Golpe de calor: síntomas, diferencias con la deshidratación y qué hacer

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Actualizado en julio de 2026

Un golpe de calor no es simplemente una deshidratación más intensa.

El dolor de cabeza, el mareo, el cansancio, la sed o las náuseas pueden aparecer con la deshidratación o el agotamiento por calor. Pero si la persona está confusa, se comporta de forma extraña, tiene dificultad para caminar, convulsiona, pierde el conocimiento o presenta una temperatura corporal muy elevada, debemos pensar en un golpe de calor.

El golpe de calor es una emergencia médica: hay que llamar al 112 y comenzar a enfriar a la persona mientras llega la ayuda.

Deshidratación, agotamiento por calor y golpe de calor: ¿son lo mismo?

No.

SituaciónQué podemos observarQué hacer
DeshidrataciónSed, boca seca, debilidad, mareo, orina escasa u oscura, dolor de cabezaLlevar a un lugar fresco y ofrecer líquidos si la persona está consciente y puede tragar
Agotamiento por calorSudoración abundante, cansancio intenso, náuseas, dolor de cabeza, mareo, piel pálida o húmeda, pulso rápido y débilInterrumpir la actividad, refrescar, aflojar la ropa y beber agua a pequeños sorbos
Golpe de calorConfusión, desorientación, conducta extraña, dificultad para caminar, convulsiones, desmayo o temperatura muy elevadaLlamar inmediatamente al 112 y enfriar el cuerpo

La diferencia más importante no es solo la temperatura: es la aparición de una alteración cerebral.

No debemos esperar a que la persona pierda el conocimiento. Una confusión nueva, un comportamiento extraño o una dificultad repentina para caminar pueden ser las primeras señales de gravedad.

¿Qué es el agotamiento por calor?

El agotamiento por calor puede aparecer después de una exposición prolongada a temperaturas elevadas, especialmente cuando se han perdido agua y sales a través del sudor.

La persona suele estar muy cansada, mareada o con náuseas. Puede presentar dolor de cabeza, debilidad, sudoración abundante y sensación de desmayo.

En este momento todavía puede ser posible evitar que la situación avance:

  • Interrumpir la actividad.
  • Llevar a la persona a un lugar fresco.
  • Retirar o aflojar la ropa innecesaria.
  • Refrescarla con paños húmedos o una ducha.
  • Ofrecer agua a pequeños sorbos si está completamente consciente y puede tragar.

Si tiene una enfermedad crónica, presenta vómitos, empeora o no comienza a recuperarse en aproximadamente una hora, necesita valoración sanitaria.

Síntomas de un golpe de calor

El golpe de calor aparece cuando el organismo deja de controlar adecuadamente su temperatura. Puede afectar rápidamente al cerebro, al riñón, al hígado y a otros órganos.

Sus principales señales de alarma son:

  • Confusión o desorientación.
  • Irritabilidad o comportamiento extraño.
  • Dificultad para hablar o caminar.
  • Convulsiones.
  • Pérdida de conocimiento.
  • Temperatura corporal muy elevada.
  • Respiración y pulso acelerados.
  • Piel muy caliente.

Aunque clásicamente se describe la piel seca, una persona con un golpe de calor también puede seguir sudando. La presencia de sudor no permite descartarlo.

Qué hacer ante un golpe de calor

  1. Llama al 112 inmediatamente.
  2. Lleva a la persona a un lugar fresco o climatizado.
  3. Retira el exceso de ropa.
  4. Comienza a enfriarla con agua, paños fríos o una ducha mientras llega la ayuda.
  5. No la dejes sola.
  6. No le des nada de beber si está confusa, somnolienta, vomita o no puede tragar con seguridad.
  7. No intentes tratar el golpe de calor con paracetamol: no es una fiebre producida por una infección y puede existir afectación hepática.

No hay que esperar a comprobar si mejora por sí sola. Incluso si parece recuperarse durante el enfriamiento, necesita atención médica urgente.

¿Por qué el calor afecta especialmente a las personas mayores?

Con la edad puede disminuir la sensación de sed y la capacidad del organismo para adaptarse al calor. Además, algunas personas no pueden levantarse a buscar agua, expresar lo que sienten o recordar que deben beber.

En una persona mayor, la deshidratación no siempre comienza diciendo «tengo sed». Puede manifestarse como:

  • Más sueño de lo habitual.
  • Confusión o desorientación.
  • Irritabilidad.
  • Debilidad.
  • Inestabilidad o una caída.
  • Menor apetito.
  • Reducción de la orina.
  • Un deterioro repentino de su autonomía.

Por eso, un cambio brusco durante el verano no debería atribuirse automáticamente a la edad o a la demencia. Como explico en No todo es Alzheimer: delirium, agitación y abuso de la quetiapina, una alteración nueva del comportamiento puede ser la forma en la que una persona mayor expresa que está enferma.

Medicamentos que requieren especial atención durante el verano

Algunos medicamentos pueden influir en la hidratación, la función renal, la tensión arterial, el estado de alerta o la capacidad del organismo para regular la temperatura.

Entre ellos se encuentran algunos:

  • Diuréticos.
  • Antihipertensivos.
  • Antiinflamatorios.
  • Antipsicóticos y antidepresivos.
  • Medicamentos con efecto anticolinérgico.
  • Tratamientos como el litio o la digoxina, cuya toxicidad puede aumentar con la deshidratación.

Esto no significa que deban retirarse cuando comienza el calor.

La medicación debe revisarse junto con la situación clínica, la tensión arterial, la función renal, la hidratación y las enfermedades de la persona. Suspender un tratamiento por cuenta propia también puede ser peligroso.

Si su familiar toma varios tratamientos, puede ser útil revisar también cómo se está controlando su tensión arterial durante los meses más calurosos.

¿Cuánta agua debe beber una persona mayor?

No existe una cantidad idéntica para todo el mundo.

La recomendación general es beber con frecuencia y no esperar únicamente a tener sed. Sin embargo, algunas personas con insuficiencia cardiaca, enfermedad renal u otros problemas necesitan una pauta individual de líquidos.

En estos casos, no conviene imponer una cantidad fija de agua ni modificar los diuréticos sin valorar previamente:

  • El peso.
  • La tensión arterial.
  • La frecuencia cardiaca.
  • La presencia de edemas o dificultad respiratoria.
  • La cantidad de orina.
  • La función renal y los electrolitos.

¿Cuánto dura un golpe de calor?

El golpe de calor no debe observarse en casa para comprobar cuánto dura. Es una emergencia médica y su evolución depende de la rapidez con la que se inicie el enfriamiento y el tratamiento hospitalario.

En el agotamiento por calor, los síntomas deberían comenzar a mejorar al descansar, refrescarse e hidratarse. Si persisten durante más de una hora, empeoran o aparecen confusión, desmayo o dificultad para caminar, es necesaria una valoración urgente.

Diferencia entre insolación y golpe de calor

En el lenguaje cotidiano se utilizan a veces como sinónimos, pero la exposición directa al sol no es imprescindible para sufrir un golpe de calor.

También puede ocurrir dentro de una vivienda muy caliente, durante una ola de calor, en un vehículo cerrado o al realizar ejercicio intenso. La clave es el fracaso de la regulación de la temperatura y la aparición de afectación neurológica.

Cómo prevenir problemas durante el verano

  • Ofrecer líquidos con frecuencia, sin depender únicamente de la sed.
  • Mantener agua visible y accesible.
  • Permanecer en espacios frescos o climatizados.
  • Evitar el ejercicio y las salidas durante las horas de mayor temperatura.
  • Usar ropa ligera y transpirable.
  • Vigilar especialmente a quienes viven solos, tienen demencia o presentan dificultades de movilidad.
  • Observar cambios en la tensión, la orina, el peso, el apetito, la marcha o el comportamiento.
  • Revisar la medicación de forma individual, sin suspenderla por cuenta propia.

Si además ha aparecido pérdida de apetito o de peso, puede consultar Pérdida de peso en la persona mayor.

¿Ha notado algún cambio este verano?

Si tienes dudas sobre si alguna medicación puede afectar a tu familiar durante el verano, o has notado cambios en su estado, no tienes que resolverlo solo. Pero tampoco conviene dejarlo pasar.

Puedo ayudarte a valorar de forma integral qué está ocurriendo y qué necesita.

Solicitar una valoración médica integral

Dra. Paola Ríos Germán, PhD
Especialista en Geriatría y Medicina Preventiva
Geriatría Contigo®

Fuentes

5 comentarios en “Golpe de calor: síntomas, diferencias con la deshidratación y qué hacer

  1. Gracias por la información, muy interesante ??

    1. de qué le gustaría que hable en otros posts?

  2. Información muy completa, clara, precisa y de GRAN ayuda!!!
    Gracias

    1. Hola Adriana, gracias, lo pensé un buen rato, la idea es que les sirva en el día a día, ¿qué tema te gustaría tratar?

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