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¿La demencia se puede revertir?

Algunas causas de pérdida de memoria pueden mejorar. Y aunque exista una demencia neurodegenerativa, hay intervenciones que pueden ayudar a conservar capacidades, reducir riesgos y mantener la autonomía durante más tiempo.

Lo que sí puede mejorar aunque exista deterioro cognitivo

Cuando una madre o un padre empieza a perder memoria, a desorientarse, a caerse o a estar más apagado, muchas familias se hacen una pregunta muy concreta:

¿Esto tiene vuelta atrás?

A veces lo formulan de otra manera:

  • “¿Será Alzheimer?”
  • “¿Será demencia?”
  • “¿O no será nada?”

Y ahí aparece una de las trampas más frecuentes: pensar que solo existen dos posibilidades.

  • O no pasa nada.
  • O ya no hay nada que hacer.

Pero la realidad clínica es mucho más amplia.

Algunas causas de pérdida de memoria pueden mejorar: la medicación, la depresión, el aislamiento, el mal sueño, el dolor, las caídas, la pérdida de fuerza, la falta de actividad, los problemas de audición o visión, y algunas enfermedades médicas que afectan al funcionamiento cerebral.

Y aunque exista una demencia neurodegenerativa, como la enfermedad de Alzheimer, también hay mucho que se puede hacer.

  • No siempre podemos borrar el diagnóstico.
  • Pero sí podemos mejorar el funcionamiento.
  • Y en una persona mayor, mejorar el funcionamiento puede significar mucho: menos caídas, menos confusión, más autonomía, más seguridad y más tiempo viviendo con la mejor capacidad posible.

Primero: ¿a qué llamamos demencia?

La palabra “demencia” se usa muchas veces como si fuera una sentencia única.

Pero médicamente conviene distinguir.

La demencia es un síndrome: significa que existe un deterioro cognitivo suficiente como para interferir en la vida diaria de la persona.

Pero no todas las demencias tienen la misma causa.

Y no todo problema de memoria es una demencia.

Una persona puede parecer más deteriorada por muchas razones:

  • medicación sedante,
  • depresión,
  • duelo,
  • aislamiento,
  • mal sueño,
  • dolor,
  • infecciones,
  • alteraciones metabólicas,
  • problemas de audición,
  • problemas de visión,
  • pérdida de fuerza,
  • caídas,
  • falta de estructura diaria,
  • o una combinación de varias de estas cosas.

Por eso, antes de decir “es Alzheimer” o “es normal para su edad”, hay que valorar bien.

La pregunta no debería ser solo:

“¿Tiene demencia o no?”

La pregunta más útil es:

“¿Qué parte de lo que le pasa puede mejorar?”

Entonces, ¿la demencia se puede revertir?

Depende de qué estemos llamando demencia.

Si hablamos de una enfermedad neurodegenerativa establecida, como la enfermedad de Alzheimer, lo habitual es que no desaparezca ni vuelva completamente al estado previo.

Pero eso no significa que no haya nada que hacer.

Y esta idea es fundamental.

Una cosa es no poder curar una enfermedad neurodegenerativa.

Otra muy distinta es abandonar a la persona a su evolución sin intervenir sobre todo lo que sí se puede mejorar.

  • En muchos casos se puede mejorar el sueño.
  • Se puede revisar la medicación.
  • Se puede tratar el dolor.
  • Se puede mejorar la nutrición.
  • Se puede trabajar la fuerza.
  • Se puede prevenir caídas.
  • Se puede estimular la memoria y las capacidades conservadas.
  • Se puede mejorar la rutina.
  • Se puede reducir el aislamiento.
  • Se puede acompañar mejor a la familia.
  • Y todo eso puede cambiar la trayectoria real de una persona.

Quizá no cambiamos el diagnóstico.

Pero sí podemos cambiar cómo vive esa persona con el diagnóstico.

Causas de pérdida de memoria que pueden mejorar

1. Medicación

Algunos medicamentos pueden producir somnolencia, confusión, desorientación, enlentecimiento, caídas o empeoramiento cognitivo en personas mayores.

Entre ellos, las benzodiacepinas y algunos antipsicóticos merecen especial atención.

  • Esto no significa que no deban usarse nunca.
  • Hay situaciones clínicas en las que pueden estar indicados.
  • Pero sí significa que deben revisarse con cuidado, especialmente si la persona está más apagada, más torpe, más somnolienta, más confusa, con más caídas o con más fallos de memoria.
  • Tampoco significa que haya que retirarlos de golpe.
  • Eso también puede ser peligroso.

La pregunta correcta es:

  • ¿Por qué los toma?
  • ¿Desde cuándo?
  • ¿Siguen siendo necesarios?
  • ¿La dosis es adecuada?
  • ¿Se pueden reducir poco a poco?
  • ¿Existen alternativas reales?

En una persona mayor, la medicación no se debe mirar solo como una lista de fármacos.

Se debe mirar como parte de la historia clínica completa.

2. Depresión, duelo y apatía

La depresión en personas mayores no siempre se presenta como tristeza evidente.

A veces aparece como apatía, pérdida de iniciativa, lentitud, aislamiento, falta de energía o quejas de memoria.

Una persona deprimida puede parecer más deteriorada cognitivamente de lo que realmente está.

También puede salir menos, moverse menos, hablar menos, dormir peor, comer peor y perder fuerza.

Todo eso afecta al funcionamiento cognitivo y físico.

Por eso, cuando aparece un cambio de memoria, no basta con preguntar si recuerda o no recuerda.

También hay que preguntar:

  • ¿Cómo está de ánimo?
  • ¿Qué ha pasado en su vida en los últimos meses o años?
  • ¿Ha perdido a alguien?
  • ¿Ha dejado actividades importantes?
  • ¿Tiene con quién hablar durante el día?
  • ¿Tiene alguna rutina que la sostenga?

3. Aislamiento

El aislamiento no es un detalle menor.

Una persona que pasa muchas horas sola, que conversa poco, que no sale, que no tiene actividades cercanas y que no se siente vinculada a su entorno puede ir perdiendo estimulación, seguridad e iniciativa.

A veces la familia dice:

“Mi madre está peor de memoria.”

Pero al explorar la situación aparece algo más amplio:

  • no habla con casi nadie,
  • no tiene rutina,
  • no sale,
  • no participa,
  • no se mueve,
  • y cada vez depende más de que otros organicen su vida.
  • El cerebro necesita estímulo.

Pero la persona también necesita vínculo, propósito y estructura.

4. Mal sueño

Dormir mal afecta a la atención, la memoria, el estado de ánimo, la marcha, el equilibrio y la capacidad de tomar decisiones.

  • Una persona mayor que duerme mal puede estar más confusa, más irritable, más cansada, más lenta y más torpe durante el día.
  • Además, el mal sueño puede favorecer el uso de medicación sedante.
  • Y esa medicación, a su vez, puede aumentar la somnolencia, la confusión y el riesgo de caídas.
  • De nuevo, el problema rara vez es una sola cosa.
  • Suele ser una cadena.

5. Dolor

El dolor persistente consume atención.

También reduce movilidad, empeora el sueño, favorece el aislamiento y puede alterar el ánimo.

Una persona con dolor puede parecer más apagada, más lenta o menos participativa.

Si además se mueve menos por miedo, pierde fuerza.

Y si pierde fuerza, aumenta el riesgo de caídas.

Por eso, cuando una persona mayor parece empeorar cognitivamente, también conviene preguntarse:

  • ¿Tiene dolor?
  • ¿Lo expresa bien?
  • ¿Se mueve menos?
  • ¿Ha dejado de caminar?
  • ¿Ha cambiado su postura, su marcha o su forma de levantarse?

6. Pérdida de fuerza y caídas

Las caídas no son solo un accidente.

En geriatría, una caída puede ser una señal de alarma.

Puede indicar pérdida de fuerza, problemas de equilibrio, efectos de medicación, alteraciones visuales, dolor, bajadas de tensión, miedo a caminar, deterioro cognitivo o una combinación de varios factores.

Después de una caída, muchas personas mayores empiezan a moverse menos.

Al moverse menos, pierden fuerza.

Al perder fuerza, aumenta el riesgo de nuevas caídas.

Y así puede empezar un círculo de fragilidad, miedo, dependencia y pérdida de autonomía.

Por eso, si una persona empieza a caerse y además está más despistada, más somnolienta o más desorientada, conviene valorar el conjunto.

El caso de María: parecía demencia, pero había factores modificables

María había tenido una depresión muy importante tras la muerte de su hijo.

Durante un tiempo necesitó tratamiento. Eso podía tener sentido en aquel momento.

Pero cuando la conocí habían pasado años.

El duelo, en gran parte, ya se había elaborado.

La depresión ya no era el problema principal.

Sin embargo, María seguía tomando una medicación que quizá ya no encajaba con su situación actual: dos antidepresivos, dos benzodiacepinas y un antipsicótico.

  • Y empezaron los cambios.
  • Perdía memoria.
  • Se desorientaba.
  • Estaba más apagada.
  • Tenía menos iniciativa.
  • Y empezó a caerse.
  • La familia se hizo la pregunta habitual:
  • “¿Será Alzheimer?”
  • Pero en una persona mayor la pregunta no puede ser solo esa.

También había que mirar otras cosas.

  • María no tenía con quién hablar en el día a día.
  • No tenía actividades cercanas.
  • No tenía una estructura que la sostuviera.
  • Había medicación que podía estar empeorando su somnolencia, su orientación, su equilibrio y su funcionamiento cognitivo.
  • Se hizo una valoración integral.

No tenía criterios de deterioro cognitivo mayor; es decir, no tenía criterios de demencia.

Pero sí tenía problemas de memoria incipientes, caídas y varios factores que podían estar empujándola hacia abajo.

El plan no fue simplemente “quitar una pastilla”.

Eso habría sido una simplificación peligrosa.

El plan fue mirar la historia completa.

  • Se ajustó la medicación con criterio.
  • Se incorporó terapia psicológica.
  • Se reorganizó el apoyo familiar.
  • Cambió de casa para vivir más cerca de sus hijos.
  • Empezó a tener más actividad, más estructura y más acompañamiento.

Con esos cambios, sus problemas iniciales de memoria mejoraron claramente.

Este caso no significa que todas las pérdidas de memoria sean reversibles.

Tampoco significa que toda persona con deterioro cognitivo mejore igual.

Significa algo más importante:

Antes de asumir que todo es Alzheimer o que todo es irreversible, conviene valorar qué factores están empeorando a esa persona concreta.

Si ya existe una demencia, todavía hay mucho que hacer

Esta es una de las ideas más importantes.

Incluso cuando ya existe una demencia, no es verdad que “no haya nada que hacer”.

Hay mucho margen de intervención.

  • Se puede trabajar para que la persona duerma mejor.
  • Coma mejor.
  • Se mueva mejor.
  • Tenga menos dolor.
  • Tenga menos caídas.
  • Tenga una medicación más ajustada.
  • Mantenga rutinas.
  • Conserve actividad social.
  • Estimule sus capacidades conservadas.
  • Tenga un entorno más seguro.
  • Y tenga una familia que sepa qué esperar, qué vigilar y cómo actuar.
  • Todo eso no es secundario.

Es tratamiento del funcionamiento.

Y en personas mayores, el funcionamiento es central.

Porque la pregunta no es solo qué diagnóstico tiene.

La pregunta es:

  • ¿Puede caminar con seguridad?
  • ¿Puede comer mejor?
  • ¿Puede dormir mejor?
  • ¿Puede participar más?
  • ¿Puede tener menos caídas?
  • ¿Puede estar menos confundida?
  • ¿Puede conservar autonomía durante más tiempo?
  • ¿Puede la familia tomar decisiones antes de llegar a una crisis?

No se trata solo de memoria: se trata de autonomía

Muchas familias llegan a consulta pensando que el problema es “la memoria”.

Pero cuando se valora bien, aparecen otras preguntas:

  • ¿Está tomando bien la medicación?
  • ¿Se equivoca con citas?
  • ¿Maneja bien el dinero?
  • ¿Cocina con seguridad?
  • ¿Sale sola?
  • ¿Se orienta en su entorno?
  • ¿Ha dejado de hacer actividades?
  • ¿Camina peor?
  • ¿Se ha caído?
  • ¿Está más apagada?
  • ¿Necesita más supervisión que antes?

Estas preguntas son importantes porque la demencia no se mide solo por lo que una persona recuerda.

También se mide por cómo sostiene su vida diaria.

  • Una persona puede hablar bien y, aun así, estar empezando a perder autonomía.
  • Puede contar historias antiguas y, sin embargo, fallar con la medicación de esta semana.
  • Puede comportarse correctamente en una comida familiar y no ser capaz de organizar sus citas, sus compras o sus documentos.
  • Por eso no basta con preguntar:

“¿Se acuerda o no se acuerda?”

Hay que preguntar:

“¿Puede sostener su vida igual que antes?”

Qué riesgo hay en no valorar a tiempo

El riesgo de no hacer nada no es solo que la persona “siga igual”.

A veces el problema es que los factores modificables siguen actuando.

  • Más somnolencia.
  • Más confusión.
  • Más caídas.
  • Más miedo.
  • Más aislamiento.
  • Más pérdida de fuerza.
  • Más dependencia.
  • Más riesgo de fractura.
  • Y si ya existe deterioro cognitivo, esos factores pueden hacer que la pérdida de autonomía sea más rápida.

No se trata de asustar.

Se trata de llegar antes.

Porque muchas familias consultan cuando ya ha ocurrido una caída, un ingreso, una fractura, una crisis familiar o una pérdida clara de autonomía.

Y en geriatría, llegar antes cambia mucho el margen de actuación.

Cuándo conviene valorar

Conviene pedir una valoración si su madre o su padre:

  • se repite más que antes,
  • olvida citas o medicación,
  • se desorienta,
  • está más apagado,
  • ha perdido iniciativa,
  • duerme peor,
  • se cae,
  • camina peor,
  • ha dejado de salir,
  • se mueve menos,
  • come peor,
  • está más somnoliento,
  • se equivoca con compras, dinero o documentos,
  • o necesita más supervisión que hace unos meses.
  • Esto no significa necesariamente que tenga demencia.

Pero sí significa que no conviene explicarlo todo como “normal para la edad”.

Una valoración médica geriátrica no tiene como objetivo poner una etiqueta rápida.

Tiene como objetivo ordenar el caso.

Ver qué parte puede mejorar.

Qué parte hay que estudiar mejor.

Qué riesgos existen.

Qué decisiones conviene tomar ahora.

Y qué necesita realmente la familia.

Conclusión

¿La demencia se puede revertir?

A veces, lo que parece demencia no lo es. Hay causas de pérdida de memoria, confusión o deterioro funcional que pueden mejorar mucho si se identifican y se tratan.

Otras veces sí existe una enfermedad neurodegenerativa.

Pero incluso entonces es falso que no haya nada que hacer.

Dormir mejor, comer mejor, moverse mejor, revisar la medicación, tratar el dolor, prevenir caídas, estimular capacidades conservadas, mejorar la rutina, reducir el aislamiento y acompañar a la familia puede cambiar mucho la evolución real de una persona.

Quizá no siempre cambiamos el diagnóstico.

Pero sí podemos cambiar el funcionamiento.

Y en una persona mayor, eso puede significar más autonomía, más seguridad y más vida.

La clave no es adivinar.

La clave es valorar.

Porque una familia no necesita solo saber si es Alzheimer.

Necesita saber qué está fallando, qué puede mejorar y qué decisiones tomar antes de que llegue una crisis.

Por cierto:

Este domingo 28 de junio a las 9 om, hora de Madrid España, hablaremos de todo esto. Te puedes registrar gratis aquí

https://geriatriacontigo.com/acompanar-padres-consulta-abierta-online/

Bibliografía breve

American Geriatrics Society. 2023 updated AGS Beers Criteria for potentially inappropriate medication use in older adults. Journal of the American Geriatrics Society. 2023.

Livingston G, et al. Dementia prevention, intervention, and care: 2024 report of the Lancet standing Commission. The Lancet. 2024.

Ngandu T, et al. A 2 year multidomain intervention of diet, exercise, cognitive training, and vascular risk monitoring versus control to prevent cognitive decline in at-risk elderly people: a randomised controlled trial. The Lancet. 2015.

National Institute for Health and Care Excellence. Dementia: assessment, management and support for people living with dementia and their carers. NICE guideline NG97. 2018.

World Health Organization. Risk reduction of cognitive decline and dementia: WHO guidelines. 2019.

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Diagnóstico de memoria y demencia: 10 Fallos del Sistema

Mujer de 50 años en consulta médica malabareando con pelotas etiquetadas como DCM, TAC, fisio, neurólogo, geriatra, psicólogo, pruebas cognitivas y frases como ‘es normal’ o ‘no hay nada que hacer’, simbolizando la fragmentación del diagnóstico de memoria y demencia.

Imagina que tu padre empieza a repetir lo mismo varias veces al día.
O que tu madre duda en la panadería de siempre.
Acudes al médico buscando claridad.
Y sales con un papel lleno de tecnicismos, una receta más… y la misma sensación: estamos solos.

Esto no es anecdótico. Es el reflejo de cómo el sistema aborda hoy el diagnóstico del deterioro cognitivo y la demencia: consultas breves, especialidades fragmentadas, exceso de fármacos y ausencia de un plan claro.

A continuación te comparto los 10 fallos estructurales que más familias sufren y, sobre todo, cómo deberíamos enfrentarlos.


1. El diagnóstico por resignación (“Es normal por la edad”)

Decir “es normal” no es un diagnóstico. Es rendirse demasiado pronto.
Confunde a la familia, retrasa la ayuda y roba tiempo valioso.


2. La medicina de 10 minutos

Con 10 o 30 minutos no se puede escuchar una historia completa, revisar la medicación, explorar la memoria y valorar la marcha. Se terminan dando soluciones superficiales que no resuelven lo esencial.


3. El médico-puzle: consultas fragmentadas

Neurólogo, cardiólogo, psiquiatra, endocrino… cada uno escribe un informe.
Pero nadie junta las piezas. La familia se convierte en mensajera y el paciente acaba con tratamientos duplicados o contradictorios.
Falta un “director de orquesta” que unifique la visión.


4. Informes incomprensibles

Palabras como “leucoaraiosis” o “GDS 4” llenan los papeles.
Pero la familia no recibe respuesta a lo que importa:
¿Qué hacemos mañana? ¿Cómo organizamos la semana?


5. La cascada de fármacos

Ante cada síntoma, una pastilla más.
El insomnio se trata con un hipnótico, la agitación con un antipsicótico.
Muchas veces esos síntomas son efectos secundarios de los fármacos ya prescritos. Así nace la cascada que seda y apaga a la persona.


6. El abandono post-diagnóstico

Tras dar el diagnóstico, se agenda una cita a seis meses vista.
Pero la crisis ocurre en la primera semana: insomnio, dudas, miedo.
Ahí es cuando la familia más necesita acompañamiento.


7. La ceguera ante causas reversibles

Dolor, infecciones, anemia, problemas de tiroides, déficit de vitaminas.
Más de 200 causas pueden simular o agravar un deterioro cognitivo.
Demasiadas veces, se etiqueta como «es por la demencia» sin descartar lo tratable.


8. El olvido de lo no farmacológico

Ejercicio, estimulación cognitiva, buena nutrición, rutinas claras.
Son las intervenciones que más cambian el pronóstico.
Pero siguen tratándose como “extras”, cuando deberían ser el núcleo del tratamiento.


9. El cuidador invisible

El sistema mira al paciente, pero ignora al cuidador.
Ansiedad, culpa, agotamiento… si el cuidador cae, cae todo el cuidado.


10. La ausencia de un plan

Al final, la familia sale sin una hoja de ruta.
Saben el nombre del problema, pero no los pasos a seguir.
Un diagnóstico sin plan es como entregar un mapa sin destino.


Cómo debería ser distinto

El diagnóstico del deterioro cognitivo no puede ser un puzle roto.
Necesita un plan integral, con un responsable clínico que coordine, escuche y trace objetivos claros a 30, 60 y 90 días.

No se trata de sumar más pruebas ni más fármacos.
Se trata de dar claridad y dirección.


El sistema falla porque se conforma con nombrar la enfermedad.
Pero lo que cambia la vida de una familia no es un nombre, es un plan.

No deberíamos aceptar como normal la resignación.
Y, mucho menos, la soledad.

¿Te has sentido identificado en algunos de estos puntos?
Yo sí, en los 10.
Por eso en Geriatría Contigo trabajamos en un Programa Continuado, para mejorar la vejez de nuestro ser querido, con una hoja de ruta clara.
Trabajamos desde varios ángulos. Para una mejoría de la salud general.
Pero sobre todo, para dar tranquilidad a la familia.
¿Quieres saber más del Programa?
Te lo cuento en breve. No te olvides de escribirme tu experiencia en comentarios.

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El ejercicio que limpia el cerebro

Lo que descubrimos cuando el cuerpo se mueve con constancia…

Durante años hemos dicho que moverse es bueno para el corazón, para el ánimo, para la fuerza. Pero hoy vengo a contarte algo más profundo: el ejercicio también limpia el cerebro. Literalmente.


Un sistema de limpieza cerebral que despierta con el movimiento

Nuestro cerebro no tiene escoba ni esponja, pero sí cuenta con un sistema llamado glinfático (sí, con G), que actúa como una red de canales que se activan sobre todo durante el sueño.

Su función: eliminar toxinas, proteínas mal plegadas y desechos celulares que, si se acumulan, pueden favorecer enfermedades como el Alzheimer o el párkinson.

Imagina un río que recorre el interior del cerebro, empujando lo que sobra hacia fuera. Ese río fluye mejor si cuidamos ciertas cosas: dormir bien, no tener la presión arterial muy alta… y ahora lo sabemos con evidencia: hacer ejercicio físico regular también lo activa.


¿Qué descubrieron?

Un grupo de científicos coreanos (Yoo et al., 2025) ha demostrado que 12 semanas de ejercicio aeróbico suave, en bicicleta estática, tres veces por semana, durante 30 minutos, mejora el flujo del sistema glinfático.

Pero no solo eso: también mejora el funcionamiento de los vasos linfáticos meníngeos (mLVs), una especie de “desagües” en las membranas que rodean el cerebro.

Ambos sistemas juntos funcionan como el sistema de limpieza integral del sistema nervioso central.

Y lo más hermoso: observaron también una disminución de proteínas inflamatorias en la sangre, lo que sugiere un efecto antiinflamatorio potente del ejercicio sostenido.


¿Cómo lo midieron?

Sin pinchazos en la médula, sin intervenciones agresivas.

Usaron técnicas de resonancia magnética avanzadas, no invasivas, con contraste intravenoso y tecnologías llamadas T1 mapping dinámicoblack-blood imaging (BB) e IR-ALADDIN (nombre digno de cuento).

Estas técnicas permiten ver cómo fluye el líquido que baña y limpia el cerebro. Un hallazgo limpio, elegante y esperanzador.


¿Y esto qué significa para ti, para mí, para las personas mayores?

Que cada caminata, cada pedaleo, cada pequeña rutina de ejercicio mantenida en el tiempo no solo fortalece músculos o pulmones.

También lava la mente, reduce la inflamación cerebral y podría proteger contra el deterioro cognitivo.

Es una medicina invisible que no viene en pastillas, sino en pasos, en movimientos, en compromiso con uno mismo.

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Reflexión final

A veces pensamos que envejecer es ir acumulando desgaste. Pero quizás también podamos pensar en el envejecimiento como una oportunidad para afinar los mecanismos de limpieza interna.

Para mover lo que pesa. Para hacer espacio. Para cuidar lo más delicado que tenemos.

Camina. Muévete con cariño.

Tu cerebro te lo agradecerá en silencio, como hacen las cosas sabias.


Ahora tú

Si te ha parecido interesante, compártelo con quien necesite una razón más para moverse hoy.

Y si tú o una persona mayor cercana está perdiendo fuerza, equilibrio o memoria, recuerda que estás a tiempo de actuar con objetivos claros y sencillos

Agenda una consulta conmigo para valorar juntos cómo recuperar salud física y mental.

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La Velocidad de la Marcha Predice la Salud

La velocidad de la marcha como indicador de salud en adultos mayores es un parámetro que no solo mide la capacidad de caminar, sino que predice múltiples aspectos de la salud, desde la funcionalidad hasta el riesgo de enfermedades graves. En este artículo, exploramos cómo la velocidad de la marcha se ha convertido en un marcador clave para evaluar la salud y la recuperación de los adultos mayores, y cómo su medición ayuda a tomar decisiones clínicas más informadas.

Persona mayor caminando para valorar la velocidad de la marcha
Persona mayor caminando para valorar la velocidad de la marcha

¿Qué es la Velocidad de la Marcha?

La velocidad de la marcha se refiere a la rapidez con la que una persona puede caminar, medida en metros por segundo (m/s). Aunque caminar es una actividad cotidiana, la velocidad de la marcha involucra una compleja coordinación de varios sistemas del cuerpo, incluyendo el sistema nervioso, cardiovascular, musculoesquelético y respiratorio. Por lo tanto, la marcha actúa como un “termómetro” del estado general de salud de una persona mayor, reflejando la eficiencia de estos sistemas.

La Velocidad de la Marcha como Predictor de Salud

Velocidad de la Marcha y Mortalidad

Numerosos estudios han demostrado que una marcha más lenta está estrechamente asociada con peores resultados de salud, incluidos mayor riesgo de mortalidad. Según Studenski et al. (2011)la velocidad de la marcha es un predictor independiente de la mortalidad en adultos mayores, igual que otros signos vitales como la presión arterial o el pulso. Incluso una pequeña reducción en la velocidad de la marcha, como una disminución de 0,1 m/s, puede correlacionarse con un mayor riesgo de muerte prematura (Zhang et al., 2025).

Velocidad de la Marcha y Deterioro Cognitivo

Además de su relación con la mortalidad, la velocidad de la marcha también se ha asociado con el deterioro cognitivo. El estudio de Collyer et al. (2022) encontró que los adultos mayores que presentaban una disminución en su velocidad de la marcha tenían un mayor riesgo de desarrollar demencia en los años posteriores. Esto convierte a la velocidad de la marcha en un indicador clave para detectar de manera temprana problemas cognitivos que podrían requerir intervención.

Velocidad de la Marcha: Un Indicador Integral de la Salud del Adulto Mayor

La Conexión entre Marcha y Cognición

En la geriatría, sabemos que mente y cuerpo están intrínsecamente conectados, especialmente a medida que avanzamos en edad. La velocidad de la marcha no solo refleja el estado físico, sino también la salud cognitiva. Un deterioro cognitivo frecuente se manifiesta con una marcha más lenta o torpe, lo que sugiere que, al medir la velocidad de la marcha, podemos detectar signos tempranos de problemas cognitivos. Este enfoque integral es clave para mejorar la detección y la intervención temprana en los adultos mayores.

La Velocidad de la Marcha y la Sarcopenia

La sarcopenia, caracterizada por la pérdida de masa y fuerza muscular, es otro de los factores que afecta la marcha de los adultos mayores. Se ha demostrado que una velocidad de la marcha reducida está asociada con la sarcopenia severa. Según el Global Leadership Initiative on Sarcopenia (GLIS, 2023), los adultos mayores con sarcopenia y marcha lenta tienen un riesgo significativamente mayor de mortalidad. Medir la marcha no solo evalúa la capacidad de caminar, sino también la salud muscular y la funcionalidad general.

Velocidad de la Marcha y Salud Cardiovascular

La salud cardiovascular también está estrechamente vinculada con la velocidad de la marcha. Un estudio realizado por Liu et al. (2023) demostró que los adultos mayores con mayor velocidad de marcha tienen un menor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares como infartos y accidentes cerebrovasculares. La marcha rápida refleja una mejor salud cardiovascular y una mayor eficiencia en la circulación sanguínea.

Cómo se Mide la Velocidad de la Marcha

La medición de la velocidad de la marcha es sencilla y rápida. Generalmente, se le pide al paciente que camine una distancia corta, por lo general 4 metros, a su ritmo habitual. El tiempo que tarda en recorrerla se divide entre la distancia para obtener la velocidad en metros por segundo (m/s). Es importante que la medición incluya una fase de aceleración y desaceleración antes y después de los 4 metros cronometrados para obtener resultados más precisos.

¿Qué Significa la Velocidad de la Marcha?

Mayor o igual a 1,2 m/s

Una velocidad de marcha superior a 1,2 m/s indica una excelente movilidad y la capacidad de realizar actividades cotidianas sin restricciones, como cruzar calles con semáforos con seguridad.

Alrededor de 1,0 m/s

Este rango es considerado normal para adultos mayores independientes, lo que sugiere una buena salud funcional.

Alrededor de 0,8 m/s

Una velocidad de marcha inferior a 0,8 m/s está asociada con un mayor riesgo de caídas, deterioro funcional y dependencia.

Menos de 0,6 m/s

Este es un umbral crítico, asociado con un alto riesgo de mortalidad y discapacidad. Los pacientes que caminan más lentamente que esto a menudo requieren una evaluación geriátrica integral.

Conclusión: La Velocidad de la Marcha como Herramienta Clave en la Geriatría

La velocidad de la marcha es mucho más que un simple parámetro de movilidad. Como hemos visto, actúa como un indicador integral de la salud de los adultos mayores, reflejando tanto su estado físico como cognitivo. Medirla y monitorearla es crucial para predecir la salud futura y para intervenir a tiempo, ya sea para prevenir caídas, detectar deterioro cognitivo o mejorar la recuperación postquirúrgica.

Si eres un familiar, un profesional de la salud o un adulto mayor, te animo a que empieces a considerar la velocidad de la marcha como un signo vital. Si eres profesional de la salud, integra este test en tu consulta y si eres un adulto mayor, no subestimes la importancia de caminar a un buen ritmo para tu salud.

Un Llamado a la Acción

Si eres un adulto mayor, un familiar o un profesional de la salud interesado en aprender más sobre la velocidad de la marcha y cómo puede beneficiar la salud de los ancianos, te invito a ponerte en contacto. Juntos podemos trabajar para promover un envejecimiento más saludable y una mejor calidad de vida para todos.


Referencias

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Valoración del deterioro cognitivo: ¿qué es y cómo puede ayudarte?

Soy la Dra. Paola Ríos Germán, Especialista en Medicina Preventiva, Geriatría y Cuidados Paliativos. En Geriatría Contigo, sabemos que el deterioro cognitivo no solo afecta la memoria, también influye en la calidad de vida, la independencia y las relaciones sociales de nuestros pacientes.

¿Qué incluye una valoración completa del deterioro cognitivo?

Para realizar una evaluación precisa del deterioro cognitivo es fundamental:

  • Historia Clínica Completa: Información detallada sobre antecedentes médicos, síntomas y evolución.
  • Evaluación Neuropsicológica del deterioro cognitivo: Adaptada a cada paciente para medir áreas como memoria, atención, lenguaje y funciones ejecutivas.
  • Analítica Completa: Para detectar y descartar causas tratables como alteraciones en tiroides, calcio, B12, ácido fólico, déficit de hierro, otras hormonas, vitaminas, minerales, etc
  • Pruebas de Imagen Cerebral: Como resonancia magnética o TAC, para descartar patologías estructurales como hidrocefalia o tumores.

En España, la valoración del deterioro cognitivo suele ser realizada por geriatras o neurólogos, ambos profesionales capacitados para diagnosticar y orientar adecuadamente.

¿Por qué elegir una valoración geriátrica integral en Geriatría Contigo?

Porque nuestros especialistas no solo evalúan tu salud cognitiva, también consideran tu estado físico, nutricional, emocional y social, además de revisar exhaustivamente tu medicación. Sabemos que la persona es un conjunto integral, no solo una cabeza.

Una evaluación integral del deterioro cognitivo ayuda a:

  • Diagnosticar con precisión.
  • Crear planes personalizados de tratamiento.
  • Mejorar tu calidad de vida y autonomía.

Próximos pasos:

Enlaces útiles:

Comparte esta entrada con alguien que pueda necesitar esta información sobre deterioro cognitivo y no olvides dejarnos tu comentario o pregunta aquí abajo. Tu salud y la de tus seres queridos merecen una atención integral y de calidad.

Dra. Paola Ríos Germán
Especialista en Medicina Preventiva, Geriatría y Cuidados Paliativos
Doctora en Medicina
Fundadora de Geriatría Contigo

#DeterioroCognitivo #SaludMental #Geriatría #Prevención #SaludIntegral #Neuropsicología

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Cómo hacer un plan de acción en salud

paciente de doctora Paola Rios German geriatra

Ser mi propio coach y cómo diseñar un plan de acción en salud

Hace 14 meses, mi «nuevo año» comenzó de una forma inesperada. Descubrí que un familiar cercano tenía un problema de salud que desconocía por completo. Ya estaba desbordada con otros temas personales y de salud, pero algo dentro de mí —mi moral— quiso hacerse escuchar.

No sabría explicarlo, pero sentí que mi moral y yo necesitábamos sentarnos a hablar como amigas. Reflexionamos sobre miedos, objetivos y metas. Esta práctica se convirtió en un hábito semanal. Fui mi propio coach. Y así diseñé un plan de acción en salud, como lo hago con mis pacientes. Desde el comienzo vi resultados y aún los sigo viendo.

Si tú también te sientes abrumad@ con problemas de salud familiares, aquí tienes las líneas generales para crear tu propio plan.


Los 4 pasos para diseñar un plan de acción en salud

1. Saber dónde estás

Responder a la pregunta «¿En qué momento estamos?» es el primer paso para un buen plan. Para ello es importantísimo un buen diagnóstico.

Busca:

  • Profesionales de confianza que te hablen claro (y no lo atribuyan todo a la edad).
  • Personas empáticas que te guíen con estrategias concretas.

En mi caso, una profesional apareció en el momento justo, pero tuve que buscar al resto durante meses.

2. Plan de acción en salud

Aunque un diagnóstico es importante, no es suficiente. Necesitas un plan de acción en salud con metas claras que te brinden paz mental.

Consejo: No te conformes con un «es normal por la edad». Como geriatra y como familiar, sé que siempre hay algo que se puede hacer.

3. Un plan debe incluir mejoras

Un plan de acción en salud efectivo debe centrarse en avances visibles:

4. Dividir el plan en mini objetivos

No intentes hacerlo todo de golpe. Divide el plan en pequeños pasos mensuales para que sea manejable.

paciente de doctora Paola Rios German geriatra

Un caso real: Manuel

Manuel tenía varias caídas al mes y un deterioro mental progresivo que preocupaba a toda su familia. Durante años, buscaron soluciones en diferentes países sin éxito.

Hace 14 meses comenzamos a trabajar juntos, y los resultados han sido increíbles:

  • Ya no se cae. ? [Enlace a post sobre alteraciones de la marcha y equilibrio https://geriatriacontigo.com/2022/07/03/equilibrio]
  • Ha recuperado habilidades cognitivas: ahora lee, razona, hace la compra solo e incluso realiza cálculos mentales.
  • La enfermedad sigue ahí, pero hemos logrado frenarla y mejorar su calidad de vida.

Este verano, tras 30 años, me reencontré con Manuel en Valencia. Como puedes ver en la foto, su vitalidad física y mental me llenó de satisfacción. Puedes ver el vídeo de su recuperación aquí:
Ver vídeo aquí


¿Necesitas ayuda con tu plan de acción en salud?

Si tú o un ser querido necesitan orientación en un caso similar, estoy aquí para ayudarte. Juntos podemos diseñar un plan que marque la diferencia.


¿Quieres saber más sobre cómo responder «¿En qué momento estamos?»?

Estoy desarrollando un curso gratuito donde profundizo en esta pregunta clave y en cómo diseñar un buen plan de acción en salud. ¡Para familiares y profesionales!

Escríbeme para más información:
info@geriatriacontigo.com

Paola Ríos Germán
Médico especialista en Geriatría y Medicina Preventiva



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Mi madre tiene problemas de memoria. Un caso de enfermedad de Alzheimer

mi madre tiene problemas de memoria

Mi madre tiene problemas de memoria. Un caso de enfermedad de Alzheimer. Este ejemplo me gusta mucho.

La familia tenía un gran miedo al diagnóstico.

Pero les expliqué al inicio que haría varias cosas para mejorar todo lo que podía la situación de esta mujer, y así fue. No todo con medicación. Hay temas muy importantes, que en conjunto hacen que la salud de la persona mayor mejore.

El inicio

Sonia tiene 79 años, es una persona muy sociable y le gusta el mundo del arte.

Como vive en el centro de Madrid, va todas las semanas al cine, al teatro, a museos.

Queda con amigas para el brunch, a comer, a merendar. El fin de semana tampoco para.

Un día se cayó en la calle y la llevaron al hospital en ambulancia.

En urgencias acudieron los hijos y se dieron cuenta que su madre contó una historia de lo que había pasado… y a la media hora no lo recordaba…. así que les contó otra historia finalmente.

Al otro día, en casa, todo volvió a la normalidad. Pero la familia no olvidó este detalle.

Cambio de domicilio

Al mes se fueron a la playa. Ella, el marido, los hijos y los nietos.

Sonia, en esa casa que conocía desde hacia más de 4 décadas: se perdió dentro y fuera de casa.

No sabía dónde estaba el baño, ni la cocina. Pero trataba de ocultarlo todo lo que podía.

Creo que lo hubiese conseguido… pero el incidente en urgencias había dejado en alerta a todos.

Entre ellos, le hicieron algunas preguntas muy sencillas y se dieron cuenta que no recordaba bien la casa, el día, el o el año actual.

Tampoco estaba segura de nombre de los nietos y me llamaron – Somos tal y tal, perdone que le llamemos con tan poco tiempo de antelación. Mi madre tiene problemas de memoria. Necesitamos una cita lo más pronto posible.

Primera cita

Cuando vi a Sonia, vi una persona muy alegre, con mucha energía, llena de vida.

Le pregunté por varias cosas y sin darle mucha importancia, le pasé una prueba cognitiva.

Lo que sucede es que a veces, el sentirte evaluado y no contestar bien… puede hacer que las personas pasen nervios o vergüenza. No fue el caso porque me esmero mucho para que no lo pasen mal.

Ese día retiré la medicación innecesaria y pedí varias pruebas.

Analítica

La analítica llegó después de 3 días. Tenía varios déficits. Sonia, entre amigos y museos, muchas veces se olvidaba que no había comido.

Es más, había bajado 10 kilos. Repuse todos los déficits de la analítica y esperé más pruebas.

Dos semanas después

Sonia había mejorado mucho, pero era evidente que tenía una Enfermedad de Alzheimer.

Descartamos una alguna enfermedad maligna.

Subió 2 kilos y comenzamos con un tratamiento específico.

Mi madre tiene problemas de memoria… un mes después

La familia cada día estaba más tranquila. Habían visto que su madre había mejorado y saber que habían actuado tan rápido, les dio paz.

Sonia había ganado 2 kilos más (y luego 2 más)

Cada vez que voy a verla, la veo mejor. Tiene un síndrome del ocaso, leve.

Pero el resto del día está bastante orientada.

Sigue saliendo, pero los amigos ya saben qué pasa y preguntan en casa por el tema de las comidas para que no vuelva a pasar el mismo suceso.

Con respecto al tratamiento no farmacológico: fijamos objetivos concretos

¿El Alzheirmer se puede revertir?

No, la enfermedad sigue su curso. Pero a veces no solo tenemos a esta enfermedad. Como cuento aquí, Sonia tenia

  • varias deficiencias en la analítica.
  • Tenia medicación que no necesitaba y favorecían las caídas y el deterioro cognitivo.
  • No hacia ejercicio físico. Tenía una alteración de la marcha.
  • Comía mal por el problema de memoria
  • Sonia había tenido dos fracturas y no tenía tratamiento antiosteoporótico. Así que solucionamos este problema de falta de tratamiento.
  • Tenía varias cosas (síndromes geriátricos).

La medicación que damos no es para deshacer la enfermedad. La solemos dar para que todo vaya un poco mas lento (a veces la damos por alteración de la conducta). Tiene varias contraindicaciones, por lo que no se lo ofrecemos a todos. Hay un pequeño grupo de pacientes en la que vemos esta mejoría. Pero en este caso en concreto, no solo dimos medicación para la E. de Alzheimer. Por ejemplo, casi al ir a dormir, Sonia comienza a repetir varias veces lo mismo. Pero en casa ven en conjunto, que ella va mejor.

Problemas de memoria… ¿Miramos hacia otro lado?

A veces, ante la misma situación

¿Qué te ha parecido este relato? Compártelo con quien lo necesite. ¿Te puedo ayudar?

Me puedes escribir a info@geriatriacontigo.com

un abrazo

Peggy Ríos Germán

Geriatra / Preventivista

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Mi madre tiene problemas de memoria, ejemplo 1

mi madre tiene problemas de memoria

Mi madre tiene problemas de memoria, ejemplo 1. Esta es una entrada donde te explico con un ejemplo el deterioro cognitivo y/o físicos leves. Este deterioro, además de ser leve, puede ser reversible (como en algunos casos ocurre).

Deterioro cognitivo leve

EN un deterioro cognitivo leve hay un problema, como el de memoria, pero este problema no afecta las Actividades Instrumentales de la Vida Diaria (AIVD). Las actividades instrumentales de la vida diaria son según la escala de Lawton y Brody son

  • ir a la compra
  • hacer las cuentas bancarias por ejemplo
  • poder coger el transporte como un taxi, un autobús,
  • aseo de la casa
  • hacer la comida
  • ver por su medicación
  • usar el teléfono
  • lavar la ropa

Cuando hay afectación de estas actividades, nos dicen que sí logran hacerlas cuando no ven otro remedio. Pero lo menos que pueden porque no se sienten bien por otras cosas. Suele ser reversible (como en la depresión). Efectivamente, vemos mejoría al iniciar algún plan médico. Para llegar a esta conclusión (deterioro cognitivo leve), en España, necesariamente tenemos que ser especialista de Geriatría o de Neurología.

Deterioro de la marcha leve

El deterioro físico leve no se describe habitualmente. Pero hace unos años, haciendo un trabajo con el Registro Nacional de Fractura de cadera (RNFC), describimos este problema en un artículo científico. Por ejemplo, si caminas solo en todo tipo de superficie

Pero luego, por una fractura por ejemplo, solo puedes caminar en llano (no subes ni bajas escaleras), estaríamos hablando de un deterioro leve de la marcha.

Esto es lo que hacía en realidad una de las paciente que vi hace unos meses, que no salía de casa. Ella decía que solo quería estar sentada o acostada. Te dejo un video.

Te cuento un ejemplo

Hace unos meses me llamaron los hijos de esta mujer. 70 anos. Comenzaron con «mi madre tiene problemas de memoria». Me contaron que sabían que no era normal, porque me habían visto en varios videos en RRSS.

Esta persona en concreto no salía de casa y estaba muy repetitiva. Por esto se dieron cuenta los hijos que algo pasaba. Presentaba un deficit de vitamina D, el Minimental tenía pocos fallos, el escáner no nos dio pistas de alguna enfermedad en concreto. Le habían revisado ya temas de corazón y pulmones y no era eso. Sin embargo, sí tenia una medicación que hacia que la frecuencia cardiaca fuese más lenta de lo que tenia que ir. Casi un 50% más lento.

La he visto ya unas 5 veces, la primera vez recopilé la información y retiré la mitad de esta medicación (el de la frecuencia cardiaca). La segunda vez, le retiré toda esta pastilla y la cambié por otra (además que le agregué vitamina D). Hicimos un calendario donde le marcaba los días que ella decía que podía salir con las amigas. Ese día nos dimos cuenta que ademas tenía depresión. La tercera vez, cismo que la frecuencia cardiaca era normal. Hablamos de osteoporosis, porque tenia signos y una prueba donde nos indicaba que tenia osteoporosis. La cuarta vez, vimos que ya estaba saliendo a caminar (muy poco), y había visto a una amiga (muy poco). Pero de ejercicios nada de nada (si la persona mayor es muy sedentaria, la medicación no hace todo el efecto que nos gustaría).

Tema social

Fui hablando con los hijos. Ellos buscaron las soluciones. Finalmente ella se apuntó en cursos del ayuntamiento. Ella comenzó a pintar y a ver a nuevas personas. Los hijos comenzaron a veles más seguido (vivían lejos). Y ahora ella está mucho mucho mejor. Cada mes me mandan fotos de ella o la veo en la consulta. La veo más alegre, sale cada vez más, se ha ido de viaje a ver a sus primos, de vacaciones con el marido. Los hijos se turnan y van a verles todas las semanas. El examen de memoria que le repetí al cabo de unos meses era normal.

Consejo

Si también piensas lo mismo, mi madre tiene problemas de memoria… No lo dejes para después. Hay muchas cosas que se pueden hacer. Aquí te dejo un enlace de porque debemos verlo, estudiarlo y tratarlo si es necesario.

Esta es una de las paciente que veo en videoconsultas, para que os hagáis una idea que, a pesar de no estar donde vivo, las bondades de la geriatría pueden llegar por otros medios a todo el mundo.

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¿Por qué mi madre con deterioro cognitivo no es cariñosa conmigo? ¿Qué puedo esperar?

porque padre madre

¿Por qué mi madre con deterioro cognitivo no es cariñosa conmigo? ¿Qué puedo esperar? Cuando me consultan por alteraciones del comportamiento hay muchas preguntas que son complicadas ¿Por qué mi madre con deterioro cognitivo grita? ¿Por qué se altera? ¿Por qué come galletas o come muchas veces? ¿Por qué repite lo mismo? ¿Por qué quiere una manta y mecerse? Las respuestas, muchas veces, no tienen una única explicación.

Puede que la pregunta, más cargada de emociones sea esta ¿Por qué mi madre o padre es tan poco cariñosa o cariñoso conmigo?.

En esta entrada, hago referencia a las personas con deterioro cognitivo. Pero en realidad, las respuestas pueden usarse para personas sin deterioro cognitivo igualmente.

Todos tenemos una mochila grande a espaldas. Todos, yo, tú… tu ser querido

Los comportamientos son generados por un cúmulo de situaciones. Muchas situaciones son actuales (el carácter del cuidador, el tiempo que tienen para cuidarnos), temas del pasado y ten en cuenta que muchos temas jamás han salido por la boca de tu ser querido. Muchas situaciones dolorosas van con nosotros a la tumba. Ten en cuenta eso.

Por ejemplo, tengo pacientes que han corrido por la noche durante las guerras mundiales (aquí, en otros países), debajo de aviones, y han pasado bombardeos. A día de hoy, cuando escuchan un avión sufren muchísimo. No es necesario pasar por esto para tener un comportamiento cuyo origen se traslada a muchos años antes.

Las personas con E. de Alzheimer u otras demencias, frecuentemente tienen problemas para recordar temas actuales. Sin embargo, algunos, conforme pasa la enfermedad, recuerdan cada vez más vívidamente temas del pasado. Desde lo felices que eran con sus madres, hasta problemas duros que nunca solucionaron siendo más jóvenes.

Tened en cuenta, que socialmente, el hecho de recordar con dolor temas del pasado no está bien visto. Hablarlo, decir que necesitamos ayuda por ello, tampoco lo está. Ir al psicólogo o al médico por algo que nos ronda en la cabeza y que necesita que lo saquemos… no está bien visto hoy. Pero hace años era aun peor. Si escucháis lo contrario, la verdad es que yo no lo veo. Puede que haya mejorado un porcentaje mínimo, pero no está bien visto. ¿Qué se hacía antes? Nada. Lo cargabas contigo (en tu mochila) y seguías caminando.

Lo contrario también existe. Darle mil vueltas en la cabeza a un mismo tema. A veces es agobiante, ¿verdad? Pero claramente, es lo mismo. Tenemos una herida que se ha curado bien, y que por temas familiares, genéticos, ambientales, etc. no lo podemos dejar ir.

Mi madre o padre no es cariñosa o cariñoso conmigo

Este tema genera mucho dolor a los familiares. Pero, imagínate que eso no dependa de él o ella. Probablemente esto, incluso le haya pasado siempre, no solo ahora que tiene deterioro cognitivo.

Pero antes, no se notaba como a día de hoy. Imaginaros todo lo que ha pasado él o ella.

  • Problemas de apego en la infancia. Hasta ahora, la gran mayoría de madres o padres que veo que son poco cariñosos, también han recibido poco cariño cuando eran niños.
  • Problemas de personalidad. Yo he visto familias con una madre cariñosa y un padre con algún trastorno de la personalidad que solo podía tener una relación afectiva con su pareja, pero con nadie más. Ni siquiera con los hijos.
  • Hay problemas genéticos que hacen que la persona no conecte igual con otras personas como ves en otras madres. Son cariñosas, sí. Pero no como otras madres.
  • Las personas que han vivido en violencia doméstica tienen heridas que llevan toda la vida.
  • Problemas de convivencia. Imaginaros una persona que ha recibido poco cariño de niño, y luego se casa con alguien que no solo es poco cariñoso. Sino que a veces es sarcástico o agresivo con su pareja. Además, ahora uno de los dos tiene deterioro cognitivo. Esto es muy frecuente.
  • El deterioro cognitivo, lamentablemente a veces hace que las personas cambien su forma habitual de ser. Aunque lo más habitual es que con el paso de los años se potencien sus rasgos de personalidad.

La respuesta está en la compasión

Cuando veo a las familias, hay dos tipos de perfiles. Unas que tienen muchos problemas médicos y la parte médica se «come» el tiempo de la consulta. Siempre hablo de medidas no farmacológicas, pero a veces, hay que correr para evitar que el paciente se deteriore. (Imaginaros a una persona mayor ha salido de una operación). En el otro tipo de perfil, la persona mayor está bastante estable. En esta situación, hablo de medidas generales desde el inicio. Es ambas situaciones, trato de abordar lo mas antes posible la relación de la persona mayor y sus cuidadores. Y más tarde o mas temprano me cuentan sus miedos y lo que mas les duele de toda la enfermedad.

Les explico lo que ahora estoy escribiendo. Muchas veces esta relación madre-hija o padre-hijo viene de años atrás, pero igualmente, duele Les explico que el comportamiento de su madre o padre se debe a una multitud de factores y que no siempre depende de ellos.

Trato de hacerlo en un entorno tranquilo, sin la persona mayor delante. Trato de poner todos los ejemplos que recuerdo, para que sepan que es muy muy común.

Finalmente veo, existe una sensación de comprensión y de compasión. Me explican o me mandan un audio días o semanas depures en la siguiente consulta. Me cuenta que pasan del siguiente pensamiento «¿por qué él o ella son así?» a

  • «soy feliz al verte tal y como eres ahora»
  • «soy feliz aunque no me abraces ni me hables con la dulzura de otras madres»
  • «yo sé que has pasado por mucho y te quiero».
  • Todo esto es un proceso, no es magia, no es de un día para el otro.

Gracias a mis queridos amigos

Llevo muchas semanas hablando sobre este tema con unos amigos expertos. Luis Fernandez de Gerontología Time y Julia Ballestero de Nuupmontessori

A veces, escucho unas historias que me parecen muy crudas y obviamente, trato de dar respuestas. Pero creo que lo que digo, se pueden decir con otras palabras, y le pedí que me ayudaran.

Sé que el dolor de preguntas sin respuestas de nuestros progenitores son muy duras.

Las reflexiones de Luis y Julia, me parecen tan hermosas que les pedí que me dieran el regalo de darme estas reflexiones en vídeo y los dos aceptaron encantados. Los dejo aquí, espero que os sirva.

un abrazo enorme,

Peggy

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Guía rápida ante alucinaciones en tu ser querido

alucinaciones en personas mayores

Te explico una guía rápida ante alucinaciones en tu ser querido. Es importante que vayas de la mano con tu geriatra de confianza.

Alucinaciones no conocidas

Si las alucinaciones no son conocidas, es importante que sepas que son una urgencias médica y se debería acudir a al hospital, avisar a tu médico habitual o decirlo en la residencia para que valoren el caso. Pueden haber muchas causas. Cada persona es distinta como lo vimos en la entrada anterior. Tu medico te dirá su impresión. IMPORTANTE. Las alucinaciones NO SON PARTE NORMAL de una persona mayor.

Alucinaciones conocidas

Si son conocidas, y ya lo ha VISTO un especialista, pueden que te hayan explicado que son parte de una enfermedad neurodegenerativa o son parte de un delirium y pueden que pasen con el tiempo.

Recomendaciones generales para las alucinaciones

Resumiendo, las alucinaciones pueden causar dos tipos de sensaciones en tu ser querido

1??Que sean muy infrecuentes, que NO le causen malestar. Que no le veas con el ceño fruncido. Si no habla, que no sientas que pasa miedo. 

2??Que sean frecuentes, que causen miedo o malestar en tu ser querido. Si no habla, lo verás en su semblante. Que te diga que son muy desagradables, como sangre, atropello, animales que no le gustan, niños que amenazan.

Te dejo un video para que lo veas mejor

https://www.instagram.com/reel/CczXCSjvsCa/?igshid=YmMyMTA2M2Y=

En ambos casos, siempre usar primera las medidas no farmacológicas

Medidas no farmacológicas para las alucinaciones

  1. Validar lo que ve, no podemos decirle como primera opción que no hay nada porque él o ella sí lo ven
  2. Reorientar en tiempo, espacio y persona. Yo soy… tú eres, estamos en… hemos venido al hospital por… hoy es tal día…
  3. Cuando le veamos tranquilo, podríamos cautelosamente preguntar si lo sigue viendo.
  4. Por ejemplo, si ve niños jugando, pedir a los niños que se retiren. Si ve una cucaracha, hacer como si la espantáramos. Suele funcionar y a veces es suficiente en algunas personas. 
  5. Pedir ayuda a un especialista

Medidas farmacológicas en las alucinaciones

En el segundo caso, las alucinaciones son frecuentes y causan malestar. Repito, además ya son conocidas y tienen una causa estudiada.

  1. Iniciar con las medidas no farmacológicas.
  2. Avisar a tu médico de confianza
  3. Probablemente necesite alguna medicación ?
  4. Si deja de tener las alucinaciones en unos días o semanas, tan importante como agregar ? es saber retirarlo. 

Importante en el tratamiento farmacológico de las alucinaciones

Lo que buscamos con el tratamiento farmacológico es que tu ser querido no tenga alucinaciones desagradables. Nunca el objetivo será que esté somnoliento todo el día. Esto es una pregunta muy frecuente. 

Puedes compartir esta entrada,

Gracias,

Peggy Ríos Germán

Especialista en Geriatría

Especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública