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Problemas por la hospitalización

hospitalización ancianos

La hospitalización es un proceso donde la persona entra en una zona totalmente distinta a la que habitualmente vive para ser atendida por un problemas más o menos importantes o graves. No hablamos de pocas horas, hablamos normalmente de uno o dos días, semanas o incluso un poco más.

El beneficio final de una hospitalización es positiva en términos generales.

Además es un lugar necesario en que caso de algunas enfermedades (como algunos tipos de neumonía, cirugías).

¿Hay problemas por la hospitalización?

Sí, muchos. Te dejo algunos ejemplos con consejos para prevenirlo o resolverlo de la mejor manera.

Infecciones

Las infecciones pueden llegar a las personas de distintas maneras.

Una de ellas es con la mala técnica de lavados de manos, por lo que la recomendación es que antes de entrar a ver a una persona hospitalizada (antes de entrar en la puerta) nos lavemos las manos, después de cerrar la puerta otra vez, y luego antes de tocar al paciente .

Y luego todo al revés, después de tocarle, antes de irnos y fuera de la habitación

¿Quiénes? todos, sanitarios, familiares, los pacientes, todos.

¿solución?

muchas, todas pasan porque la estancia sea la más corta posible y un correcto lavado de manos.

Delirium

¿Habéis escuchado alguna vez decir esta expresión: es que cuando entra en el hospital se le va un poco la cabeza?

Es muy frecuente en las personas mayores, solo el hecho de cambiar del domicilio a un hospital lo puede favorecer.

Hay muchas técnicas que mejoran esto:

  • caminar,
  • hidratarse,
  • llevar las gafas y audífonos,
  • mantener visitas
  • Hay muchos estudios donde se ven que un entrenamiento multicomponente (que incluyen pesas), mejoran todos los problemas en la hospitalización como el delirium
  • La principal técnica siempre será volver al domicilio habitual.

Deterioro funcional durante la hospitalización

Hay un estudio donde se ve que las 2/3 partes de los mayores que se hospitalizaban perdían la capacidad de hacer las actividades básicas de la vida diaria durante la hospitalización. O la capacidad de la marcha.

Como en el caso anterior, lo ideal es mantenerse activo en la hospitalización, caminar, ir al baño solos o acompañados si lo necesitamos, y cuanto menos la estancia mejor.

Malnutrición

Las personas mayores pueden llegar malnutridas al hospital. O irse con malnutrición de allí.

¿Porqué? Porque normalmente ingresan por un proceso que requiere de muchas proteínas del cuerpo (proceso catabólico) y no podemos hacerle frente. No te olvides de una consulta de nutrición según tu localización en este enlace

Consulta de nutrición.

Sarcopenia

A partir de los 30 o 40 años se pierde el 1% de la masa muscular. De lo que queda, se pierde el 1% de la calidad del músculo. En una hospitalización, se puede perder tanto la calidad y la cantidad del músculo de forma acelerada. Si tienes dudas, puedes mandarnos un mensaje o escribirnos en el formulario.

¿Te gustó esta entrada?

Cuéntamelo, estaré encantada de leerte ¡y de responderte!

Un abrazo

Peggy Ríos Germán

Médico especialista en Geriatría. Especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública

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¿En casa o en residencia de ancianos?

Vivimos en una sociedad donde hay que tomar decisiones importantes en varios hitos de la vida. Como cuando dejamos a un bebé en la guardería porque tenemos que incorporarnos al trabajo, cuando tenemos que dejar a un niño en las extraescolares a pesar de las largas horas de clase porque no nos queda otra, y así seguimos hasta cuando somos muy mayores y no sabemos si quedarnos en casa o en ir a una residencia de ancianos.

Lo cierto es que en España, a diferencia de los demás países desarrollados, las personas mayores pueden ir a una residencia de ancianos sin ninguna limitación. Es por eso que en las residencias no solo vemos a personas dependientes, sino también personas muy independientes. Antes de la pandemia, habían personas salían todo el día a la calle y volvían a la residencia para comer y a dormir. Por ello, si una persona se sentía sola en casa, si no le gustaba la sensación de vivir o comer sola (al enviudar por ejemplo), podía ir vivir a una residencia de ancianos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que debería haber un mínimo de residencias de ancianos por país para las personas mayores. En España estamos por debajo de esa cifra. En caso de las personas mayores dependientes, este mínimo tiene una explicación. A simple vista puede que permanecer en casa parezca el mejor lugar para vivir, sin embargo, esto no es así el 100% de los casos. La OMS también dice que 1 de cada 10 personas sufren algún tipo abuso en casa. Por último nos dice que la persona mayor no siempre está atendida por una persona que sepa brindar cuidados a este tipo de personas. Cada persona y cada familia es distinta y tiene distintas necesidades.

Lo cierto es que después de ver a pacientes que viven en casa y en residencias haré una lista de puntos importantes para tomar una decisión en cuanto a quedarse en casa o ir a una residencia:

  1. Decisión personal. Parece muy lógico, pero en muchas familias se deja estar decisión a los hijos porque éstos piensan que tienen que tomar la decisión y no la persona mayor en cuestión. Sin embargo, hablamos personas adultas, con autonomía, en los que su parecer es importante para este tipo de decisiones. ¿deben tomar esta decisión cuando son muy mayores?. No necesariamente, lo ideal es planificar este momento cuando no son muy mayores y que esta voluntad se tenga en cuenta siempre que se pueda mantener.
  2. Problema familiar. No todo es tan idílico cuando una persona mayor se queda en casa. En España, la inmensa mayoría de personas mayores dependientes son atendidos por sus parejas (mujer) de la misma edad. Esto puede condicionar a que la persona que atiende presente otros problemas como soledad, frustración, insomnio, depresión, etc. La segunda persona que termina atendiendo a una persona mayor dependiente es una hija, que muchas veces termina teniendo estos mismos problemas.
  3. Cuidados. Como he dicho, la persona mayor dependiente tiene que tener ciertos cuidados mínimos a tener en cuenta: ¿podemos asearle? ¿podemos levantarle de la cama todos los días? ¿sabríamos reconocer las complicaciones que pueden tener las personas mayores? Las complicaciones pueden ser: la disfagia (dificultad para tragar), inmovilidad y úlceras en la piel, caídas, poco estímulo mental. ¿Sabemos las medidas que hay que tomar en casa para evitar estas complicaciones?
  4. Social. Socialmente es importante contar con una red de apoyo no solo familiar sino también de las instituciones públicas para decidir que nuestro familiar se pueda quedar en casa o tiene que institucionalizarse.

¿Hay que escoger entre una alternativa u otra? No, de ninguna manera. Hay alternativas entre medias. Como la organización familiar para que los cuidados no recaigan sobre una sola persona, contratar a una persona que pueda ayudar en los cuidados (preferiblemente con experiencia), existen centros llamados «respiros familiares», que son lugares donde la persona mayor puede estar unos días o semanas para que el o la principal cuidador o cuidadora descanse.

Como vemos, es un tema complejo tanto si deseamos optar por vivir en casa como en una residencia. Pero que tomemos la decisión que tomemos, después de informarnos bien, será la mejor decisión en ese momento.

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Salir a la calle en tiempos de virus y de frío: «no existe el mal tiempo, sino ropa inadecuada»

salir de casa persona mayor

Como geriatra, «las pastillas» que más prescribo son:

1) Ejercicio físico

2) Acompañamiento familiar

3) Salidas

4) Nutrición adecuada

5) Consejos generales como el control del sueño

6) Dependiendo del lugar: pastillas varias (diuréticos, antibióticos, etc)

Hoy voy a hablar sobre las salidas que es un tema muy importante en los adultos mayores, un hábito que como todos los hábitos saludables es mejor adquirirlo cuanto antes mejor.

¿Porqué es importante salir a la calle?

Los beneficios son muchos y todos giran en torno a las primeras «pastillas» que acabo de mencionar, y que son la base de una buena salud:

  • ¿Habéis escuchado que es bueno entrenar la mente? Pues salir a la calle también ejercita la mente: podemos ver las flores, tocarlas, ver los pinos, oler la lavanda, percatarse del cielo azul o gris, sentir algunas gotas de lluvia. Además podemos escuchar el ruidos de los aviones (es que por mi casa pasan aviones), el ruidos de los niños, ver los perros pasar. La calle puede ser muy rica para los sentidos, algunos tendrán que estar un poco más atentos, pero no solo se ejercita la mente haciendo sudoku.
  • Mejoramos la sociabilización. Podemos ver a los vecinos pasar, los saludamos, a veces hablamos con ellos (ahora mismo con mascarilla y respetando la distancia de seguridad). Cuando los hijos viven lejos muchas veces tienen la costumbre de acercarse para que su padre o madre haga esa salida acompañado.
  • Nos ejercitamos: Si una persona es activa, salir a la calle y sentarse en un banco es más bien poco. Puede complementarlo con otra actividad como caminar o hacer bicicleta. Muchas veces las personas mayores no están en sus mejores años y esa salida para sentarse en un banco es su máximo logro físico. Hay personas que necesitan para ir desde su casa al parque (que está a dos calles) 40 minutos de ida y otros tanto de vuelta. Despacito, a su ritmo, pero lo hacen. Y luego están las personas muy dependientes, que aunque parezca que no, el estar en un silla de ruedas implica para ellos por lo menos mantener la postura del tronco (que también es ejercicio físico).
  • Mejora el humor y la conducta: A veces la persona mayor con demencia tiene problemas de conducta, y esta actividad puede venirle bien (como los niños pequeños, al salir se cansan más). Con menos frecuencia tiene el efecto opuesto, pero lo he visto muy pocas veces.
  • Comemos mejor: La falta de actividad y la soledad son unos de los principales motivos de la falta de apetito, por lo que salir a la calle puede mejorar este problema.
  • Dormimos mejor. Si no estamos acostumbrados, podemos ver que si tomamos el hábito de salir a la calle tenemos un sueño más reparador.
  • La vitamina D es muy importante para evitar caídas y fracturas, una de las fuentes más importante de esta vitamina es la luz solar.
  • Disminuye la mortalidad. Hay un estudio (Patterson, 2018) donde se observó que estar 4-8 horas sin ninguna actividad física (como viendo la televisión) se relacionaba a una mayor mortalidad de origen cardiovascular (infartos) y de cáncer. Como norma general, hay una forma de vivir más y mejor con tu televisor y es apagándolo.

Problemas para salir a la calle

Si hablamos de una persona mayor que tiene la costumbre de salir, hay que favorecer para que siga saliendo. A veces con medidas familiares adicionales como hacerlo con alguien de la casa, a veces con medidas adicionales de los ayuntamientos. Si los semáforos van muy rápido: no los puedo cruzar las calles ni yo misma que aún no soy mayor.

Si hablamos de una persona mayor que no tiene la costumbre de salir habría que valorar ciertos aspectos como: 1) ¿puede salir solo?: por ejemplo, si una persona tiene problemas de memoria, dependiendo del grado probablemente no pueda salir solo 2) ¿le puedo acompañar? si una persona necesita salir acompañado habría que gestionar como va a ser la salida y con quién 3) ¿la persona dice que siente inseguridad al caminar o problemas de equilibrio? probablemente esta persona necesite ir a un especialista previamente para valorar la marcha, valorar las posibles causas de estos problemas de equilibrio, si necesita algún apoyo técnico o ejercicios para mejorar el equilibrio. 4) ¿tiene algún problema por lo que sienta que le falte el aire al caminar? tenemos que ir a nuestro médico para ver que está pasado y cómo podemos ayudar.

Si una persona mayor no sale, nunca ha salido prácticamente en las últimas decapadas (los hay) y además ahora tiene problemas cognitivos y sacarla a la calle nos supone más riesgos que beneficios: suelo apoyar a la familia y darles la razón. A veces no se puede. Pero no es lo más habitual.

¿Qué ropa usar?

Aquí vamos a usar un poco de sentido común. Hablaré del frío porque ahora mismo es diciembre. Si la persona mayor sale siempre: con lo que esté acostumbrado a salir. Si la persona mayor sale poco y tenemos dudas con la ropa, la ropa puede ser parecida a la del familiar (si el familiar es muy caluroso yo miraría por la ventana de la calle para ver cómo están vestidos los vecinos). Si la persona mayor es muy friolera, un poco más de abrigo claro. Si la persona tiene deterioro cognitivo y le preguntamos con qué ropa quiere salir, puede que responda correctamente o no, por eso digo que hay que usar un poco de sentido común. Recuerda el dicho noruego que dice: «no existe el mal tiempo, sino ropa inadecuada».

Consejo como médica preventivista:

Y si eres joven sal a pasear, a correr, sal con la bici; si eres mayor, lo mismo. Si eres madre o padre y lees esto por lo que sea: sal con los niños desde pequeños. Los hábitos saludables, cuánto más temprano se practiquen: mejor.

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Vuela con la bruja

depresión o ansiedad

Existe un cuento de niños llamado «Como mola tu escoba», en la que la protagonista, la bruja, trata de brindar cobijo a varios personajes de la historia. El problema es que entre los personajes no se soportaban. Por ello hay momentos un poco incómodos en el cuento (en la versión película se ve bastante bien). Al final, por el cariño y el agradecimiento que tenían todos a la bruja, deciden apoyarse entre ellos y salen juntos de un buen problema (happy ending) y terminan volando con la bruja.

Técnicas sencillas para mejorar el humor

¿Pero esto no va a ser una entrada de personas mayores? Sí, ahí voy. Paciencia. El caso es que el adulto mayor puede tener muchos problemas, problemas que le pueden hacer mucho daño y que además son muy frecuentes. A estos problemas los geriatras llamamos síndromes geriátricos. Los trastornos del humor como la depresión y la ansiedad son uno de ellos.

La depresión es muy frecuente en el adulto mayor (y no, no es normal al hacerse mayor). Además, puede generar otros problemas como dolor, pocas ganas de comer, sedentarismo extremo, etc. Estos síntomas pueden convertirse en una gran bola de nieve y llegar a ser tan grande que termina siendo bastante perjudicial en los mayores.

La depresión puede tener muchos factores de riesgo, es decir, factores que favorecen a su aparición. Pueden haber factores en la niñez (quedarse huérfano muy tempranamente, el maltrato), en la edad adulta (el estrés), y así hasta la edad adulta (la soledad). De todos los factores que pueden haber por el camino, la rumiación es uno de los problemas más importantes, de hecho es el más importante en esta franja de edad. Se llama así: rumiación. Darle vueltas y vueltas a un hecho (el otro día me dijo esto, el otro día me dijo esto, el otro día me dijo esto…) o a un pensamiento (la vida es injusta, la vida es injusta, la vida es injusta…).

Imaginaros a los personajes del cuento teniendo un problema y en lugar de apoyarse entre ellos, se hubiesen dedicado a encararse el pasado. El final no hubiese habido un final feliz. Lo mismo pasa a veces en el día a día. Hay días blancos (casi nunca), negros (casi nunca), y la gran mayoría de veces: días grises en diferentes tonalidades. Y entre esos días entramos y salimos. A veces estamos acertados, a veces no. Tenemos periodos muy buenos, pero también, periodos que nos gustaría borrar con un borrador. Pero no se puede, y la vida sigue. Entre medias palabras, hechos, decisiones, etc. Entre medias, a veces, nos enojamos, nos encaramos, cortamos vínculos, y viene el adiós. No es lo más frecuente pero sucede.

No sólo es la teoría. En la consulta lo he visto dos veces. Personas que sólo iban de la casa a la compra y una al gimnasio sin vínculos de ningún tipo. «Mi familia me ha hecho mucho daño», «yo no era la favorita de mi madre» era lo que me argumentaban. Hay personas solas por alguna circunstancia, pero hay personas que deciden estarlo. Imaginaros vivir así por décadas. Yo lo he visto. Pasa.

No digo que vivamos con personas tóxicas, pero puede que un hecho, un periodo o una palabra no defina a toda una vida. No defina a todo un ser humano. No defina a toda una relación. No defina a todo un familiar o a una familia.

Hemos pasado un año muy intenso y por eso quiero recomendar algunas cosas:

  • En tu hogar: trata de perdonar, llama, habla. No le des vueltas de más a cosas que no son importantes.
  • Con tus amigos: queda con ellos, aunque sea por teléfono.
  • En tu vecindad: acompaña al mayor que está sólo.
  • Si eres madre/padre: enseña a tus hijos a perdonar y a quitar hierro a las cosas que no son trascendentales (lo que enseñes hoy a tu hijo le servirá cuando sea mayor. Sí, tu hijo será mayor).

Y feliz Navidad.

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Problemas de memoria en las personas mayores ¿cuándo debo preocuparme?

demencia

Las consultas de memoria son unas de las consultas más frecuentes en geriatría. Normalmente la persona mayor se suele preocupar cuando nota despistes en su día a día. Pero también puede pasar que la persona mayor trate de vivir con ello y lo oculte a sus familiares. Los familiares son los que en la mayoría de veces nos consultan al inicio de los problemas de memoria o en etapas más avanzadas.

¿Porqué podemos tener problemas de memoria?

Los problemas de memoria muchas veces pueden ser ocasionados por problemas distintos a una demencia. Lo pueden ocasionar:

  • Problemas de atención
  • Alteraciones del ánimo leves o incluso enfermedades como depresión o ansieda
  • Alteración de alguna hormona como la B12 o tiroides
  • Trastorno de la memoria asociado a la edad
  • Deterioro cognitivo leve
  • Demencia. Una de las más frecuentes es la enfermedad de Alzheimer (que es responsable del 70% de las demencias) y que justamente cursa en el 70% de los casos con una alteración de la memoria al inicio de la enfermedad. Esto es debido a que la afectación inicial se produce en los hipocampos (es una parte del cerebro que se encuentra anatómicamente en la sienes). Luego la afectación se extiende y podemos ver otros déficits de la cognición.

problemas de memoria
Problemas de memoria ¿cuándo preocuparme?

No todos los problemas de memoria en las personas mayores son una demencia como una Enfermedad de Alzheimer

Lo que hacemos es preguntar porque viene la persona. Les escuchamos, preguntamos desde cuando tiene este problema. Lo corroboramos con otra persona que suele ser alguien de la familia. En algunas ocasiones, los pacientes vienen solos y tenemos que llamar por teléfono para saber más de la enfermedad. Al ser una consulta de memoria a veces no se acuerdan de lo que les pasa o por lo que han venido al médico. Otras veces van forzados por los familiares que están preocupados. Suelo pensar que son las personas más inteligentes las que pueden escabullir más tiempo la enfermedad. En serio, se vuelven muy hábiles haciéndolo. Increíblemente hábiles. Pruebas que hacemos en una consulta de memoria

Problemas para que las personas mayores sean diagnosticas de una Enfermedad de Alzheimer de forma temprana

Por otro lado, hay una creencia que las personas mayores pierden la memoria y es normal. Cuando veo a una persona mayor y le pregunto a él/ella o a su familiar si tienen problemas de memoria y rápidamente me dicen: no no no, les pregunto si esa memoria es la misma de hace 10 años y la respuesta puede cambiar. La respuesta suele ser: tiene una buena memoria para la edad que tiene. El problema con este concepto es que a veces pasamos por alto problemas importantes en las personas mayores, problemas médicos que requerirán soluciones familiares, sociales y una planificación de los recursos que tengamos como familia y como sociedad.

Por último, hay que tener en cuenta que el confinamiento no ha sido un periodo «natural» y que ha durado muchos meses. Las personas mayores han sufrido efectos colaterales como mayor número de caídas, problemas cognitivos, han empeorado la capacidad de hacer cosas solas en casa (los geriatras lo llamamos deterioro funcional). He visto en la consulta a personas que venían a consulta muy tristes, y que en realidad tenían problemas del ánimo (depresión, ansiedad), o personas que han visto afectada su capacidad de atención. Estar todo el día en casa, sin visitas por miedo a contagiar a la persona mayor, luego sin abrazos por lo mismo, y con la gran cantidad de información en la televisión: nos ha hecho sentir miedo e inseguridad.

A las personas mayores les recomiendo: vuelvan a dar los paseos diarios, lavaros las manos al tocar alguna superficie, permitan las visitas en un contexto de seguridad. A los familiares les recomiendo que tomen precauciones en el día a día para que no sientan inseguridad y puedan ver a sus familiares. No es tiempo de hacer grandes celebraciones, pero para el cariño, siempre es el momento.

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Presentación

A lo largo de los años he hablado con personas y familias de personas mayores que me han consultado por problemas distintos: como la pérdida de memoria, las caídas, alimentación en este grupo de edad y normalmente puedo resolver muchas de estas preguntas en la consulta. 

Sin embargo, actualmente veo algunos asuntos:

  • No somos muchos geriatras en el país.
  • No siempre podemos acudir a una cita con un geriatra porque probablemente en nuestra zona, ciudad, Comunidad Autónoma no haya alguno disponible.
  • A pesar que en otros grupos de la población hay una infinidad de información: creo que en este sector nos quedamos cortos.
  • Todos sabemos que una parte importante de la población busca información en las redes sociales. 

Por ello, me parece importante colaborar con algo de información como especialista en personas mayores para poder dar un poco más de conocimiento a las personas mayores o a sus familias.