Imagina que tu padre empieza a repetir lo mismo varias veces al día. O que tu madre duda en la panadería de siempre. Acudes al médico buscando claridad. Y sales con un papel lleno de tecnicismos, una receta más… y la misma sensación: estamos solos.
Esto no es anecdótico. Es el reflejo de cómo el sistema aborda hoy el diagnóstico del deterioro cognitivo y la demencia: consultas breves, especialidades fragmentadas, exceso de fármacos y ausencia de un plan claro.
A continuación te comparto los 10 fallos estructurales que más familias sufren y, sobre todo, cómo deberíamos enfrentarlos.
1. El diagnóstico por resignación (“Es normal por la edad”)
Decir “es normal” no es un diagnóstico. Es rendirse demasiado pronto. Confunde a la familia, retrasa la ayuda y roba tiempo valioso.
2. La medicina de 10 minutos
Con 10 o 30 minutos no se puede escuchar una historia completa, revisar la medicación, explorar la memoria y valorar la marcha. Se terminan dando soluciones superficiales que no resuelven lo esencial.
3. El médico-puzle: consultas fragmentadas
Neurólogo, cardiólogo, psiquiatra, endocrino… cada uno escribe un informe. Pero nadie junta las piezas. La familia se convierte en mensajera y el paciente acaba con tratamientos duplicados o contradictorios. Falta un “director de orquesta” que unifique la visión.
4. Informes incomprensibles
Palabras como “leucoaraiosis” o “GDS 4” llenan los papeles. Pero la familia no recibe respuesta a lo que importa: ¿Qué hacemos mañana? ¿Cómo organizamos la semana?
5. La cascada de fármacos
Ante cada síntoma, una pastilla más. El insomnio se trata con un hipnótico, la agitación con un antipsicótico. Muchas veces esos síntomas son efectos secundarios de los fármacos ya prescritos. Así nace la cascada que seda y apaga a la persona.
6. El abandono post-diagnóstico
Tras dar el diagnóstico, se agenda una cita a seis meses vista. Pero la crisis ocurre en la primera semana: insomnio, dudas, miedo. Ahí es cuando la familia más necesita acompañamiento.
7. La ceguera ante causas reversibles
Dolor, infecciones, anemia, problemas de tiroides, déficit de vitaminas. Más de 200 causas pueden simular o agravar un deterioro cognitivo. Demasiadas veces, se etiqueta como «es por la demencia» sin descartar lo tratable.
8. El olvido de lo no farmacológico
Ejercicio, estimulación cognitiva, buena nutrición, rutinas claras. Son las intervenciones que más cambian el pronóstico. Pero siguen tratándose como “extras”, cuando deberían ser el núcleo del tratamiento.
9. El cuidador invisible
El sistema mira al paciente, pero ignora al cuidador. Ansiedad, culpa, agotamiento… si el cuidador cae, cae todo el cuidado.
10. La ausencia de un plan
Al final, la familia sale sin una hoja de ruta. Saben el nombre del problema, pero no los pasos a seguir. Un diagnóstico sin plan es como entregar un mapa sin destino.
Cómo debería ser distinto
El diagnóstico del deterioro cognitivo no puede ser un puzle roto. Necesita un plan integral, con un responsable clínico que coordine, escuche y trace objetivos claros a 30, 60 y 90 días.
No se trata de sumar más pruebas ni más fármacos. Se trata de dar claridad y dirección.
El sistema falla porque se conforma con nombrar la enfermedad. Pero lo que cambia la vida de una familia no es un nombre, es un plan.
No deberíamos aceptar como normal la resignación. Y, mucho menos, la soledad.
¿Te has sentido identificado en algunos de estos puntos? Yo sí, en los 10. Por eso en Geriatría Contigo trabajamos en un Programa Continuado, para mejorar la vejez de nuestro ser querido, con una hoja de ruta clara. Trabajamos desde varios ángulos. Para una mejoría de la salud general. Pero sobre todo, para dar tranquilidad a la familia. ¿Quieres saber más del Programa? Te lo cuento en breve. No te olvides de escribirme tu experiencia en comentarios.
Cuidar de un familiar mayor puede ser una de las experiencias más intensas y agotadoras de la vida. Lo sé porque he acompañado a miles de familias… y también he estado en esa misma silla, buscando respuestas y encontrando solo fragmentos.
No hablo solo de dormir poco. Hablo de acostarte con ese nudo en el estómago, de leer informes que no entiendes, de sentir que cada día pierdes un poco más de la persona que quieres.
Y mientras todo esto ocurre, las respuestas que escuchas se repiten: «es normal por su edad» «no se puede hacer más» «es lo que toca»
Aquí no vas a escuchar resignación. Aquí vas a encontrar dirección: un análisis completo, un plan claro y un seguimiento real para que sepas qué hacer, cuándo y cómo.
Quién soy y por qué creé Geriatría Contigo
Dra. Paola Rios German, médico especialista en Geriatría y Medicina Preventiva.
Soy la Dra. Paola Ríos Germán, médica especialista en Geriatría, Medicina Preventiva y Cuidados Paliativos, Doctora Cum Laude, investigadora en IdiPAZ y parte de los grupos de investigación del RNFC IdiPaz, equipo galardonado por la OMS.
Mi verdadera autoridad no nació en un despacho, sino en la silla de un familiar al que un día le dijeron: “Esto es así. No hay nada que hacer.”
Ese día decidí que mi trabajo no sería solo tratar síntomas, sino diseñar un plan integral para mejorar la calidad de vida de cada adulto mayor y devolverle tranquilidad a su familia.
Nuestro método: PIAIS360º
Programa Integral de Atención Individualizada Senior
Un adulto mayor es un sistema complejo. Si no abordamos todas sus esferas al mismo tiempo, cualquier intento de mejoría será incompleto.
Analizamos y actuamos sobre cinco áreas clave:
Fuerza Física: prevenir caídas, mejorar movilidad e independencia.
Cognición: memoria, atención y orientación para mantener la lucidez.
Estado Emocional: tratar tristeza, apatía o ansiedad para recuperar motivación.
Nutrición y Hormonas: optimizar energía, masa muscular y salud ósea.
Entorno y Apoyo: reforzar la seguridad y reducir la sobrecarga familiar.
Comparativa honesta
Sanidad Pública
Seguro Privado
Otros Privados
PIAIS360º
Tiempo por consulta
~30 min
~15 min
~40 min
~70 min
Visión global
Parcial
Parcial
Irregular
Completa
Plan escrito
No
No
A veces
Sí
Seguimiento real
No
No
Irregular
Sí
Enfoque multidisciplinar
Limitado
Limitado
Variable
Integrado
No agendas citas. Adquieres un plan de recuperación.
Historias reales. Cambios reales.
Atanasio, 87 años: De no salir de casa a caminar 800 m sin bastón en 30 días.
Rachel (hija): “Me siento segura, me siento bien, me siento tranquila.”
Preguntas que quizá no te atreves a formular
¿Y si mi padre/madre se niega a que venga un médico?
Siempre empiezo desde lo que él desea, nuestro plan se adapta a él o ella y no al revés
¿Este plan es un gasto?
En realidad, perder la independencia de una persona tiene un coste emocional que no se puede cuantificar, con varios eventos posteriores para la persona mayor como para la familia. Por ejemplo, no sé porqué no quiere comer, no sé porqué no quiere salir, no sé porqué se cae, no sé si debería pensar en una residencia.
Familiarmente, el coste de no tener un plan claro y efectivo además desgasta mucho a la familia y repercute en las responsabilidades de los hijos. Por último, está demostrado que no ver a una persona de forma integral aumentan los gastos de personal extra, residencias, etc. Este plan no es un gasto, es un inversión que nos ahorrará futuras complicaciones y gastos que se pueden evitar.
El Próximo Paso: Su Hoja de Ruta Hacia la Tranquilidad
Si ha llegado hasta aquí, es porque ha reconocido que seguir como hasta ahora no es una opción. Es el momento de convertir la preocupación en un plan de acción clínico.
El primer paso es una Llamada de Claridad de 15 minutos directamente conmigo.
En esta conversación, sin coste y sin compromiso, haremos dos cosas:
Escucharé su caso para entender la situación real de su familiar.
Determinaremos juntos si mi método es la solución que necesita.
Para garantizar la excelencia y el tiempo que cada familia merece, solo abro un número limitado de plazas para nuevas valoraciones cada mes.
No es una consulta. Es el punto de partida para construir su plan.
?? Reserve aquí su Llamada de Claridad de 15 minutos(Al hacer clic, se abrirá mi calendario para que elija la hora que mejor le convenga)
Chris Martin, vocalista de Coldplay, ha compartido públicamente que sufre depresión. En un vídeo grabado durante su gira asiática, cuenta cómo lo vive y qué le está ayudando en su día a día. No habla de curas milagrosas (ni que querer es poder, ni que estas prácticas le hayan sacado completamente, como a veces se escucha en redes sociales). Habla de herramientas que le sirven a él: escribir durante 12 minutos y quemar lo escrito, practicar meditación trascendental, usar la propiocepción o bailar en la calle. Recomienda música (como la de John Hopkins), libros (como El enfoque del oxígeno) o películas (Sing, Sing).
Su mensaje es simple pero poderoso: la depresión no distingue fama ni edad, y todos necesitamos recursos para vivir mejor.
Este tipo de testimonios nos ayuda a entender que la depresión no es cosa «de otras personas con problemas mentales» y no siempre tiene cara triste. Puede afectarnos a cualquiera, incluso si cumplimos con todo lo que se espera de nosotros. También en la madurez.
¿Qué es la depresión y cómo reconocerla?
La depresión es un trastorno del estado de ánimo caracterizado por una tristeza persistente, pérdida de interés o placer, fatiga, y cambios físicos o mentales que afectan el funcionamiento cotidiano.
En personas mayores, sin embargo, rara vez se presenta como tristeza evidente. A menudo se manifiesta como irritabilidad, quejas físicas (dolores, mareos, insomnio), aislamiento, o pérdida del habla y del interés por la vida cotidiana.
Muchas veces se confunde con deterioro cognitivo o se normaliza como parte del envejecimiento. Pero no lo es.
“Mi madre ya no sale, duerme mal, se ha vuelto muy irritable y dice que todo le duele.” Esta frase, que escucho a menudo en consulta, no describe una vejez normal. Puede describir una depresión no reconocida.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente el 14% de los adultos mayores viven con un trastorno mental, y la depresión es una de las condiciones más frecuentes.
Síntomas emocionales, físicos, cognitivos y vegetativos
Emocionales: apatía, irritabilidad, pérdida de interés, culpa, desesperanza. Físicos y somáticos: cansancio crónico, molestias digestivas, cefaleas, insomnio, pérdida de apetito o de peso, alteraciones del sueño, cambios de apetito, pérdida de energía. Cognitivos: olvidos, dificultad para tomar decisiones, pensamiento lento.
Somática o «enmascarada»: aparece como somatización o cambios conductuales.
Personas con demencia y riesgo elevado de depresión
Las personas mayores con demencia moderada o severa, especialmente quienes tienen dificultad para expresarse, tienen un riesgo muy alto de sufrir depresión. Los signos no siempre se reconocen: pueden estar más irritables, negarse a comer, llorar sin motivo aparente o tener alteraciones del sueño.
Algunos sanitarios pueden pensar que es parte del deterioro, pero no siempre lo es. Hay cosas que sí se pueden hacer, incluso en etapas avanzadas de la demencia: mantener rutinas, estimular con música, tocar con suavidad, crear momentos de conexión, y sí, en algunos casos, recurrir a medicación específica con muy buenos resultados.
Intervenciones para fomentar la conexión social: grupos de conversación, talleres de memoria, espacios de expresión creativa, paseos grupales, programas intergeneracionales
Estos espacios —como los programas de voluntariado, de artes creativas o de acompañamiento vecinal— están alineados con las recomendaciones de la OMS para fomentar salud mental positiva, satisfacción vital y calidad de vida en personas mayores.
No todos los antidepresivos están indicados en personas mayores. Es esencial acudir a un médico con formación en envejecimiento, como el geriatra.
¿Qué puedes hacer tú si sospechas depresión en ti o en un ser querido?
Observar más allá de la tristeza: cambios en la conducta, quejas físicas, abandono de rutinas
Escuchar sin juicio ni soluciones rápidas
Ofrecer acompañamiento real: ir juntos a consulta, ayudar a organizar citas
No asumir que «ya se le pasará con el tiempo»
Recordar que muchas veces no pueden pedir ayuda. Pero necesitan que se la ofrezcamos
Cuidarte también es prevención
Conocer lo que te hace sentir bien es tan importante como cumplir con las obligaciones. En mi caso: leer, caminar por el parque, hablar con alguien, ver una película con mis hijos, entrenar con mi entrenador. ¿Tú sabes lo que te ayuda a ti? Escríbelo. Hazlo más a menudo. Protégelo.
Si has llegado hasta aquí buscando algo parecido, bienvenid@. Este espacio está creado para ti.
La depresión se trata. Y tiene salida.
La tristeza es una emoción válida. La depresión es otra cosa. Es una condición médica que necesita abordaje. Ignorarla solo la empeora.
La depresión se trata (no me enfoco en medicamentos). La vida con depresión puede mejorar. Hay estrategias, profesionales y recursos. No estás solo.
Dra Paola Rios Germán
Si tú o alguien a quien quieres está pasando por algo parecido, busca ayuda profesional. Reconocerlo es el primer paso para recuperar la energía, el deseo, la conexión.
“Casito de Geriatría con final feliz” Caso real (nombre cambiado para preservar la privacidad).
1. Contexto inicial María, 75 años, llegó a mi consulta en plena pandemia (entonces tenía 70). Su hija me había descubierto en redes sociales; tras ver varios de mis vídeos, decidió contactarme porque “algo no iba bien” con su madre, aunque no sabía describirlo con claridad. 2. Síntomas “invisibles” Se había jubilado de forma repentina y había dejado de salir o ver a sus amistades. Relataba tristeza persistente, insomnio y cansancio diurno. Olvidos recientes y dificultad para tareas cotidianas, lo que estaba minando su autonomía (inicio de dependencia funcional). 3. Intervención Integré a María en mi programa “Recupera tu Fuerza Física y Mental”, que aborda: Actividad física adaptada (fuerza y equilibrio). Estimulación cognitiva y social. Revisión exhaustiva de medicación. Optimización osteomuscular (hueso y músculo). Tratamiento específico de la depresión (psicoterapia y ajustes farmacológicos). 4. Evolución y resultado Cinco años después: Sin rastro de depresión clínica. Función física recuperada; camina a diario y cuida de su nieto. • • Hija tranquila y con pautas claras de seguimiento: “El día que entendí que mi madre no estaba solo triste, sino deprimida, todo cambió”.
maría, 75 años
Checklist rápido de señales cotidianaspara descartar depresión
(Para familiares y cuidadores – 1 minuto)
¿Ha dejado de realizar actividades que antes disfrutaba?
¿Llora o se muestra triste con frecuencia?
¿Se queja a menudo de dolores sin causa médica clara?
¿Evita salir de casa o rechaza invitaciones?
¿Tiene problemas de memoria?
¿Ha sufrido una pérdida importante (pareja, jubilación, etc)?
Si marcas 1 o más casillas, pasa al mini?screening de abajo y considera pedir ayuda profesional.
Miniscreening validado (GDS5 en español)
(Adaptación de la Geriatric Depression Scale – Yesavage)
Responde Sí / No a cada pregunta:
¿Está básicamente satisfecho/a con su vida?
¿Ha perdido muchas de sus actividades e intereses?
2 respuestas indicativas -> Recomendable valoración profesional (médico de familia o geriatra).
Recuerda
Este minitest no reemplaza una evaluación médica completa. Sirve como primera alerta. Si las respuestas sugieren riesgo, agenda una consulta. La depresión en la persona mayor se trata y mejora con intervención adecuada.
8 Preguntas Clave sobre la Depresión en Adultos Mayores (Con Respuestas de Expertos)
Entender la depresión en la tercera edad puede ser un desafío. Por eso, he recopilado las preguntas más frecuentes que las personas tienen sobre este tema, junto con respuestas basadas en la evidencia de fuentes como Mayo Clinic y la OMS.
¿Cómo se comporta un adulto mayor con depresión?
Suele mostrarse irritable, reacio a socializar y con quejas físicas repetidas; puede aparentar cansancio o “olvidos” constantes que no son solo envejecimiento. HelpGuide – Depression in Older Adults
¿Qué síntomas de depresión en ancianos difieren de los de personas jóvenes?
En mayores predominan los dolores somáticos (cefaleas, artralgias), el aislamiento y los cambios de apetito o sueño, más que la tristeza «visible». MedlinePlus – Depresión en adultos mayores
¿Qué actividades pueden ayudar a prevenir o mejorar la depresión en la vejez?
Ejercicio adaptado (caminatas, gimnasia suave), talleres de memoria, grupos de conversación intergeneracionales y hobbyes creativos (música, pintura). OMS – Salud mental en adultos mayores
¿Cuáles son los predictores de riesgo de depresión en la tercera edad?
Pérdida de seres queridos reciente, dependencia funcional, enfermedades crónicas múltiples y aislamiento social marcado. APA – Depression in Older Adults
¿Cómo actuar si mi familiar mayor muestra señales de depresión?
Observa y anota síntomas durante 2 semanas, comparte esos datos con un médico (geriatra o médico de familia) y acompáñale a la cita. Evita minimizar sus quejas como “cosas de la edad”. Mayo Clinic – Senior Depression
¿Qué cuestionarios rápidos existen para cribado en consulta?
La GDS?5 (versión ultrabreve de la Geriatric Depression Scale) y el PHQ?2 son ideales para cribaje inicial en menos de 2 minutos. PMC – Validación GDS?5 en población mayor
La velocidad de la marcha como indicador de salud en adultos mayores es un parámetro que no solo mide la capacidad de caminar, sino que predice múltiples aspectos de la salud, desde la funcionalidad hasta el riesgo de enfermedades graves. En este artículo, exploramos cómo la velocidad de la marcha se ha convertido en un marcador clave para evaluar la salud y la recuperación de los adultos mayores, y cómo su medición ayuda a tomar decisiones clínicas más informadas.
Persona mayor caminando para valorar la velocidad de la marcha
¿Qué es la Velocidad de la Marcha?
La velocidad de la marcha se refiere a la rapidez con la que una persona puede caminar, medida en metros por segundo (m/s). Aunque caminar es una actividad cotidiana, la velocidad de la marcha involucra una compleja coordinación de varios sistemas del cuerpo, incluyendo el sistema nervioso, cardiovascular, musculoesquelético y respiratorio. Por lo tanto, la marcha actúa como un “termómetro” del estado general de salud de una persona mayor, reflejando la eficiencia de estos sistemas.
La Velocidad de la Marcha como Predictor de Salud
Velocidad de la Marcha y Mortalidad
Numerosos estudios han demostrado que una marcha más lenta está estrechamente asociada con peores resultados de salud, incluidos mayor riesgo de mortalidad. Según Studenski et al. (2011), la velocidad de la marcha es un predictor independiente de la mortalidad en adultos mayores, igual que otros signos vitales como la presión arterial o el pulso. Incluso una pequeña reducción en la velocidad de la marcha, como una disminución de 0,1 m/s, puede correlacionarse con un mayor riesgo de muerte prematura (Zhang et al., 2025).
Velocidad de la Marcha y Deterioro Cognitivo
Además de su relación con la mortalidad, la velocidad de la marcha también se ha asociado con el deterioro cognitivo. El estudio de Collyer et al. (2022) encontró que los adultos mayores que presentaban una disminución en su velocidad de la marcha tenían un mayor riesgo de desarrollar demencia en los años posteriores. Esto convierte a la velocidad de la marcha en un indicador clave para detectar de manera temprana problemas cognitivos que podrían requerir intervención.
Velocidad de la Marcha: Un Indicador Integral de la Salud del Adulto Mayor
La Conexión entre Marcha y Cognición
En la geriatría, sabemos que mente y cuerpo están intrínsecamente conectados, especialmente a medida que avanzamos en edad. La velocidad de la marcha no solo refleja el estado físico, sino también la salud cognitiva. Un deterioro cognitivo frecuente se manifiesta con una marcha más lenta o torpe, lo que sugiere que, al medir la velocidad de la marcha, podemos detectar signos tempranos de problemas cognitivos. Este enfoque integral es clave para mejorar la detección y la intervención temprana en los adultos mayores.
La Velocidad de la Marcha y la Sarcopenia
La sarcopenia, caracterizada por la pérdida de masa y fuerza muscular, es otro de los factores que afecta la marcha de los adultos mayores. Se ha demostrado que una velocidad de la marcha reducida está asociada con la sarcopenia severa. Según el Global Leadership Initiative on Sarcopenia (GLIS, 2023), los adultos mayores con sarcopenia y marcha lenta tienen un riesgo significativamente mayor de mortalidad. Medir la marcha no solo evalúa la capacidad de caminar, sino también la salud muscular y la funcionalidad general.
Velocidad de la Marcha y Salud Cardiovascular
La salud cardiovascular también está estrechamente vinculada con la velocidad de la marcha. Un estudio realizado por Liu et al. (2023) demostró que los adultos mayores con mayor velocidad de marcha tienen un menor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares como infartos y accidentes cerebrovasculares. La marcha rápida refleja una mejor salud cardiovascular y una mayor eficiencia en la circulación sanguínea.
Cómo se Mide la Velocidad de la Marcha
La medición de la velocidad de la marcha es sencilla y rápida. Generalmente, se le pide al paciente que camine una distancia corta, por lo general 4 metros, a su ritmo habitual. El tiempo que tarda en recorrerla se divide entre la distancia para obtener la velocidad en metros por segundo (m/s). Es importante que la medición incluya una fase de aceleración y desaceleración antes y después de los 4 metros cronometrados para obtener resultados más precisos.
¿Qué Significa la Velocidad de la Marcha?
Mayor o igual a 1,2 m/s
Una velocidad de marcha superior a 1,2 m/s indica una excelente movilidad y la capacidad de realizar actividades cotidianas sin restricciones, como cruzar calles con semáforos con seguridad.
Alrededor de 1,0 m/s
Este rango es considerado normal para adultos mayores independientes, lo que sugiere una buena salud funcional.
Alrededor de 0,8 m/s
Una velocidad de marcha inferior a 0,8 m/s está asociada con un mayor riesgo de caídas, deterioro funcional y dependencia.
Menos de 0,6 m/s
Este es un umbral crítico, asociado con un alto riesgo de mortalidad y discapacidad. Los pacientes que caminan más lentamente que esto a menudo requieren una evaluación geriátrica integral.
Conclusión: La Velocidad de la Marcha como Herramienta Clave en la Geriatría
La velocidad de la marcha es mucho más que un simple parámetro de movilidad. Como hemos visto, actúa como un indicador integral de la salud de los adultos mayores, reflejando tanto su estado físico como cognitivo. Medirla y monitorearla es crucial para predecir la salud futura y para intervenir a tiempo, ya sea para prevenir caídas, detectar deterioro cognitivo o mejorar la recuperación postquirúrgica.
Si eres un familiar, un profesional de la salud o un adulto mayor, te animo a que empieces a considerar la velocidad de la marcha como un signo vital. Si eres profesional de la salud, integra este test en tu consulta y si eres un adulto mayor, no subestimes la importancia de caminar a un buen ritmo para tu salud.
Un Llamado a la Acción
Si eres un adulto mayor, un familiar o un profesional de la salud interesado en aprender más sobre la velocidad de la marcha y cómo puede beneficiar la salud de los ancianos, te invito a ponerte en contacto. Juntos podemos trabajar para promover un envejecimiento más saludable y una mejor calidad de vida para todos.
– Zhang, F. et al. (2025). «Gait Speed and All-Cause Mortality in Whole-Spectrum Chronic Kidney Disease: A Meta-Analysis.» J Cachexia Sarcopenia Muscle, 16(1): e13739.Gait Speed and All-Cause Mortality – PubMed
– Abellán van Kan, G. et al. (2009). «Gait speed at usual pace as a predictor of adverse outcomes in community-dwelling older people.» J Nutr Health Aging, 13(10): 881-889.Gait Speed as a Predictor – J Nutr Health Aging
– Liu, Y. et al. (2023). «Dose–response association between walking speed and all-cause mortality: a systematic review and meta-analysis of cohort studies.» J Sports Sciences, 42(14): 1-10.Walking Speed and Mortality – PubMed
– Collyer, T.A. et al. (2022). «Association of Dual Decline in Cognition and Gait Speed With Risk of Dementia in Older Adults.» JAMA Netw Open, 5(5): e2214647.Dual Decline and Risk of Dementia – JAMA
– Negm, A.M. et al. (2022). «Exercise interventions for frailty and sarcopenia: gaining momentum in uptake.» J Cachexia Sarcopenia Muscle, 13(4): 1848-1852.Exercise for Sarcopenia – PubMed
– Verghese, J. et al. (2019). «Walking speed and mobility decline in older adults with cognitive impairment.» J Am Geriatr Soc, 67(8): 1751-1757.Walking Speed and Mobility Decline – JAGS
– Peel, N.M. et al. (2019). «Association between gait speed and cognitive status in community-dwelling older people: a systematic review and meta-analysis.» J Gerontol A Biol Sci Med Sci, 74(6): 943-948.Gait Speed and Cognitive Status – PubMed
Ser mi propio coach y cómo diseñar un plan de acción en salud
Hace 14 meses, mi «nuevo año» comenzó de una forma inesperada. Descubrí que un familiar cercano tenía un problema de salud que desconocía por completo. Ya estaba desbordada con otros temas personales y de salud, pero algo dentro de mí —mi moral— quiso hacerse escuchar.
No sabría explicarlo, pero sentí que mi moral y yo necesitábamos sentarnos a hablar como amigas. Reflexionamos sobre miedos, objetivos y metas. Esta práctica se convirtió en un hábito semanal. Fui mi propio coach. Y así diseñé un plan de acción en salud, como lo hago con mis pacientes. Desde el comienzo vi resultados y aún los sigo viendo.
Si tú también te sientes abrumad@ con problemas de salud familiares, aquí tienes las líneas generales para crear tu propio plan.
Los 4 pasos para diseñar un plan de acción en salud
1. Saber dónde estás
Responder a la pregunta «¿En qué momento estamos?» es el primer paso para un buen plan. Para ello es importantísimo un buen diagnóstico.
Busca:
Profesionales de confianza que te hablen claro (y no lo atribuyan todo a la edad).
Personas empáticas que te guíen con estrategias concretas.
En mi caso, una profesional apareció en el momento justo, pero tuve que buscar al resto durante meses.
2. Plan de acción en salud
Aunque un diagnóstico es importante, no es suficiente. Necesitas un plan de acción en salud con metas claras que te brinden paz mental.
Consejo: No te conformes con un «es normal por la edad». Como geriatra y como familiar, sé que siempre hay algo que se puede hacer.
3. Un plan debe incluir mejoras
Un plan de acción en salud efectivo debe centrarse en avances visibles:
Mejorías físicas: Menos caídas o mayor movilidad.
Mejorías cognitivas: Recuperar habilidades o ralentizar el deterioro.
Plan para cuidadores: Porque su bienestar también importa.
4. Dividir el plan en mini objetivos
No intentes hacerlo todo de golpe. Divide el plan en pequeños pasos mensuales para que sea manejable.
Un caso real: Manuel
Manuel tenía varias caídas al mes y un deterioro mental progresivo que preocupaba a toda su familia. Durante años, buscaron soluciones en diferentes países sin éxito.
Hace 14 meses comenzamos a trabajar juntos, y los resultados han sido increíbles:
Ya no se cae. ? [Enlace a post sobre alteraciones de la marcha y equilibrio https://geriatriacontigo.com/2022/07/03/equilibrio]
Ha recuperado habilidades cognitivas: ahora lee, razona, hace la compra solo e incluso realiza cálculos mentales.
La enfermedad sigue ahí, pero hemos logrado frenarla y mejorar su calidad de vida.
Este verano, tras 30 años, me reencontré con Manuel en Valencia. Como puedes ver en la foto, su vitalidad física y mental me llenó de satisfacción. Puedes ver el vídeo de su recuperación aquí: ? Ver vídeo aquí
¿Necesitas ayuda con tu plan de acción en salud?
Si tú o un ser querido necesitan orientación en un caso similar, estoy aquí para ayudarte. Juntos podemos diseñar un plan que marque la diferencia.
¿Quieres saber más sobre cómo responder «¿En qué momento estamos?»?
Estoy desarrollando un curso gratuito donde profundizo en esta pregunta clave y en cómo diseñar un buen plan de acción en salud. ¡Para familiares y profesionales!
¿Sabías que el control de la diabetes en mayores debe ser distinto al de personas jóvenes?
Este enfoque personalizado, es poco conocido.
Ayer fue el Día Mundial de la Diabetes, y las recomendaciones habituales se llenaron de frases como “baja el azúcar”. Pero, ¿qué pasa cuando esas recomendaciones no tienen en cuenta las necesidades de las personas mayores?
El riesgo es alto: Podemos provocar problemas graves como pérdida de masa muscular, caídas, fracturas e incluso deterioro cognitivo. Como Especialista en Medicina Preventiva (18 años de experiencia) y Geriatra (10 años), aquí te dejo recomendaciones prácticas basadas en las guías de la Sociedad Americana de Diabetes.
Problemas de un mal enfoque en mayores
El tiempo juega un papel clave. El daño por niveles altos de azúcar ocurre a 3-4 décadas vista, por lo que en mayores con menor esperanza de vida no debemos buscar cifras “bajas”.
Hipoglucemia: Un control excesivo puede causar glucosa baja, lo que aumenta el riesgo de caídas, fracturas y demencia.
Dietas sin supervisión: Mandar a alguien mayor a bajar azúcar o que haga dieta sin ayuda profesional suele llevar a pérdida de masa muscular y empeoramiento general de la salud.
7 Recomendaciones clave para la diabetes en mayores
1-Prioriza lo que importa: En mayores, no buscamos los niveles de glucosa para jóvenes. Es clave ir con un especialista en personas mayores y tener en cuenta su marcha, su cognición, etc.
2- Cuidado con la hipoglucemia: Los mayores tienen más riesgo la glucosa baja, como consecuencia del deterioro de algunos órganos. Ajusta el objetivo de glucosa, en algunos casos necesitamos 150-180 mg/dL como base.
3- Control estricto ? mejor salud: La hipoglucemia puede causar demencia, fracturas y caídas. Evítala con un manejo personalizado.
4- Nada de dietas por cuenta propia: Muchas veces se traduce en pérdida de masa muscular, que afecta tanto el control de azúcar como la calidad de vida global.
5- Busca ayuda profesional: Aunque no hay nutricionistas en la Seguridad Social, es esencial que los mayores reciban orientación adecuada. Busca a un profesional con la formación adecuada.
6- Reeduca los hábitos alimenticios: Las dietas comunes suelen tener exceso de carbohidratos y bollería. Tenemos margen para aumentar las proteínas, frutas y verduras para mejorar la salud.
7- Nutrición + ejercicio = éxito: ?? Este es el combo ganador. Con pequeños cambios, he ayudado a pacientes mayores a bajar la glucosa y reducir o incluso eliminar medicación.
Tu salud merece atención personalizada
La diabetes en mayores no se trata solo de bajar el azúcar, sino de preservar su calidad de vida y bienestar.
Descubre qué son las ABVD (Actividades Básicas de la Vida Diaria) en el adulto mayor, su importancia para la autonomía, independencia y cómo la geriatría puede ayudar. También descubrirás porqué aparecen las las historias clínicas de las personas mayores y porqué nos sirven de guía para decisiones médicas. Este post, incluye un caso práctico y consejos para cuidadores.
ABVD en el Adulto Mayor: Guía Completa para Recuperar la Autonomía
La autonomía en el adulto mayor es fundamental para mantener la calidad de vida y la dignidad. Las ABVD, o Actividades Básicas de la Vida Diaria, juegan un papel crucial en este aspecto.
Sin embargo, las familias se encuentran con el término ABVD en los informes médicos de sus seres queridos y no comprenden completamente su significado. Por esto, puede haber una dificultar a la hora de la toma de decisiones sobre el cuidado y el bienestar del adulto mayor. Las ABVD también nos debería servir a los médicos para saber qué pruebas o no deberíamos priorizar en cada situación. Como verás más adelante, las indicaciones médicas no deberían hacerse por la edad biológica, sino por la fortaleza, fragilidad o dependencia de las personas mayores. Aprenderás que las ABVD hay que evaluarlas en cada situación, dado que pueden cambiar para mejor o al revés si hay un problema.
La geriatría puede marcar una gran diferencia en la vida de los adultos mayores, mejorando su capacidad para realizar las ABVD y disfrutar de una vida plena
Por ello, y para ilustrar el impacto de las ABVD, compartiremos la inspiradora historia del Sr. A, un paciente que logró recuperar su autonomía gracias a un enfoque geriátrico integral. Su caso demuestra que la esperanza y la recuperación son posibles, incluso en edades avanzadas.
¿Qué Son las ABVD (Actividades Básicas de la Vida Diaria)? ¿porqué son importante?
Pre-tratamiento: Observamos la tristeza y falta de energía del paciente, que afectan su capacidad para alimentarse de forma independiente y disfrutar de la comida.
Para comenzar, las ABVD son las acciones esenciales que una persona realiza diariamente para su autocuidado y supervivencia. Estas actividades son fundamentales para la independencia funcional y la capacidad de vivir de forma autónoma.
Por otro lado, la pérdida de la capacidad para realizar las ABVD en el adulto mayor puede tener un impacto significativo en su bienestar físico, emocional y social. La dependencia de otros puede generar frustración, pérdida de autoestima y aislamiento. En este ejemplo, podemos ver al Sr. A que no podía a veces levantarse de la cama para comer (afectación de las transferencias, lo que es una alteración en las ABVD)
Sin embargo, es crucial comprender la diferencia entre las ABVD y las AIVD(Actividades Instrumentales de la Vida Diaria). Mientras que las ABVD se centran en el autocuidado, las AIVD involucran tareas más complejas que permiten a una persona vivir de forma independiente en la comunidad, como cocinar, manejar el dinero o usar el transporte.
Lista de las Principales ABVD
Las principales ABVD en el adulto mayor incluyen:
Alimentación: Capacidad de comer y beber. ¿El adulto mayor necesita ayuda para cortar la comida, llevarse la comida a la boca o masticar?
Aseo: Capacidad de lavarse y mantener la higiene personal. ¿Requiere asistencia para bañarse, ducharse o lavarse el cabello?
Vestido: Capacidad de ponerse y quitarse la ropa. ¿Necesita ayuda para elegir la ropa o vestirse?
Movilidad: Capacidad de moverse y desplazarse. ¿El adulto mayor puede caminar de forma independiente, levantarse de una silla o acostarse sin ayuda? (Ver La Velocidad de la Marcha Predice la Salud)
Uso del retrete: Capacidad de usar el inodoro y realizar la higiene posterior.
Continencia: Control de la vejiga y el intestino.
Importancia de las ABVD en la Geriatría
En la geriatría, la evaluación de las ABVD es un componente esencial de la valoración geriátrica integral. Esta evaluación proporciona información valiosa sobre el estado funcional del adulto mayor, lo que permite a los geriatras diseñar planes de atención personalizados y adaptados a sus necesidades específicas.» (¿Qué es la geriatría?)
Además, la evaluación de las ABVD es crucial para monitorizar la progresión de enfermedades, evaluar la efectividad de los tratamientos y determinar el nivel de atención que requiere el adulto mayor.º
¿Por qué las ABVD están siempre en los informes médicos?
Porque hoy sabemos que la edad cronológica no define el tratamiento, lo define la reserva funcional.
Adulto robusto: suele beneficiarse de la misma batería diagnóstica y terapéutica que un paciente más joven.
Adulto frágil o dependiente: cualquier prueba o intervención debe pasar un filtro de “beneficio vs. riesgo” centrado en calidad de vida.
Si un mayor es dependiente en la mayoría de sus ABVD, tratamientos agresivos como UCI, RCP avanzada, intubación prolongada o quimioterapia de alta toxicidad pueden causar más daño que beneficio. Las decisiones, por tanto, no deberían basarse en la edad, sino en el grado de autonomía: robusto, frágil o dependiente.
Por eso insistimos tanto en medir y difundir las ABVD:
Orientan pruebas diagnósticas inteligentes.
Evitan sobremedicación y procedimientos invasivos innecesarios.
Garantizan que el plan médico coloque la calidad de vida en el centro.
Señales de Alerta de Deterioro en las ABVD en el Adulto Mayor
Es fundamental que los cuidadores y familiares estén atentos a las señales de alerta que pueden indicar un deterioro en la capacidad del adulto mayor para realizar las ABVD. La detección temprana permite una intervención oportuna y puede mejorar significativamente el pronóstico.
Principales Señales de Alerta
Dificultad para realizar tareas cotidianas: Si el adulto mayor tarda más en vestirse, tiene problemas para alimentarse o muestra dificultad para asearse, es importante prestar atención.
Necesidad de asistencia: Si requiere ayuda para levantarse, acostarse, usar el baño o bañarse, esto indica una pérdida de independencia.
Cambios en la higiene personal: El descuido en la higiene personal puede ser un signo de deterioro funcional o cognitivo.
Problemas de movilidad: La inestabilidad, las caídas frecuentes o la necesidad de dispositivos de asistencia para la marcha son señales de alerta. (Equilibrio en la persona mayor)
Incontinencia: La pérdida del control de la vejiga o el intestino requiere atención médica.
Aislamiento social: La falta de interacción social puede empeorar el deterioro funcional y cognitivo.
Ante cualquiera de estas señales, se recomienda consultar con un geriatra para una evaluación completa y un plan de atención adecuado.
Historia de Éxito: El Sr. A y la Recuperación de las ABVD
Para ilustrar el impacto positivo de la geriatría en la recuperación de las ABVD en el adulto mayor, presentamos el caso del Sr. A, un paciente de 90 años que experimentó una notable mejoría en su autonomía funcional.
La polifarmacia (uso de múltiples medicamentos) es común en los adultos mayores y requiere una cuidadosa gestión.
El caso, los problemas
La historia es la siguiente: El Sr. A llegó a nuestra consulta con dificultades para realizar la mayoría de las ABVD. Necesitaba ayuda para vestirse, asearse, moverse y alimentarse. Su calidad de vida estaba significativamente afectada, y su familia estaba preocupada por su bienestar.
Tras los primeros datos, se hizo la valoración geriátrica integral, se diseñó un plan de atención personalizado que incluyó la revisión de su medicación (se retiraron 15 medicamentos que no necesitaba y si tenían efectos secundarios), la implementación de un programa de ejercicio adaptado, la estimulación cognitiva y el apoyo nutricional en domicilio. En este caso, lo que había pasado era que el señor A. tuvo un deterioro físico y mental (ABVD, AIVD) por un exceso de medicación. En el hospital le dijeron varios profesionales que su problema era la edad. La familia se negó a creer esto y buscó más información.
Resolución y final feliz
Dado que todo fue muy rápido (agudo), las pautas se pudieron iniciar tempranamente y se pudieron seguir por la familia y por él mismo. En otros casos, va a ser necesario la ayuda de otros profesionales (lo veremos más adelante).
Con el tiempo, el Sr. A experimentó una notable mejoría en su capacidad para realizar las ABVD. Recuperó la autonomía para vestirse, asearse y moverse con mayor independencia. Su estado de ánimo mejoró, y volvió a disfrutar de sus actividades favoritas. Con el tiempo, también recupero las AIVD, como comprar, hacer algunos platos y sacar cuentas. Finalmente se fue a la huerta y un día jugamos al baloncesto en su casa como puedes ver el vídeo que te muestro abajo.
Como se puede ver, el caso del Sr. A demuestra que la geriatría puede desempeñar un papel fundamental en la recuperación de la independencia funcional en el adulto mayor, mejorando su calidad de vida y la de sus familias.
¿Cómo se Evalúan las ABVD en el Adulto Mayor?
Cómo te estarás imaginando, la evaluación de las ABVD en el adulto mayor se realiza mediante herramientas y escalas estandarizadas que permiten medir el grado de independencia y dependencia en cada una de las actividades
Escalas de Valoración de las ABVD
Índice de Barthel: Esta escala mide la independencia en 10 actividades básicas, asignando una puntuación a cada una. Una puntuación más alta indica mayor independencia.
Índice de Katz: Esta escala evalúa la independencia en 6 funciones básicas: baño, vestido, uso del baño, movilidad, continencia y alimentación.
En conclusión, son importantes tener escalas unificadas que proporcionan una medida objetiva del estado funcional del adulto mayor. Estas escalas son útiles para monitorizar los cambios a lo largo del tiempo, planificar la atención y evaluar la efectividad de las intervenciones
La Importancia de las ABVD en la Ley de Dependencia
En España, la Ley de Dependencia reconoce el derecho de las personas en situación de dependencia a recibir los apoyos y servicios necesarios para promover su autonomía personal.
Es importante destacar que, la evaluación de las ABVD es un componente clave en el proceso de valoración de la dependencia. El grado de dependencia se determina en función de la capacidad de la persona para realizar las ABVD.
Por ello, en Geriatría Contigo te ayudamos a una valoración física y cognitiva enfocada a que si deseas pasar la ley de dependencias, puedas tener un informe claro de la situación de la persona evaluada.
ABVD y el Enfoque de la Atención de Geriatría Contigo
La atención en Geriatría Contigo se centra en mantener y mejorar la funcionalidad del adulto mayor, incluyendo la capacidad para realizar las ABVD.
De ahí es que, nuestra Especialista en Geriatría trabaja en colaboración con otros profesionales de la salud y servicios sociales para proporcionar una atención integral que aborde las necesidades físicas, cognitivas, emocionales y sociales del adulto mayor.
Personas que mejoran o mantiene las ABVD de las personas mayores
Orden de intervención
Perfil profesional
¿Qué aporta a la recuperación?
Cuándo interviene
1. Geriatra especialista en recuperación funcional (Dra.Paola Ríos)
Dirección clínica integral
• Realiza la Valoración?Geriátrica?Integral (VGI). • Ajusta medicación y reduce polifarmacia. • Diseña pautas nutricionales de base (proteínas, vitamina?D, hidratación) • Marca objetivos y coordina a todo el equipo (TO, fisio…)
Primera visita, revisiones mensuales y seguimiento posterior.
2. Familia + cuidador principal
Acompañamiento diario
• Refuerzan la práctica de las ABVD. • Registran cambios y adherencia.• Son ojos y manos del plan en casa.
Desde el día 1, formados por la geriatra.
3. Terapeuta ocupacional
Re entrenar ABVD
• Trabaja higiene, vestido, alimentación, transferencias. • Adapta el domicilio y enseña uso de ayudas técnicas.
Dependencia en >1 ABVD o tras inmovilización prolongada.
4. Fisioterapeuta geriátrico
Movimiento y fuerza
• Planes de fuerza progresiva y equilibrio. • Prevención de caídas y sarcopenia. • Manejo de dolor articular.
Debilidad, caídas o tras fractura/cirugía.
5. Enfermera geriátrica
Monitorización clínica
• Control de constantes, heridas y continencia. • Educación en autocuidado y medicación.
Polifarmacia, úlceras, sonda o apósitos.
6. Psicólogo clínico
Ánimo y motivación
• Maneja depresión, ansiedad y apatía. • Refuerza la adherencia al plan de ejercicio y ABVD.
Síntomas afectivos o baja motivación.
7. Logopeda / Terapeuta del habla
Deglución y comunicación
• Rehabilita disfagia y lenguaje post?ictus/demencia.
Atragantamientos o alteraciones del habla.
8. Trabajador social
Recursos y ayudas
• Gestiona Ley de Dependencia, teleasistencia, respiro familiar. • Orienta sobre subvenciones de adaptación del hogar.
Cuando la familia necesita soporte económico, legal o de cuidados.
Consejos Prácticos para Cuidadores de Adultos Mayores con Dependencia en ABVD
Como ves, sabemos que cuidar de un adulto mayor con dependencia puede ser un desafío, pero hay estrategias que pueden facilitar la tarea y mejorar la calidad de vida de ambos.
Guía exprés para cuidadores: cómo potenciar las ABVD en casa?
Objetivo
Qué puedes hacer hoy mismo
Ejemplo práctico en casa
+Recursos
1. Fomentar la independencia
Divide cada ABVD en micro tareas y ofrece ayuda solo en el paso que aún no domina.? Ten a mano ayudas técnicas sencillas (calzador largo, esponja con mango, plato hondo antideslizante).
Vestirse: pon la ropa en orden de colocación sobre la cama; deja que él/ella empiece por la camiseta y solo intervén si el brazo se atasca.Comer: usa cubiertos con mango grueso.
Instala barras de apoyo en ducha e inodoro (altura cadera).? Ilumina pasillos con sensores de movimiento.? Quita alfombras sueltas y cables.
Baño: coloca una silla de ducha plegable y alfombra antideslizante.Dormitorio: sube la altura del colchón con tacos de cama para que la transferencia sea más fácil.
Agenda mini retos diarios («hoy caminamos al buzón», «mañana preparamos la ensalada juntos»).? Celebra cada logro con refuerzos positivos (“¡Lo hiciste sin bastón!”).
Cocinar: elige una receta familiar; que lave y corte los tomates mientras tú supervisas el fuego.
Reserva 15 min al día para estiramientos o respiración guiada. Únete a un grupo de apoyo (online o centro de salud). Aplica la regla “Si puedo delegar, delego”.
Programa teleasistencia para medicamentos y usa el tiempo libre para un paseo breve o leer.
Recuerde que no está solo. Hay profesionales y recursos disponibles para ayudarle en la tarea de cuidar a un adulto mayor con dependencia.
Preguntas Frecuentes sobre ABVD y el Adulto Mayor que se hacen los usuarios y respuestas de expertos
1. ¿Qué significan exactamente las siglas ABVD y por qué son tan importantes para los adultos mayores?
ABVD son las Actividades Básicas de la Vida Diaria (comer, asearse, vestirse, deambular, uso del baño y continencia). Son el indicador clave de autonomía: su pérdida multiplica el riesgo de caídas, hospitalización y depresión. Fuente: OMS – Envejecimiento y salud.
2. ¿Cuál es la diferencia principal entre ABVD y AIVD?
3. ¿Qué señales de alerta indican que un adulto mayor necesita ayuda en las ABVD?
Higiene descuidada, tardanza al vestirse, pérdida de peso, incontinencia reciente, caídas o aislamiento social. Ante cualquiera de estas señales consulta a un geriatra o terapeuta ocupacional. Guía clínica: Sociedad Española de Geriatría y Gerontología.
4. ¿Cómo se evalúan las ABVD en consulta?
Se utilizan escalas validadas como el Índice de Barthel y el Índice de Katz, que asignan una puntuación al grado de independencia. Artículo de referencia: PubMed – Validity of the Barthel Index.
5. ¿Qué enfermedades impactan más en la capacidad de realizar ABVD?
Ictus, demencia, Parkinson, fracturas por fragilidad, artrosis severa, insuficiencia cardiaca y depresión son las más frecuentes. Información oficial: CDC – Healthy Aging.
6. ¿Cómo ayuda la terapia ocupacional a recuperar ABVD?
9. ¿Qué ayudas técnicas existen para mejorar las ABVD?
Barras de apoyo, elevadores de WC, sillas de ducha, cubiertos engrosados, calzadores largos y andadores. Catálogo de dispositivos: MedlinePlus – Assistive Devices.
10. ¿Se puede recuperar la independencia en ABVD tras fractura o inmovilización?
Sí. Con valoración geriátrica integral, fisioterapia progresiva y ajuste nutricional puede revertirse la dependencia leve?moderada en 8?12 semanas. Plan de acción OMS: WHO – ICOPE Handbook. Ejemplo interno: Recuperación geriátrica integral.
Geriatría Contigo como aliada en la recuperación de las ABVD: Un Enfoque Geriátrico para una Vida Plena
Como has visto, las ABVD son un indicador clave de la autonomía y la calidad de vida en el adulto mayor. Por ello, la geriatría ofrece un enfoque integral para evaluar, tratar y mejorar la capacidad de los adultos mayores para realizar estas actividades.
Finalmente, si te preocupa la capacidad de tu ser querido para realizar las ABVD, no te preocupes, estás en sitio adecuado. La Dra. Paola Ríos Germán y su equipo están a tu disposición para brindarte la atención y el apoyo que necesitas.
Porque mejoran muchas áreas del cerebro y deberían ser parte de la prevención y tratamiento del deterioro cognitivo.
¿Cuáles son estas actividades instrumentales de la vida diaria?
Dependiendo el libro que leas pueden incluir más o menos actividades.
Me gusta mucho las que incluyen éstas: el cuidado de otro, cuidado de animales de compañía, crianza de los hijos, uso de dispositivos de comunicación, movilidad comunitaria, manejo electrónico, salud, mantenimiento y administración del hogar, preparación de las comidas y limpieza, procedimientos de seguridad y respuesta de emergencia e ir de compras.
Aunque, las que solemos usar en Geriatria suelen se las actividades instrumentales de la vida diaria propuestas por Lawton y Brody (1969). Incluyen
Capacidad de usar el teléfono
Ir de compras
Preparación de la comida
Cuidado del hogar
Lavado de la ropa
Capacidad para usar medios de transporte
Responsabilidad respecto a su medicación
Manejo de asuntos económicos
¿Qué parte del cuerpo trabajan?
Con estas actividades trabajamos la mente (cognición), el cuerpo (motricidad), la autoestima, la percepción de nosotros mismos, la sociabilizancion, la salud mental (ansiedad, tristeza), casi todo el cuerpo.
Aunque cueste creerlo… al cuerpo y al cerebro le vienen bien y les tranquiliza hacer cosas más o menos complejas.
Lo que ven los familiares y en las residencias de mayores es que al hacer estas actividades las personas mayores mejoran cognitivamente, que se cansan, que están más relajados, les genera satisfacción, están más contentos y participan más y más.
Lo que veo yo como geriatra es que de repente tengo que bajar la medicación para la alteración de la conducta o ansiedad (cuando la consulta inicial era justamente para agregar una medicación por estos problemas).
El ejemplo
Imaginaros que le pido a una familia o residencia que la persona mayor que está con ellos en lugar de ver televisión toda la mañana, le llevemos a la cocina cuando vayamos a cocinar. Y que participe en la cocina de alguna forma.
¿Qué sucede si como persona mayor dejo de ver la televisión y ayudo o me encargo de la cocina?
Voy a preparar una tortilla de patata con alguien:
Veo la cebolla, la patata, los colores ?? refuerzo las neuronas de la corteza occipital (la parte más posterior) del cerebro (trabajo la visión y la percepción)
Toco y manipulo la patata, la lavo, la pelo, la seco (cada uno que haga lo que pueda) ?? refuerzo las neuronas de la corteza frontal (por la frente) y parietal del cerebro (las áreas motora y sensorial)
Recuerdo que hacía con la patata ?? reforzamos las neuronas de la memoria a corto plazo (hipocampo) y atención (neuronas de la corteza frontal)
Planifico qué necesito para cortar la patata y la corto ?? refuerzo las neuronas de la planificación y ejecución (en la corteza frontal del cerebro)
Mientras que ayudo voy conversando con mi familiar, recuerdo cosas del pasado ?? hago que trabajen multitud de neuronas, por ejemplo las neuronas del área de Wernicke y de Broca (para comprender lo que me dicen y hablar), las neuronas de la concentración y varios tipos de memoria (explicita, semántica, episódica, implícita) que se encuentran en todo el cerebro.
Mientras que ayudo me ponen en la silla ?y no en el sofá ?? refuerzo las neuronas del cerebelo (movimiento, coordinación, equilibrio, postura, balance).
Huelo lo que se va cocinando ?? refuerzo las neuronas del olfatos, que son muchas pero algunas están en la corteza frontal y temporal
La lista es larga… pero claramente lo que trabajan mis neuronas viendo la televisión es 0% y haciendo alguna actividad de la vida diaria es el 100%
En las residencias, los talleres de cocina se suelen llamar cocina terapéutica
Y si te dijera que hay una pastillas que va a hacer que todas las neuronas del cerebro se refuercen y que no tienen efectos secundarios ¿la comprarías? Hacer actividades instrumentales de la vida diaria son una pastilla muy potente.
Otras áreas para el tratamiento del deterioro cognitivo
En caso de enfermedad de Alzheimer, el tratamiento no se basa exclusivamente en agregar una medicación específica. De hecho, no podemos agregar este tipo de medicación a todos los que padecen esta enfermedad. Y agregar medicación es una parte muy pequeña de todas las recomendaciones. Hay muchas familias en espera de nuevos tratamiento para la Enfermedad de Alzheimer, ojalá lo veamos.
Pero lamentablemente lo más habitual es que mucho de lo que he hablado y que ya se puede dar a las personas con deterioro cognitivo el día de hoy, no se esté dando.
Déjame tus comentarios, estaré encantada de leerlos y responderte
No es lo mismo hablar de tensión arterial en la persona joven que de tensión arterial en el adulto mayor de 65 años. Te lo explico aquí abajo.
Diferencias propias del cuerpo
Las personas mayores no tienen los mismo objetivos de tensión arterial que una persona joven por muchas razones
La persona joven necesita tener los vasos sanguíneos y el endotelio (la capa mas interna de los vasos sanguíneos) en buen estado para que después de muchas décadas no hayan problemas como ictus, demencia, infartos del corazón, etc. Por norma general, hipertensión «un poco alta» necesita de muchos años o incluso décadas para producir este daño… (no me malinterpretéis, cada día cuenta porque este daño puede ser no reversible).
En la persona mayor, hablamos de preservar los órganos lo mejor posible. Y la tensión arterial nos podría indicar la irrigación de órganos. Y no siempre es necesario un ajuste tan excesivo de la tensión. Lamentablemente, la tensión demasiado baja en la persona mayor es muy frecuente. El exceso de control de la tensión en la persona mayor esta en relación a caídas, deterioro cognitivo, hipotensión, polifarmacia, fracturas, etc.
Tensión arterial, cada persona tiene un objetivo distinto
Primero, cada persona es distinta. En consulta, después de nuestra herramienta de oro, la Valoración geriátrica integral, puedo tener una aproximación bastante razonable a la salud global de la persona mayor. Insisto, es muy diferente de persona a persona y no depende de la edad.
Segundo, no existe un rango de tensión arterial para todas las personas mayores. Cada persona tiene un objetivo de tensión arterial dependiendo de la Valoración Geriátrica Integral. Cada vez, más Sociedades Científicas respaldan esto que los geriatras llevamos décadas diciendo. Una fuente para médicos, es la prestigiosa Asociación Americana de Diabetes. Te dejo el enlace de sus recomendaciones en este tema en el adulto mayor. Simplificando mucho, en el enlace verás que cada persona mayor tienen un objetivo distinto en cada uno de estos escenarios.
1. Tensión arterial en personas mayores robustas,
Las personas robustas suelen ser personas que hacen ejercicios, no tienen ningún deterioro cognitivo ni físico o no tienen múltiples enfermedades. El objetivo de la tensión arterial podría ser parecido a una persona joven.
2. Tensión arterial en personas mayores pre-frágiles o con algo de deterioro físico mental o varias enfermedades.
Aquí es importante tratar las deficiencias que encontremos ademas de ver la tensión arterial. Además de valorar los antihipertensivos o no, tenemos que valorar la esfera física, mental, trabajar la polifarmacia, etc. Probablemente, el objetivo de tensión arterial que busquemos será mayor al de una persona robusta.
3. Tensión arterial en personas mayores frágiles.
Hablamos de pacientes con deterioro cognitivo, físico, o con múltiples enfermedades. El trabajo es el mismo que el anterior, pero incluso tenemos que ser más finos en el objetivo de nuestro tratamiento para la tensión arterial.
4. Tensión arterial en personas mayores en final de vida,
Aquí tenemos incluso otros objetivos, que incluye anteponer el bienestar del paciente y el control de síntomas incomodos que se pueden producir.
5. El paciente mayor con enfermedad renal
Aqui, ademas de conocer su estado basal, probablemente necesitemos medicamentos diferentes que en los casos anteriores.
Medicación para la tension arterial
Debemos valorar la causa de la hipertensión. Además, hacer un balance de las enfermedades del paciente, y ver qué tipo de adulto mayor es esta persona. Como veis, no es tan fácil.
La causa de la tensión arterial también no guiaran por escoger un medicamento u otro.
No todo es medicación
Desde hace varias décadas se sabe que los problemas médicos del adulto mayor tienen que valorarse de forma integral (viendo varias esferas)
Viendo la parte física, tanto las actividades como el ejercicio que hace
Valorar la esfera mental, y el humor, etc
Valorar el estado nutricional, muy importante
Valorar el estado social. Hay personas que me dicen que cuando tienen mucha ansiedad se les dispara la tensión arterial. Cuando les pregunto un poco por esta ansiedad, suelen ser personas que viven o solas o con una cuidadora casi los 7 días de la semana. Me dicen a veces que no ver a sus familiares prácticamente. Me dicen que cuando se ven tan solas es cuando sienten ansiedad, sube la tensión, y esto hace que suba su ansiedad. ¿Cuál seria el medicamento que pautaría aquí? No lo sé, pero sí sé que tenemos que trabajar en la esfera social.
Recuerda que la Geriatría es una especialidad de la medicina, por lo que esta informacion la he recibido después de 11 años por lo menos. Sé como enseñar Geriatría a personas que no son geriatras porque me he dedicado muchos años a ello. Pero eso no quiere decir que sea tan fácil como lo cuento. Por eso, cada problema se trata en su tiempo justo. La mayoría de veces hay una ruptura en varias esferas que provocan una enfermedad y es importante valorar a la persona en conjunto.
Escríbeme si quieres saber más
Peggy Ríos Germán,
Especialista en Geriatría, Especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública
Mi madre tiene problemas de memoria. Un caso de enfermedad de Alzheimer. Este ejemplo me gusta mucho.
La familia tenía un gran miedo al diagnóstico.
Pero les expliqué al inicio que haría varias cosas para mejorar todo lo que podía la situación de esta mujer, y así fue. No todo con medicación. Hay temas muy importantes, que en conjunto hacen que la salud de la persona mayor mejore.
El inicio
Sonia tiene 79 años, es una persona muy sociable y le gusta el mundo del arte.
Como vive en el centro de Madrid, va todas las semanas al cine, al teatro, a museos.
Queda con amigas para el brunch, a comer, a merendar. El fin de semana tampoco para.
Un día se cayó en la calle y la llevaron al hospital en ambulancia.
En urgencias acudieron los hijos y se dieron cuenta que su madre contó una historia de lo que había pasado… y a la media hora no lo recordaba…. así que les contó otra historia finalmente.
Al otro día, en casa, todo volvió a la normalidad. Pero la familia no olvidó este detalle.
Cambio de domicilio
Al mes se fueron a la playa. Ella, el marido, los hijos y los nietos.
Sonia, en esa casa que conocía desde hacia más de 4 décadas: se perdió dentro y fuera de casa.
No sabía dónde estaba el baño, ni la cocina. Pero trataba de ocultarlo todo lo que podía.
Creo que lo hubiese conseguido… pero el incidente en urgencias había dejado en alerta a todos.
Entre ellos, le hicieron algunas preguntas muy sencillas y se dieron cuenta que no recordaba bien la casa, el día, el o el año actual.
Tampoco estaba segura de nombre de los nietos y me llamaron – Somos tal y tal, perdone que le llamemos con tan poco tiempo de antelación. Mi madre tiene problemas de memoria. Necesitamos una cita lo más pronto posible.
Primera cita
Cuando vi a Sonia, vi una persona muy alegre, con mucha energía, llena de vida.
Le pregunté por varias cosas y sin darle mucha importancia, le pasé una prueba cognitiva.
Lo que sucede es que a veces, el sentirte evaluado y no contestar bien… puede hacer que las personas pasen nervios o vergüenza. No fue el caso porque me esmero mucho para que no lo pasen mal.
Ese día retiré la medicación innecesaria y pedí varias pruebas.
Analítica
La analítica llegó después de 3 días. Tenía varios déficits. Sonia, entre amigos y museos, muchas veces se olvidaba que no había comido.
Es más, había bajado 10 kilos. Repuse todos los déficits de la analítica y esperé más pruebas.
Dos semanas después
Sonia había mejorado mucho, pero era evidente que tenía una Enfermedad de Alzheimer.
La medicación que damos no es para deshacer la enfermedad. La solemos dar para que todo vaya un poco mas lento (a veces la damos por alteración de la conducta). Tiene varias contraindicaciones, por lo que no se lo ofrecemos a todos. Hay un pequeño grupo de pacientes en la que vemos esta mejoría. Pero en este caso en concreto, no solo dimos medicación para la E. de Alzheimer. Por ejemplo, casi al ir a dormir, Sonia comienza a repetir varias veces lo mismo. Pero en casa ven en conjunto, que ella va mejor.
¿Qué te ha parecido este relato? Compártelo con quien lo necesite. ¿Te puedo ayudar?
Me puedes escribir a info@geriatriacontigo.com
un abrazo
Peggy Ríos Germán
Geriatra / Preventivista
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