El microbioma y el cáncer están estrechamente relacionados. ¿Sabías que los billones de microbios que viven en tu intestino pueden influir en cómo evoluciona un cáncer, cómo responde al tratamiento… e incluso si aparece?
Cada vez hay más estudios que lo confirman: el microbioma intestinal no es un espectador pasivo. Es un protagonista silencioso.
¿Qué es el microbioma?
El microbioma es el conjunto de bacterias, virus, hongos y otros microorganismos que habitan en tu cuerpo, sobre todo en el intestino. Y no solo ayudan a digerir… también comunican con tu sistema inmune, modulan la inflamación y afectan cómo respondes a ciertos medicamentos, incluidos los tratamientos contra el cáncer.
¿Qué es la geriatría y por qué importa en estos temas?
¿Qué ha descubierto la ciencia?
Un intestino sano puede ayudar a que los tratamientos funcionen mejor
La diversidad microbiana (lo que llamamos eubiosis) potencia la respuesta inmunitaria y reduce los efectos adversos.
La disbiosis empeora los resultados
Cuando el microbioma está desequilibrado, puede aumentar la inflamación, debilitar las defensas y disminuir la eficacia de la inmunoterapia o la quimioterapia.
Los antibióticos pueden interferir
Tomarlos antes o durante ciertos tratamientos reduce la diversidad del microbioma… y con ello, las probabilidades de respuesta favorable.
Las bacterias dentro del tumor también influyen
Sí, incluso dentro de algunos tumores hay microbios. Algunos pueden bloquear el efecto de la inmunoterapia o generar resistencia a la quimioterapia.
La microbiota intratumoral influye en la respuesta a la inmunoterapia (JAMA, 2025)
¿Se puede mejorar el microbioma?
Sí. Aunque muchas estrategias aún están en investigación, hay varias intervenciones prometedoras:
- Dieta rica en fibra y alimentos fermentados
Favorece el crecimiento de bacterias beneficiosas (como Faecalibacterium prausnitzii) y reduce la inflamación.
Pérdida de peso y salud intestinal en adultos mayores - Ejercicio físico regular
Mejora tanto la inmunidad como la calidad del microbioma intestinal.
Falta de ejercicio físico y enfermedades - Cuidado con los probióticos comerciales
No todos son útiles. Algunos pueden incluso interferir con el tratamiento inmunológico. - Transplante de microbiota fecal
En fase experimental. En algunos pacientes con melanoma ha ayudado a revertir la resistencia a la inmunoterapia.

En resumen
Tu intestino y tus microbios tienen mucho que decir en la historia del cáncer. No son culpables ni salvadores mágicos, pero sí aliados potenciales que aún estamos aprendiendo a comprender.
Cada elección cuenta: lo que comes, cómo te mueves, y cómo proteges tu microbioma puede marcar la diferencia.
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