en el lugar del otro. Las personas que me guiaban tenían mucho miedo a que podamos sufrir y que ese sufrimiento pueda influir negativamente en ver al resto de pacientes. Además de eso, no nos enseñaban a parar. Trabajábamos todo el tiempo para que los pacientes sobreviviesen. Ante una educación así, lo que sucedió fue que tuve tres fallecimientos muy seguidos y no lo viví como parte natural de la medicina. Lo viví como una responsabilidad mía. Con culpa. Lo que sucedió después fue que escogí una especialidad en la que jamás iba a ver a persona más fallecer. A los 6 meses de iniciar esa especialidad, me di cuenta que echaba mucho de menos el trato con las personas y decidí hacer Geriatría.

Personal

Cuando comencé la especialidad de Geriatría, como a la semana, estaba totalmente enamorada de la Geriatría. Muy enamorada. Amor. Pasión. El caso es que me ofrecieron un puesto muy bueno de mi otra especialidad y dije que no. En mi casa no lo entendieron… ahora mismo no recuerdo que pasó esos primeros días. Solo sé que desde el primer día hasta ayer viernes, he ido totalmente enamorada a trabajar día a día. «Con sus más y sus menos» claro. Porque la vida es la vida. Pero soy inmensamente feliz siendo geriatra.

Dicho esto: comencé la especialidad embarazada. Cuatro meses antes había tenido un aborto. El parto de mi primer hijo fue muy duro, me dijeron en el quirófano, 24 horas después de iniciar el parto, que casi tuve una ruptura de placenta (no sabéis cómo duele eso). Luego tuve otro embarazo muy malo que terminó con una cirugía, y luego no hubo final feliz. El cuarto embarazo fue copia y pega del tercer embarazo durante muchos meses. Otra cirugía, miedo todos los días de cada cada día de los 9 meses de embarazo. Finalmente él: mi hijo pequeño. Más otras dos operaciones entre medias. Digamos que he estado hospitalizada varias veces y he entrado en quirófano 8 veces. Sé que es perder a alguien, qué es luchar por alguien. Sobre todo sé: que en medio del dolor se puede sentir paz. Sentir paz porque vi a mis últimas médicas dejarse los sesos y el corazón en mi y en el bebé. También sé que el dolor (lo prometo) sé que el dolor duele menos con un poquito de cariño.

Práctica diaria

Por último, para no extenderme más, creo que cada situación es distinta. Yo creo que todas las situaciones duelen. Pero cada caso es distinto. Creo que si hurgamos un poco dentro de nosotros hay dolor. Pero a veces es más liviano, a veces es «moderado» y a veces, solo a veces: llegas a hacer un duelo. No lo he leído nunca. Pero creo que puedes llegar a pasar por un duelo.

La sensación en muy distinta en cada caso. Es distinto que una familia sepa que la persona mayor (en mi caso veo personas mayores) va a fallecer y que todo se desarrolle en media hora.

Otra situación es que la familia no sepa que su familiar lleva en un periodo de «últimos meses» varios meses. Que el paciente y la familia entren al hospital con la idea que va a salir en 2 o 3 días y les expliques desde el inicio todo desde el comienzo: Las enfermedades crónicas muchas veces tienen un inicio y un final. Hay varios métodos para saber que nos encontramos al final de una enfermedad. Pero además, por algunos signos del paciente, sabemos que el paciente está en sus últimas horas o días. Esto no se dice en 5 minutos, necesitas una entrevista muy íntima. A veces con el hijo que ha vivido 70 años con su madre. A veces es una familia de 10 hijos que ya saben qué es esto y te dicen que están tranquilos. Sumemos a esto: miedos, creencias, religiones, expectativas anteriores. Después de esta entrevista solemos recomendar dar medicación que ofrezca confort al paciente en estos últimos días. A veces, todos transcurre tranquilamente. Eres humano. En otras oportunidades, pasan los días y conoces más a la familia, les das consuelo, explicaciones, cariño. Sí o sí hay una relación de algún tipo. En estos casos me voy sabiendo que hemos detectado a una persona con unas necesidades especiales en un momento especial. Nos puede dar pena, pero esa información es oro porque el paciente va a recibir el mejor tratamiento. Eso da mucho consuelo. Tenemos que valorar otras cosas: el agradecimiento de la familia, la tranquilidad del paciente, saber que has tratado de dar lo mejor que tienes, saber que este momento se ha ofrecido la medicación que el paciente necesita para estar confortable… salgo de la habitación sabiendo que «el dolor puede duele menos» con muy poquito.

Luego están las personas que conoces meses. Meses. Sabes como geriatra que no está en su mejor momento y lo dices a los familiares. Pero da la casualidad que mes a mes esta persona tiene cosas leves. Desde el segundo mes la ves contenta y te llena de caricias y besos en cada visita (hago geriatría a domicilio). Mes a mes le dices a la familia que probablemente fallezca en los próximos meses. Con los meses, comienzas a acostumbrarte a verla bien. Piensas tú y la familia que como médico estarás a su lado al final. Un día, de viaje te llaman. Te dicen que ha pasado algo. Les explican (otros médicos) a los familiares que la opción de cirugía no se puede dar por la situación previa de la paciente. Que lo ideal es que continue con medidas de cuidados paliativos en su casa. Un jueves. Con un puente largo a punto de empezar. ¿Qué hacer? Todo lo que se puede hacer. ¿Esto duele? La verdad es que escuece.

Cuando falleció esta persona me tranquilicé a mi misma pensando que la había ayudado. Me tranquilizó la idea que la familia estaba muy preparada por todos los meses previos. Me tranquilizó saber que la familia estaba tranquila. Terminó el viaje y comencé a sentirme rara. No triste. Rara. Una semana después tuve dos días de mucha tristeza (no lo relacioné sinceramente porque ya había quedado con mi cerebro que las cosas habían ido bien dentro de todo). Luego otra vez rara. Al final de la segunda semana lo supe, había pasado un duelo por esta señora… pero no había sido consciente de eso hasta dos semanas después.

¿Cómo lo debemos hacer?

La medicina es una profesión hermosa. Si es el sueño de tu vida: vívelo. ¿Cómo? Pues no hay una forma. Como veis: cada uno toma una decisión en base a tantos factores que sería imposible decir una técnica: la técnica de la muralla, la técnica de ponerte en su lugar, la técnica de ser tú misma, sin filtros. Yo trato las dos últimas: sin filtros, y poniéndome en su lugar.

Los psicólogos, en medio de la primera ola de la pandemia, decían: hay que ver lo mejor de cada día, tus logros, saber ponerte estrellitas y hablarte con cariño. Me pongo estrellitas con las altas del hospital, cuando les ayudo a caminar, cuando soy la tercera médica a la que acuden por un síntoma raro y les quito un fármaco y dejan de temblar. Salgo con buen cuerpo de las habitaciones y de las casas que atiendo a domicilio. Llego a mi casa, le digo a mi marido: ¡sábes que me han dicho hoy! Soy feliz.

Ante la muerte de un paciente: no creo que lo pase peor que otra persona que use otra técnica, todo lo contrario. Creo que hacer que el paciente y la familia te vean cercana hace que todo fluya más relajado y con más confianza. No es una mala técnica para nada. Aunque hay personas y personas: lo ideal es aprender a quedarnos con lo bueno del resto del día. Y disfrutar de la profesión.

Un beso a todos los que me habéis leído hasta aquí,

Peggy Ríos Germán

Geriatra