Publicado el Deja un comentario

¿Cómo se pierde la memoria en el Alzheimer? La pirámide de los recuerdos

En el Alzheimer, una de las primeras dificultades suele ser recordar lo que acaba de pasar. Una conversación, una noticia, dónde hemos dejado las llaves. Por eso una persona puede repetir una pregunta aunque acabemos de responderle. La dificultad para retener información reciente es uno de los síntomas tempranos más habituales. Alzheimer’s Association.

Y, sin embargo, esa misma persona puede contarnos cómo era su colegio o cómo cuidaba de sus hermanos pequeños.

Para explicar a las familias cómo pueden convivir esas dos cosas, utilizo una pirámide de colores. Cada ladrillo representa una etapa de nuestra vida. Es una manera de entendernos: la memoria tiene distintas funciones y la enfermedad no desmonta la vida en un orden idéntico para todo el mundo.

¿Cómo vamos construyendo nuestra memoria?

1. La primera infancia. Reconocemos las voces de casa y buscamos a quien nos cuida. Todavía no podemos contar nuestra historia, pero ya aprendemos de lo que nos pasa. Aquí debería haber tranquilidad, cariño y tiempo.

2. La niñez. Llegan el colegio, los juegos con nuestros hermanos, las canciones y los amigos. Vamos formando una idea de nosotros mismos: qué se nos da bien, si podemos pedir ayuda, qué ocurre cuando nos equivocamos.

3. La juventud. Los primeros amores, los estudios, el primer trabajo. Aquí situamos muchos recuerdos de cómo éramos nosotros y nuestros hermanos jóvenes, de las decisiones que tomamos y de las personas con quienes empezamos a compartir nuestra vida.

4. La vida adulta. Nuestra casa, nuestra familia, nuestros proyectos. Para quienes tenemos hijos, aquí está cómo nacieron, dónde vivíamos, quién nos acompañó. Después vienen sus primeros pasos, el colegio, los cumpleaños. Nuestra historia va creciendo junto a la suya.

5. La madurez. Llevamos años trabajando, cocinando, comprando y organizando una casa. Con tanta práctica, algunos pasos nos salen casi solos. Son cosas que sabemos hacer porque las hemos repetido muchas veces.

6. Cuando somos mayores. Seguimos utilizando lo aprendido y añadiendo cosas nuevas. Nacen nietos, cambian presidentes y reyes, aprendemos a usar otro teléfono u otro microondas. Seguimos teniendo una vida que necesita memoria.

7. El día de hoy. El desayuno, dónde dejamos las llaves, la noticia de esta mañana, el recado que nos dieron.

Todos aquellos recuerdos, incluso los que llevamos décadas contando, empezaron aquí: siendo algo que nos acababa de pasar.

El problema de memoria en la Enfermedad de Alzheimer

suele darse en orden inverso, y es así como lo cuento a los familiares que veo

¿Por qué mi madre no recuerda los recados o lo que ha desayunado?

Le has dicho que esta tarde irás a verla. Al rato te pregunta si vas a ir. Se lo vuelves a explicar y, poco después, vuelve a preguntarlo.

En el Alzheimer puede costar retener esa información nueva. Tu madre puede haberte escuchado y no recordar después la respuesta. Lo mismo puede pasar con el desayuno o con el lugar donde dejó las llaves. No se pierde todo de golpe: pueden fallar unos recuerdos y conservarse otros. Alzheimer’s Association.

¿Por qué mi padre ya no sabe qué día es?

También puede costarle situar lo que ocurre: si algo pasó ayer o esta mañana, qué día de la semana es o quién es ahora el presidente.

Saber en qué día vivimos requiere ir incorporando lo que nos pasa. Cuando eso empieza a fallar, seguir el hilo de los días puede hacerse difícil. La desorientación temporal forma parte de los cambios que pueden aparecer en el Alzheimer. Alzheimer’s Association.

¿Por qué a mi madre le cuesta cocinar un plato que ha hecho toda la vida?

Puede recordar los ingredientes y, sin embargo, perderse al prepararlos. Confundir el orden, saltarse un paso o quedarse sin saber cómo continuar. También puede ocurrir al llevar las cuentas o hacer la declaración de la renta.

Son tareas que necesitan memoria, atención y capacidad para organizarse. Y para valorar qué ha cambiado necesito saber cómo las hacía antes. Eso forma parte de una valoración del deterioro cognitivo.

Además, dejar de cocinar y no saber continuar una receta son cosas distintas. En consulta importa conocer qué está ocurriendo realmente.

¿Por qué mi madre no recuerda bien cómo nacieron sus hijos?

La enfermedad también puede afectar a los detalles de la propia historia: dónde vivíamos, quién estaba con nosotros o cómo ocurrió algo importante.

En algunas personas con altas capacidades que nunca se ocuparon de la casa, cocinar o hacer la compra no me sirven de la misma manera para valorar un cambio. A veces les pregunto cómo fue el parto de alguno de sus hijos para explorar esos recuerdos personales.

Es una pregunta que utilizo en consulta. Por sí sola no diagnostica Alzheimer, ni olvidar un detalle de un parto significa tener la enfermedad.

¿Por qué mi madre me confunde con su hermana?

Puede haber dificultades para reconocer a las personas y situarlas en la propia historia. Tu madre puede confundirte con su hermana, creer que es más joven o no reconocer a su marido.

Para la familia puede ser desconcertante: estás delante de ella, le hablas, pero te llama por otro nombre. Esas dificultades de reconocimiento pueden aparecer en la demencia y necesitan valorarse en el contexto de cada persona. Alzheimer’s Society.

¿Cómo puede mi padre recordar su infancia y olvidar lo de esta mañana?

Porque algunos recuerdos antiguos pueden seguir accesibles cuando ya cuesta retener lo reciente. Especialmente aquellos que se han contado o recordado muchas veces. Eso no significa que toda la infancia se conserve intacta. Alzheimer’s Society.

Tengo pacientes que todavía me cuentan el hambre, haber empezado a trabajar de niños o haberse ocupado de sus hermanos pequeños. También los juegos, la casa y las personas que los cuidaban.

Todo eso forma parte de la vida de quien tengo delante. Y por eso me interesa escucharlo.

¿Por qué mi padre está tan inquieto?

A veces tiene miedo porque le cuesta comprender lo que está pasando a su alrededor. O se siente inseguro de épocas pasadas que han pasado décadas antes. Conocer otras etapas de su vida puede ayudarnos a entender mejor esa inquietud.

Por eso, en mis consultas hablo largo y tendido con la persona y su familia. Qué le preocupaba antes, qué le preocupa ahora, cómo ha vivido y qué le daba tranquilidad.

También valoro su salud actual, el dolor, el descanso, la medicación y el entorno. La demencia puede acompañarse de cambios en el ánimo y la conducta, y afecta de manera diferente a cada persona. Organización Mundial de la Salud.

Si esa inquietud aparece sobre todo por la tarde, en esta entrada explico qué valoramos ante un síndrome del ocaso. Pero sinceramente, al final, las cosas están relacionadas.

Mis pacientes y sus familias suelen tener la sensación de que utilizo poca medicación para ayudarles a estar en calma. Conocer su historia me ayuda a comprender qué hay detrás de esa inquietud y a decidir cómo tratarla, incluida la medicación cuando hace falta.

Si reconoces estos cambios en tu madre o en tu padre y necesitas entender qué está pasando, puedes conocer cómo trabajo en la consulta a domicilio en Madrid o qué podemos valorar en una consulta online.

Esto es Geriatría Contigo®. Medicina respetuosa. La medicina que querría para mí y para mis hijos.

Dra. Paola Ríos Germán, PhD | Geriatría Contigo®

Especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública | Especialista en Geriatría | Máster en Salud Publica | Máster en Cuidados Paliativos | Doctora Cum Laude por la Universidad Autónoma de Madrid

Publicado el Deja un comentario

Geriatra online: qué se puede valorar en una consulta por videollamada

Consulta de Geriatría online con la Doctora Paola Ríos Germán, médico geriátra

Una consulta de geriatría online permite revisar problemas médicos complejos, medicación, memoria, estado de ánimo, alimentación, autonomía, marcha y equilibrio. AdemásTambién sirve para personas independientes que desean hacer medicina preventiva.

La videollamada permite escuchar la historia con calma, revisar informes y pruebas, observar a la persona en su entorno y decidir qué necesita a continuación.

Esta forma de trabajar sigue la lógica de la valoración geriátrica integral. La Organización Mundial de la Salud recomienda valorar de forma conjunta la cognición, la movilidad, la vitalidad, el estado psicológico y el entorno social de la persona mayor.

¿Qué puede valorar realmente un geriatra por videoconferencia?

Por videoconferencia se puede estudiar la evolución de los síntomas y relacionarla con la medicación, la autonomía, la memoria, el ánimo, la nutrición y la movilidad. Los informes, las analíticas, los vídeos y la información de la familia completan la valoración cuando son necesarios.

1. Por qué una persona mayor camina peor

Puedo observar cómo se levanta de una silla, mantiene el equilibrio y camina por casa. Si existen condiciones de seguridad, también puedo realizar pruebas estructuradas como la SPPB. Caminar peor puede relacionarse con pérdida de fuerza, dolor, medicación, inactividad o enfermedades neurológicas, cardiacas o respiratorias; no debe atribuirse sin más a la edad. En este artículo explico mejor cómo se valora el equilibrio.

2. Si existen problemas de memoria o una demencia

La valoración cognitiva online permite explorar memoria, atención, orientación y lenguaje, pero también algo esencial: si la persona continúa manejando su medicación, sus citas y sus actividades cotidianas. Los resultados se interpretan junto con el sueño, el ánimo, los fármacos y la evolución. Algunas causas pueden imitar o agravar un deterioro cognitivo, como explico en ¿La demencia se puede revertir?.

3. Cómo ordenar enfermedades, informes y medicamentos

La consulta permite integrar diagnósticos de distintos especialistas, síntomas, analíticas y tratamientos. Es especialmente útil cuando cada problema se ha estudiado por separado, pero nadie parece estar viendo el conjunto. El objetivo no es sustituir a los especialistas, sino establecer prioridades y detectar qué necesita revisión.

4. Por qué una persona come menos o pierde peso

Reviso qué come realmente, cómo ha variado el peso y si existen dificultades para masticar o tragar. La falta de apetito puede deberse a una enfermedad, estreñimiento, dolor, bajo estado de ánimo, medicación o problemas para comprar y preparar la comida. Un peso aparentemente normal no descarta riesgo nutricional.

5. Si algún medicamento está empeorando la situación

Reviso los tratamientos diarios, semanales, mensuales y los productos sin receta. Compruebo por qué se indicó cada uno y si puede estar favoreciendo somnolencia, mareo, confusión, falta de apetito o caídas. No se trata de retirar medicamentos por sistema, sino de equilibrar beneficios y riesgos.

6. El ánimo, la ansiedad y la apatía

En una persona mayor, la depresión no siempre se expresa como tristeza. Puede aparecer como apatía, irritabilidad, aislamiento, insomnio, pérdida de apetito o quejas de memoria. En Depresión en personas mayores: más allá de la tristeza explico estas presentaciones menos evidentes.

7. Los cambios de conducta y de sueño en la demencia

La agitación, el insomnio o una conducta repetitiva no deben atribuirse automáticamente a la demencia. Antes reviso si existe dolor, infección, estreñimiento, retención urinaria, deshidratación, un cambio de medicación o una alteración del entorno. Saber cuándo aparece la conducta y qué sucede justo antes suele aportar información decisiva.

8. Por qué una persona ha vuelto peor del hospital

Tras un ingreso, una persona puede regresar más débil, confusa, inapetente o dependiente aunque el problema agudo esté resuelto. En esos casos reviso la medicación del alta, la movilidad, la alimentación, el sueño, la cognición y los apoyos disponibles para identificar qué parte puede recuperarse.

9. Cómo prevenir problemas si la persona se encuentra bien

Una persona independiente puede consultar para revisar su riesgo cardiovascular, fuerza, alimentación, sueño, salud cerebral, medicación y medidas preventivas. El objetivo no es buscar enfermedades en quien se encuentra bien, sino conservar aquello que sostiene su autonomía.

10. Qué necesita una persona mayor con cáncer

La valoración geriátrica estudia el cáncer dentro de la situación completa de la persona: fuerza, autonomía, nutrición, cognición, síntomas, medicación, apoyo social y objetivos. Dos personas de la misma edad y con el mismo tumor pueden tener necesidades muy diferentes.

¿Puede una videollamada ayudar en un problema médico complejo?

Sí. Puede ayudar a reconstruir la historia, relacionar síntomas y detectar qué hipótesis necesita confirmación mediante exploración o pruebas presenciales.

Un señor me llamó desde Cádiz porque no podía dormir. Antes de conocerme había acudido tres veces a Urgencias, pero seguía encontrándose mal. Al escuchar su historia con detalle, comprendí que el ahogo nocturno se le presentaba como pesadillas y dificultad para dormir. Por el conjunto de los síntomas sospeché insuficiencia cardiaca.

La familia volvió a Urgencias para corroborarlo y allí confirmaron la presencia de líquido en los pulmones. Lo atendí durante cuatro meses y mejoraron el ahogo nocturno, el ánimo y la forma de caminar. Durante el seguimiento también diagnostiqué un deterioro cognitivo mediante videoconferencia.

La semiología (la historia que la persona mayor y su familia cuenta) y las pruebas no compiten entre sí. Una historia clínica bien hecha orienta qué debemos buscar; la exploración y las pruebas ayudan a confirmarlo. Este caso tampoco demuestra que todo pueda resolverse online: muestra que una consulta cuidadosa puede ordenar el problema y dirigir el siguiente paso.

¿Puede hacerse medicina preventiva online si la persona se encuentra bien?

Sí. La consulta permite conocer el punto de partida de una persona independiente y decidir qué conviene mantener, estudiar o modificar para proteger su salud y su autonomía.

En España me consultan con mayor frecuencia familias que afrontan situaciones complejas. En Latinoamérica recibo más consultas de personas mayores jóvenes e independientes que quieren anticiparse. Reviso antecedentes, riesgo cardiovascular, alimentación, fuerza, actividad física, sueño, salud cognitiva, medicación, suplementos y medidas preventivas indicadas para esa persona.

La prevención no consiste en pedir todas las pruebas posibles ni en perseguir cifras idénticas para todos. La OMS define el envejecimiento saludable por la capacidad funcional que permite vivir con bienestar, no solo por la ausencia de diagnósticos.

¿Puede ayudarme a solicitar la Ley de Dependencia?

Sí. En la consulta puedo valorar y dejar documentadas las enfermedades, la memoria, la movilidad, la autonomía, los cambios de conducta, la necesidad de supervisión y los apoyos que la persona necesita en su vida diaria.

También puedo orientar a la familia sobre los informes y la información que conviene reunir, y elaborar una historia clínica que explique no solo los diagnósticos, sino cómo afectan realmente a actividades como asearse, vestirse, comer, caminar, tomar la medicación o permanecer sola con seguridad.

La solicitud y el reconocimiento del grado corresponden a la Administración competente de cada comunidad autónoma, de acuerdo con la Ley 39/2006 de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia. Ningún médico puede garantizar un grado concreto, pero una valoración bien ordenada puede evitar que se pierda información clínica y funcional importante.

¿Cómo funciona la primera consulta de geriatría online?

La primera consulta se prepara antes de la videollamada para dedicar el tiempo a comprender el caso, valorar a la persona y tomar decisiones.

  1. Primera conversación. Hablamos por teléfono, nos presentamos y me cuentan qué sucede y qué esperan conseguir.
  2. Información previa. Solicito informes, pruebas y una lista completa de la medicación. Según el caso, también pido datos sobre alimentación, peso, autonomía, cognición y situación social.
  3. Videollamada. Dura aproximadamente una hora y cuarto. Habitualmente participan la persona mayor y un familiar, aunque en algunas situaciones puede acudir primero el familiar solo.
  4. Historia clínica y plan. Elaboro una historia clínica de Geriatría Contigo®, habitualmente de unas siete páginas, con los problemas identificados y un plan por prioridades.
  5. Seguimiento. Suele realizarse una primera revisión a las dos semanas y, cuando hace falta, controles mensuales. En determinados casos puede plantearse un trabajo más amplio mediante el Programa Sénior 360º.

¿Cómo solicitar una consulta de geriatría online?

Puede solicitar una consulta para comprender un cambio en la salud de una persona mayor, ordenar una situación médica compleja o realizar una valoración preventiva sin desplazarse. Antes de reservar hablaremos brevemente para confirmar si la modalidad online es adecuada.

SOLICITAR CONSULTA MÉDICA ONLINE

También puede contactar con Geriatría Contigo®  si necesita plantear una duda. ¿Tienes alguna duda? Cuéntamelo en comentarios

Dra. Paola Ríos Germán, PhD | Geriatría Contigo®

Médico. Especialista en Geriatría. Especialista en Medicina Preventiva y Salud Publica.

Máster en Cuidados Paliativos. Máster en Salud Pública

20 años de experiencia